Los pimientos rellenos de col son una delicia que aporta un toque de frescura y sabor a las comidas de invierno, siendo una excelente opción para diversificar el menú en la temporada fría. Esta receta es perfecta para aquellos que aman los encurtidos y desean conservar para más tarde el sabor vibrante de las verduras frescas.
Para preparar estos pimientos rellenos, necesitarás aproximadamente 2 kg de pimientos morrones y pimientos dulces, además de un kilogramo de col que picarás finamente. Es ideal elegir pimientos de tamaño mediano que se puedan rellenar fácilmente, pero que también tengan una forma bonita para lucir atractivos en el frasco. La col, por otro lado, debe ser fresca y crujiente para proporcionar una textura agradable y un sabor intenso.
Comienza lavando bien los pimientos y los pimientos dulces bajo un chorro de agua fría, luego corta las puntas, retirando las semillas y las venas internas. Después de haber limpiado las verduras, es hora de ocuparse de la col. Pica finamente la col y colócala en un tazón grande. Agrega sal (aproximadamente 2-3 cucharadas) para ayudar en el proceso de encurtido y mezcla bien para que la sal se distribuya uniformemente. Deja reposar la col durante 30 minutos para que se ablande un poco y libere sus jugos.
Una vez que la col se ha ablandado, rellena cada pimiento con la mezcla de col, teniendo cuidado de no sobrecargar, sino de rellenarlos uniformemente, dejando un poco de espacio para la expansión. Coloca los pimientos rellenos en un frasco esterilizado de 8 litros, alternando entre pimientos y unas rodajas de pimiento dulce para enriquecer los sabores. Después de llenar el frasco, es importante preparar una salmuera de agua y sal (aproximadamente 1 litro de agua por 100 g de sal) que verterás sobre los pimientos, asegurándote de que las verduras estén completamente cubiertas.
Para prevenir la formación de moho, puedes colocar un peso (por ejemplo, un tazón pequeño con agua) sobre las verduras, de modo que permanezcan sumergidas en la salmuera. Cierra el frasco con una tapa y déjalo en un lugar fresco y oscuro durante unas semanas, durante las cuales los pimientos se fermentarán y desarrollarán un sabor delicioso. Después de aproximadamente un mes, puedes comenzar a disfrutar de estos encurtidos sabrosos.
Los pimientos rellenos de col no solo son una excelente opción para un acompañamiento, sino también una delicia que se puede servir como aperitivo, junto con tablas de quesos o embutidos. Disfrútalos con una rebanada de pan fresco y un vaso de vino, ¡y transformarás cualquier comida de invierno en una celebración de sabores!
Para preparar estos pimientos rellenos, necesitarás aproximadamente 2 kg de pimientos morrones y pimientos dulces, además de un kilogramo de col que picarás finamente. Es ideal elegir pimientos de tamaño mediano que se puedan rellenar fácilmente, pero que también tengan una forma bonita para lucir atractivos en el frasco. La col, por otro lado, debe ser fresca y crujiente para proporcionar una textura agradable y un sabor intenso.
Comienza lavando bien los pimientos y los pimientos dulces bajo un chorro de agua fría, luego corta las puntas, retirando las semillas y las venas internas. Después de haber limpiado las verduras, es hora de ocuparse de la col. Pica finamente la col y colócala en un tazón grande. Agrega sal (aproximadamente 2-3 cucharadas) para ayudar en el proceso de encurtido y mezcla bien para que la sal se distribuya uniformemente. Deja reposar la col durante 30 minutos para que se ablande un poco y libere sus jugos.
Una vez que la col se ha ablandado, rellena cada pimiento con la mezcla de col, teniendo cuidado de no sobrecargar, sino de rellenarlos uniformemente, dejando un poco de espacio para la expansión. Coloca los pimientos rellenos en un frasco esterilizado de 8 litros, alternando entre pimientos y unas rodajas de pimiento dulce para enriquecer los sabores. Después de llenar el frasco, es importante preparar una salmuera de agua y sal (aproximadamente 1 litro de agua por 100 g de sal) que verterás sobre los pimientos, asegurándote de que las verduras estén completamente cubiertas.
Para prevenir la formación de moho, puedes colocar un peso (por ejemplo, un tazón pequeño con agua) sobre las verduras, de modo que permanezcan sumergidas en la salmuera. Cierra el frasco con una tapa y déjalo en un lugar fresco y oscuro durante unas semanas, durante las cuales los pimientos se fermentarán y desarrollarán un sabor delicioso. Después de aproximadamente un mes, puedes comenzar a disfrutar de estos encurtidos sabrosos.
Los pimientos rellenos de col no solo son una excelente opción para un acompañamiento, sino también una delicia que se puede servir como aperitivo, junto con tablas de quesos o embutidos. Disfrútalos con una rebanada de pan fresco y un vaso de vino, ¡y transformarás cualquier comida de invierno en una celebración de sabores!
Ingredientes
Pimientos, repollo, granos de pimienta, semillas de mostaza, azúcar, sal gruesa no yodada, hojas de laurel, vinagre.