Tochitura moldava
En la estufa, comenzamos calentando una olla o un caldero, ideal para preparar platos sabrosos. Mientras la olla se calienta, cortamos el tocino en cubitos pequeños para asegurarnos de que se dore de manera uniforme. Lo colocamos en el caldero caliente y lo dejamos dorar por todos lados, revolviendo ocasionalmente para liberar su deliciosa grasa. Esta grasa añadirá un sabor rico y profundo a nuestro plato.
Mientras tanto, nos ocupamos de la carne de cerdo. La lavamos bien bajo un chorro de agua fría, luego la secamos cuidadosamente con toallas de papel para eliminar el exceso de agua. Esto permitirá que la carne se dore mejor. La cortamos en trozos adecuados, cada uno de un tamaño similar, para que se cocinen de manera uniforme. Ponemos los trozos de carne en el caldero, donde los doramos por todos lados, permitiéndoles desarrollar una corteza dorada y apetecible.
Una vez que la carne está dorada, comenzamos a agregar agua gradualmente, poco a poco, para no enfriar el caldero. Lo cubrimos con una tapa y dejamos que la carne hierva a fuego moderado, asegurándonos de agregar agua cada vez que disminuya, para no dejar que el plato se seque. Es importante revisar ocasionalmente la carne para asegurarnos de que esté bien cocida, pero no completamente hecha.
Cuando la carne está más de la mitad cocida, es momento de agregar algunas porciones de salchichas, cortadas en rodajas o trozos, según las preferencias personales. Revolvemos con cuidado y dejamos todo al fuego, continuando agregando agua según sea necesario, para obtener una salsa rica y sabrosa. Cuando todos los ingredientes estén bien cocidos, espolvoreamos sal y pimienta al gusto, pero no olvidemos agregar pimentón dulce, que dará un sabor especial y un color vibrante a nuestro plato.
El ajo, el ingrediente secreto de muchas recetas tradicionales, debe ser pelado y picado finamente. Lo agregamos al caldero y mezclamos todo bien, dejando que el plato hierva durante otros 2-3 minutos. En este tiempo, el guiso se dorará en su propia grasa, desarrollando aromas deliciosos e irresistibles.
Al final, servimos el guiso caliente, junto a una porción generosa de polenta humeante, que complementará perfectamente el rico sabor de la carne. No olvides los encurtidos crujientes y el queso fresco, que añadirán un contraste agradable al plato. Es una comida que reúne a la familia alrededor de la mesa, y su sabor seguramente quedará en la memoria de todos. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 1 kg de cuello de cerdo 1 trozo de tocino ahumado 1 salchicha casera ligeramente ahumada 3 dientes de ajo sal pimienta 1/2 cucharadita de pimentón dulce