Panecillos como en el hogar
Panecillos al horno - una receta tradicional, esponjosa y deliciosa
Tiempo total de preparación: 1 hora y 30 minutos (incluyendo el tiempo de levado)
Tiempo de horneado: 20 minutos
Número de porciones: 6 panecillos
¡Bienvenido al mundo de sabores y texturas! Hoy te propongo una receta simple y rápida de panecillos al horno que te traerá recuerdos de la infancia y te llenará de alegría con cada bocado. Estos panecillos son perfectamente esponjosos, con una corteza ligeramente crujiente, ideales para acompañar las comidas diarias o disfrutarlos con mantequilla cremosa y mermelada.
Un poco de historia
Los panecillos al horno son una parte esencial de la tradición culinaria, a menudo preparados en los hogares en el pasado sobre un fuego de leña. Su inconfundible sabor es el resultado de una técnica simple pero efectiva que implica el levado y el horneado, recordando los métodos antiguos de hacer pan. Ya sea que los disfrutes calientes con mantequilla o junto a una sopa fragante, estos panecillos simbolizan el confort y la calidez familiar.
Ingredientes que necesitas
Antes de comenzar, asegúrate de tener todos los ingredientes a mano:
- 425 g de harina de trigo (preferiblemente tipo 650, para una mejor textura)
- 150 ml de leche tibia (preferiblemente entera, para un sabor más rico)
- 175 ml de agua tibia
- 35 g de mantequilla (derretida pero no caliente)
- 1 cucharadita de sal
- 1 cucharadita de azúcar
- 12 g de levadura fresca
Pasos para un panecillo perfecto
1. Activar la levadura: Comienza mezclando la levadura fresca con la leche tibia y el azúcar. Deja reposar la mezcla durante 10 minutos hasta que se vuelva espumosa. Este paso es esencial para asegurarte de que la levadura esté activa y lista para hacer que la masa suba.
2. Tamizar la harina: En un tazón grande, tamiza la harina para airear el ingrediente y eliminar cualquier impureza. Este es un paso importante que contribuirá a lograr una textura fina.
3. Formar la masa: Haz un hueco en el centro de la harina y vierte la mezcla de levadura activada. Agrega el agua tibia alrededor de los bordes y espolvorea la sal también alrededor de los bordes. Esto ayuda a evitar el contacto directo entre la sal y la levadura, lo que podría inhibir la fermentación.
4. Amasar: Comienza a mezclar los ingredientes con una espátula o con las manos hasta que se forme una masa. Agrega la mantequilla derretida y amasa bien durante unos 10 minutos hasta obtener una masa elástica que ya no se pegue a las manos. Si es necesario, puedes agregar un poco más de harina, pero no te excedas, ya que una masa demasiado dura producirá panecillos más densos.
5. Levar: Forma una bola con la masa y cúbrela con un paño limpio. Déjala levar en un lugar cálido durante 1 hora o hasta que duplique su volumen. Puedes usar el horno a 30 grados Celsius para crear un ambiente cálido propicio para el levado.
6. Dar forma a los panecillos: Después de que la masa haya subido, voltea sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada. Divídela en 6 porciones iguales y forma los panecillos dándoles forma redonda. Colócalos en una bandeja de horno forrada con papel pergamino, dejando un poco de espacio entre ellos para permitir que suban.
7. Preparar para hornear: Usa un cuchillo bien afilado para hacer algunas incisiones ligeras en la superficie de los panecillos. Este paso no solo es estético, sino que permite que el vapor salga durante el horneado, contribuyendo a una mejor corteza. Luego, úntalos con leche para obtener una corteza dorada y brillante.
8. Hornear: Precalienta el horno a 220 grados Celsius. Hornea los panecillos durante unos 20 minutos o hasta que estén dorados y suenen huecos cuando los golpeas ligeramente en la parte inferior. Este es el momento en que el aroma llenará toda la cocina, y tu paciencia será recompensada.
9. Enfriar: Una vez horneados, retira los panecillos a una rejilla para enfriar. Esto evita la acumulación de humedad, manteniéndolos crujientes por fuera.
Consejos prácticos para un resultado perfecto
- Asegúrate de que la leche y el agua estén tibias, no calientes, para no matar la levadura.
- Si no tienes levadura fresca, puedes usar levadura seca, pero ajusta la cantidad a aproximadamente 4 g.
- Puedes agregar diversas especias a la masa, como semillas de sésamo o comino, para dar un sabor extra.
Preguntas frecuentes
- ¿Cómo puedo mantener los panecillos frescos? Guarda los panecillos en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante 2-3 días. Si deseas conservarlos por más tiempo, puedes congelarlos.
- ¿Puedo hacer la masa un día antes? Sí, puedes amasar la masa un día antes y dejarla en el refrigerador. Al día siguiente, déjala llegar a temperatura ambiente antes de formar los panecillos.
Variaciones de la receta
- Panecillos con queso: Agrega queso rallado a la masa para un sabor extra.
- Panecillos con hierbas: Incorpora hierbas aromáticas como albahaca u orégano para un sabor mediterráneo.
- Panecillos dulces: Agrega un poco de azúcar y canela a la masa y sírvelos con mermelada o miel.
Sugerencias de servicio
Estos panecillos son extremadamente versátiles. Puedes servirlos calientes, con mantequilla y mermelada de frutas como parte de un desayuno abundante. También son excelentes para acompañar sopas o guisos. En los fines de semana, puedes rellenarlos con queso derretido y embutidos para un almuerzo sabroso.
Beneficios nutricionales
Los panecillos caseros son una buena fuente de carbohidratos, proporcionando energía rápida. La harina integral añadida a la receta puede aportar fibra y nutrientes adicionales. La mantequilla también añade un sabor rico, pero es bueno consumirla con moderación.
¡Te deseo buena suerte en la cocina y disfruta de cada bocado! Estos panecillos al horno no solo deleitarán tus papilas gustativas, sino que también te brindarán un toque de calidez en el alma.
Ingredientes: 425 g de harina 150 ml de leche 175 ml de agua 35 g de mantequilla 1 cucharadita de sal 1 cucharadita de azúcar 12 g de levadura fresca