Mejillones en salsa de tomate picante
Deliciosa receta de mejillones en salsa de tomate picante
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 25 minutos
Tiempo total: 40 minutos
Porciones: 4
¡Bienvenido al fascinante mundo de los platos de pescado y mariscos! Hoy, te revelaré la receta simple pero increíblemente sabrosa de mejillones en salsa de tomate picante. Este plato combina los intensos sabores del vino tinto y los tomates con un toque de picante y frescura, ofreciéndote una experiencia culinaria memorable. Ya sea que los disfrutes con pasta o simplemente con una rebanada de pan fresco, los mejillones en salsa de tomate picante son la elección perfecta para una cena rápida y refinada.
Ingredientes necesarios:
- 500 g de mejillones congelados (preferiblemente elige mejillones de proveedores de confianza para asegurar la calidad)
- 1 lata de tomates en cubos (aproximadamente 400 g)
- 150 ml de vino tinto (un vino de calidad añadirá un sabor más rico)
- 1-2 chiles (dependiendo de tu preferencia por el picante)
- 1 diente de ajo grande (para un extra de sabor)
- Sal y pimienta blanca, al gusto
- Un puñado de albahaca seca (o fresca, si está disponible)
- 2-3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
Consejos útiles sobre los ingredientes:
- Mejillones: Elige mejillones congelados de calidad para asegurar frescura y seguridad alimentaria. Asegúrate de que los mejillones estén bien limpios y sin conchas agrietadas.
- Vino: No tiene que ser un vino caro, pero elige uno que estarías dispuesto a beber. Los sabores del vino se concentran durante la cocción, así que un vino de calidad elevará el plato.
- Tomates: Los tomates en cubos enlatados son ideales para esta receta, pero si tienes tomates frescos, puedes usar 400 g de tomates bien maduros, pelados y cortados en cubos.
Preparación de los mejillones en salsa de tomate picante:
1. Calienta el aceite: En una sartén grande, agrega 2-3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra a fuego medio. Deja que el aceite se caliente durante aproximadamente 1 minuto hasta que se vuelva brillante.
2. Agrega los mejillones: Coloca los mejillones congelados en la sartén y déjalos cocinar durante 2-3 minutos, revolviendo ocasionalmente. Notarás cómo comienzan a abrirse, liberando su aroma.
3. Desglasa con vino: Después de 3 minutos, vierte el vino tinto sobre los mejillones en la sartén. Espera a que hierva durante 5 minutos, permitiendo que el alcohol se evapore, dejando atrás el rico aroma del vino.
4. Agrega los tomates: Una vez que el vino ha hervido, agrega la lata de tomates en cubos. Mezcla bien para combinar todos los ingredientes y deja que la salsa hierva a fuego lento.
5. Sazona: Agrega sal, pimienta blanca, el chile picado y la albahaca seca. Si prefieres una salsa más picante, puedes añadir más chile, según tu gusto.
6. Ajo: Corta el diente de ajo en rodajas finas y agrégalo a la salsa. El ajo añadirá un delicioso aroma y complementará perfectamente el plato.
7. Cocina la salsa: Deja que la salsa hierva a fuego lento durante 10-15 minutos. Si notas que la salsa se ha espesado demasiado, puedes añadir unas cucharadas de agua para aligerarla.
8. Verifica el sabor: Por último, prueba la salsa y ajusta los condimentos si es necesario. Una vez que la salsa esté sabrosa y el aroma de los mejillones se haya mezclado perfectamente con los tomates, ¡está lista para servir!
Sugerencia de presentación:
Sirve los mejillones en salsa de tomate picante calientes, junto con pasta hervida o con una rebanada de pan fresco para absorber la deliciosa salsa. Puedes decorar el plato con algunas hojas de albahaca fresca para un toque de frescura.
Variaciones posibles:
- Agrega verduras: Puedes incluir verduras como cebolla o pimiento, que se pueden saltear junto con los mejillones para un extra de nutrientes.
- Salsa de crema: Transforma la salsa en una cremosa añadiendo 100 ml de crema de cocina al final, mezclando bien.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar mejillones frescos?
¡Sí, los mejillones frescos son excelentes! Asegúrate de que estén bien limpios y que todos estén cerrados antes de cocinarlos.
2. ¿Qué vino debo elegir?
Elige un vino tinto semiseco que ofrezca un sabor equilibrado. Un Merlot o un Cabernet Sauvignon son excelentes opciones.
3. ¿Puedo guardar la salsa?
La salsa se puede guardar en el refrigerador durante 1-2 días, pero se recomienda consumir los mejillones frescos para disfrutar de los mejores sabores.
Beneficios nutricionales:
Los mejillones son una excelente fuente de proteínas, vitaminas y minerales. Contienen omega-3 que ayuda a mantener la salud del corazón y mejora la función cognitiva. Además, los tomates son ricos en antioxidantes, y la albahaca tiene propiedades antiinflamatorias.
Calorías:
Una porción de mejillones en salsa de tomate picante (aproximadamente 125 g) contiene aproximadamente 250-300 calorías, dependiendo de la cantidad de aceite y suplementos añadidos. Es una opción saludable y deliciosa, ideal para una comida ligera.
En conclusión, la receta de mejillones en salsa de tomate picante no solo es simple y rápida, sino también está llena de sabores que deleitarán tus papilas gustativas. Te animo a probarla y personalizarla a tu gusto. ¡Buen provecho!
Ingredientes: midi congelado 1 lata de tomates en cubos vino tinto hojas de pimiento picante sal, pimienta blanca, albahaca seca aceite de oliva
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