La col salteada es un plato tradicional rumano, apreciado por su rico sabor y aromas tentadores. Esta receta simple pero deliciosa transformará tu comida en una experiencia culinaria inolvidable. Comenzamos eligiendo una col fresca, con hojas firmes y crujientes, que aportará un sabor especial al plato final. Retiramos con cuidado las hojas exteriores de la col que pueden estar dañadas o marchitas. Después de limpiar la col, la lavamos bien bajo un chorro de agua fría, asegurándonos de eliminar cualquier impureza o tierra.
El siguiente paso es picar la col finamente. Es importante cortarla uniformemente para que se cocine de manera uniforme. Luego la colocamos en un tazón grande y, con las manos, la frotamos suavemente con sal. Este paso es esencial, ya que la sal ayudará a que la col libere su jugo, contribuyendo a un sabor más intenso. En una olla espaciosa, añadimos el aceite y lo dejamos calentar bien. Cuando el aceite comience a humear ligeramente, añadimos la col gradualmente, revolviendo constantemente para evitar que se pegue.
Es importante no exprimir la col para sacar su jugo, ya que queremos saltearla en su propio jugo, lo que intensificará el aroma y mantendrá la textura crujiente. Una vez que la col comience a ablandarse y se vuelva ligeramente translúcida, agregamos nuestras especias favoritas: pimienta recién molida, hojas de laurel y, si nos gusta, un poco de comino para un extra de sabor. Luego, vertemos el jugo de tomate, la pasta de pimiento y el caldo de greengage, que aportará un delicioso sabor agridulce.
Después de que todos los ingredientes estén bien mezclados, cubrimos la olla con una tapa y la transferimos al horno precalentado a 180 grados Celsius. Dejamos que la col se hornee durante unos 30 minutos, durante los cuales los sabores se combinarán perfectamente y la col se volverá suave y sabrosa. Finalmente, cuando sacamos la olla del horno, añadimos eneldo fresco picado, que proporcionará un sabor fresco y un toque de color al plato. Servimos la col salteada junto con polenta o como guarnición para carne. ¡Buen provecho!
El siguiente paso es picar la col finamente. Es importante cortarla uniformemente para que se cocine de manera uniforme. Luego la colocamos en un tazón grande y, con las manos, la frotamos suavemente con sal. Este paso es esencial, ya que la sal ayudará a que la col libere su jugo, contribuyendo a un sabor más intenso. En una olla espaciosa, añadimos el aceite y lo dejamos calentar bien. Cuando el aceite comience a humear ligeramente, añadimos la col gradualmente, revolviendo constantemente para evitar que se pegue.
Es importante no exprimir la col para sacar su jugo, ya que queremos saltearla en su propio jugo, lo que intensificará el aroma y mantendrá la textura crujiente. Una vez que la col comience a ablandarse y se vuelva ligeramente translúcida, agregamos nuestras especias favoritas: pimienta recién molida, hojas de laurel y, si nos gusta, un poco de comino para un extra de sabor. Luego, vertemos el jugo de tomate, la pasta de pimiento y el caldo de greengage, que aportará un delicioso sabor agridulce.
Después de que todos los ingredientes estén bien mezclados, cubrimos la olla con una tapa y la transferimos al horno precalentado a 180 grados Celsius. Dejamos que la col se hornee durante unos 30 minutos, durante los cuales los sabores se combinarán perfectamente y la col se volverá suave y sabrosa. Finalmente, cuando sacamos la olla del horno, añadimos eneldo fresco picado, que proporcionará un sabor fresco y un toque de color al plato. Servimos la col salteada junto con polenta o como guarnición para carne. ¡Buen provecho!
Ingredientes
una col grande 200 ml de jugo de tomate 1 cucharada de pasta de pimiento 2 cucharadas de caldo de ciruela 1 hoja de laurel pimienta tomillo pimentón picante eneldo sal 50 ml de aceite