Pechuga de pollo con salsa gorgonzola
Pechuga de pollo con salsa gorgonzola: Una receta sabrosa y sencilla
Tiempo de preparación: 10 minutos Tiempo de cocción: 20 minutos Tiempo total: 30 minutos Porciones: 2
Introducción
Si buscas una receta rápida y deliciosa para la cena, ¡la pechuga de pollo con salsa gorgonzola es la elección perfecta! Esta receta combina la jugosidad del pollo con los ricos sabores del queso gorgonzola, ofreciendo un sabor intenso pero equilibrado. El gorgonzola, un queso azul, añade un toque de refinamiento y un perfil de sabor único, transformando una comida ordinaria en una experiencia culinaria extraordinaria.
Además de ser una receta sencilla, se puede personalizar según tus preferencias; así, podrás impresionar a tus invitados o simplemente darte un capricho después de un largo día. ¡Así que comencemos!
Ingredientes
*Para la pechuga de pollo:*
- 1 pechuga de pollo deshuesada (aproximadamente 300-400 g)
- Sal y pimienta molida, al gusto
*Para la salsa gorgonzola:*
- 150 g de queso gorgonzola
- 50 ml de leche
- 50 g de mantequilla
- 150 g de crema agria
- Sal y pimienta molida, al gusto
*Para la guarnición:*
- Calabacines, cortados en rodajas y a la parrilla (opcional pero recomendado)
- Eneldo fresco, para decorar
Pasos de preparación
1. Preparación de la pechuga de pollo
Comienza lavando bien la pechuga de pollo bajo un chorro de agua fría. Después, déjala escurrir durante unos minutos. Luego, con un cuchillo bien afilado, corta la pechuga en tiras más grandes, asegurándote de que sean de tamaño uniforme para una cocción uniforme. Sazona la carne con sal y pimienta, asegurándote de que esté bien cubierta.
2. Cocción de la pechuga de pollo
En una sartén antiadherente (una sartén Delimano es ideal debido a sus propiedades antiadherentes), coloca la pechuga de pollo a fuego medio. No es necesario añadir aceite, ya que la pechuga liberará suficientes jugos para evitar que se pegue. Déjala dorar durante 5-7 minutos por un lado, luego dale la vuelta con una espátula y dórala por el otro lado durante aproximadamente 5-7 minutos. Verifica si el pollo está bien cocido, asegurándote de que el interior ya no esté rosado. Cuando esté listo, retíralo a un plato y cúbrelo con papel de aluminio para mantenerlo caliente.
3. Preparación de la salsa gorgonzola
En la misma sartén, añade la mantequilla y déjala derretir a fuego bajo. Una vez que la mantequilla se haya derretido, añade el queso gorgonzola cortado en cubos pequeños. Revuelve constantemente para ayudar a que el queso se derrita uniformemente. A medida que el queso comienza a derretirse, añade gradualmente la crema agria, revolviendo continuamente. Finalmente, vierte la leche y continúa revolviendo hasta que la salsa se vuelva cremosa y homogénea. Sazona la salsa con sal y pimienta al gusto.
4. Montaje del plato
Toma la pechuga de pollo del plato y vierte generosamente la salsa gorgonzola sobre ella. Esta salsa rica y cremosa añadirá un toque decadente a tu plato.
5. Preparación de la guarnición
Si decides servir la pechuga de pollo con calabacines, córtalos en rodajas finas. Puedes asarlos a la parrilla o saltearlos en otra sartén, sazonándolos con un poco de aceite de oliva, sal, pimienta y eneldo fresco picado. Esta guarnición complementará perfectamente el intenso sabor de la salsa gorgonzola.
6. Servicio
Sirve la pechuga de pollo caliente, cubierta con su deliciosa salsa, junto con los calabacines a la parrilla. Puedes decorar el plato con algunas ramitas de eneldo para un aspecto fresco y apetitoso.
Consejos prácticos
- Selección de queso: El gorgonzola puede variar en intensidad. Si prefieres una salsa más suave, opta por un gorgonzola más "suave".
- Variaciones: También puedes añadir champiñones salteados a la salsa para un sabor adicional. Además, puedes reemplazar la pechuga de pollo con pechuga de pavo o filetes de salmón, y la salsa será igual de deliciosa.
- Servicio: Este plato combina maravillosamente con un vino blanco seco o una cerveza rubia. También, una ensalada verde con limón y aceite de oliva puede añadir frescura a tu comida.
Información nutricional
Esta receta es una excelente fuente de proteínas gracias a la pechuga de pollo y la crema agria. El queso gorgonzola añade grasas saludables y calcio, mientras que los calabacines ofrecen vitaminas y minerales esenciales. Una porción de pechuga de pollo con salsa gorgonzola contiene aproximadamente 600-700 calorías, dependiendo de la cantidad de salsa y guarnición.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar otro tipo de carne?
¡Por supuesto! Esta receta funciona muy bien también con filetes de pavo o incluso con pescado, como el salmón.
2. ¿Puedo preparar la salsa con antelación?
¡Absolutamente! La salsa gorgonzola se puede hacer unas horas antes. Puedes recalentarla suavemente a fuego bajo, añadiendo un poco de leche si se espesa demasiado.
3. ¿Es esta receta adecuada para dietas?
Aunque es una receta rica, si se sirve con verduras frescas, puede ser una comida equilibrada. Puedes ajustar las porciones para que se adapten a tu plan alimenticio.
¡Espero que esta receta de pechuga de pollo con salsa gorgonzola te haya inspirado a enriquecer tu repertorio culinario! Ya sea que la hagas para ti o para tus seres queridos, es una opción que seguramente impresionará. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 1 pechuga de pollo deshuesada Para la salsa 150 g de queso gorgonzola 50 ml de leche 50 g de mantequilla 150 g de crema agria sal pimienta