Salsa de cebolla con hígados de pollo y puré de patatas
Salsa de Cebolla con Hígados de Pollo y Puré de Patatas
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 40 minutos
Total: 60 minutos
Porciones: 4
Introducción
La salsa de cebolla con hígados de pollo es un plato rústico, simple y reconfortante, perfecto para una cena familiar o para deleitar a los invitados con un sabor rico y aromático. Esta receta combina el sabor delicado de los hígados con la dulzura de la cebolla y la salsa de tomate, todo servido sobre un lecho de puré de patatas cremoso. Es un ejemplo perfecto de comida que une tradición y confort, y la forma en que se combinan los sabores convertirá cualquier comida en una experiencia memorable.
Ingredientes
Para la salsa:
- 1 kg de hígados de pollo
- 5 cucharadas de pasta de tomate
- 200 ml de agua
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Sal y pimienta al gusto
- 1-2 hojas de laurel
- 1 cucharadita de albahaca seca
- 3-4 dientes de ajo machacados
- Aproximadamente 50 ml de aceite
- 3-4 cebollas medianas (rojas o blancas)
Para el puré:
- 10 patatas (preferiblemente blancas, pero también pueden ser rojas)
Preparación Paso a Paso
1. Preparación de los Hígados
El primer paso es limpiar los hígados de pollo. Lávalos bien bajo un chorro de agua fría, luego déjalos en agua fría durante 10 minutos. Este paso ayuda a eliminar el sabor amargo. Después, déjalos reposar en leche fría durante otros 10 minutos. La leche no solo elimina la amargura, sino que también aporta una textura más suave.
2. Preparación de la Cebolla
Pela las cebollas y pícalas muy finamente. En una olla, añade el aceite y la cebolla picada. Colócala a fuego medio y espolvorea con sal al gusto. Cocina la cebolla hasta que se vuelva transparente y suave. Este proceso tomará aproximadamente 5-7 minutos. Es importante remover de vez en cuando para evitar que se queme.
3. Cocción de los Hígados
Una vez que la cebolla se haya ablandado, añade 20 ml de agua y mezcla bien. Este paso es esencial para crear un ambiente húmedo que ayude a que la cebolla se cocine de manera uniforme. Ahora, añade los hígados enteros a la olla. Cubre la olla y déjalos sudar durante aproximadamente 10 minutos a fuego medio.
4. Aromas y Salsa
Después de 10 minutos, espolvorea la albahaca seca y añade el pimentón dulce. Mezcla bien para combinar los sabores. Luego, añade el agua restante y deja que todo hierva a fuego medio. Cuando los ingredientes estén casi cocidos, añade el ajo machacado y la pasta de tomate. Estos ingredientes añadirán un sabor profundo y un color hermoso a la salsa. Mezcla bien y deja hervir hasta que la salsa espese, añadiendo una hoja de laurel hacia el final.
5. Preparación del Puré de Patatas
Mientras tanto, pela las patatas y córtalas en 3-4 trozos. Hiérvelas en agua con sal. Cuando estén cocidas (unos 20 minutos), escúrrelas y aplástalas con un triturador de patatas. Añade 2-3 cucharadas de margarina y mezcla bien, luego añade leche gradualmente hasta obtener una pasta suave y cremosa. Ajusta la sal al gusto.
6. Servicio
Para servir, coloca una capa generosa de puré de patatas en el plato, y encima añade los hígados con la salsa de cebolla. Puedes decorar con un poco de perejil fresco picado o con una rodaja de limón para un toque de frescura. Esta combinación aportará un equilibrio perfecto entre el intenso sabor de los hígados y la cremosidad del puré.
Consejos Prácticos
- Hígados de pollo frescos: Elige hígados frescos, con un color rojo oscuro. Evita los hígados que tengan un aspecto apagado o una textura pegajosa.
- Cebolla: La cebolla roja añade una dulzura más intensa, mientras que la cebolla blanca ofrece un sabor más suave. Elige según tus preferencias.
- Puré de patatas: También puedes añadir un poco de ajo machacado al puré para un extra de sabor o experimentar con queso cottage para una textura más cremosa.
- Variaciones: En lugar de pasta de tomate, puedes probar con crema agria o salsa de champiñones para cambiar completamente el perfil de sabor de la receta.
Beneficios Nutricionales
Los hígados de pollo son una excelente fuente de proteínas de alta calidad, vitaminas (especialmente vitamina A y B12) y minerales esenciales como el hierro. También son bajos en calorías, lo que los convierte en una opción saludable dentro de una dieta equilibrada. Las patatas, por otro lado, son una buena fuente de carbohidratos y fibra, proporcionando la energía necesaria para un día activo.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Puedo usar hígados congelados?
Sí, se pueden utilizar hígados congelados, pero asegúrate de descongelarlos completamente antes de cocinarlos para obtener una cocción uniforme.
2. ¿Cómo puedo hacer la salsa más picante?
Añade un poco de chile o copos de chile, dependiendo de cuán picante te guste la salsa.
3. ¿Qué bebidas combinan bien con este plato?
Un vino blanco seco o una cerveza rubia son excelentes opciones para complementar los ricos sabores de los hígados y la salsa.
4. ¿Puedo reemplazar las patatas con otro ingrediente?
¡Claro! Puedes probar con puré de coliflor para una versión más ligera, o puré de zanahorias para un toque de dulzura.
Conclusión
La salsa de cebolla con hígados de pollo y puré de patatas es una receta simple, pero con un impacto impresionante, perfecta para aportar un toque de calidez en los días frescos. Con cada bocado, disfrutarás de sabores ricos y texturas finas, transformando una comida ordinaria en una verdadera fiesta de sabor. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 1 kg de hígado de pollo, 5 cucharadas de pasta de tomate, 200 ml de agua, 1 cucharadita de pimentón dulce, sal y pimienta al gusto, 1-2 hojas de laurel, 1 cucharadita de albahaca seca, 3-4 dientes de ajo triturados, aproximadamente 50 ml de aceite, 3-4 cebollas medianas rojas o blancas, 5 cucharadas de pasta de tomate o 2 manojos de cebollas verdes. Para el puré, 10 papas rojas o blancas (usé blancas).