Precalienta el horno a 200 grados Celsius. Comenzamos preparando las patatas, que serán las estrellas de este plato. Pela las patatas con un cuchillo afilado y luego lávalas bien bajo agua fría, asegurándote de eliminar cualquier impureza. Después de lavarlas, sécalas con una toalla limpia para evitar añadir agua al plato.
Una vez que las patatas estén limpias y secas, toma cada patata y haz cortes a lo largo, creando rodajas finas pero teniendo cuidado de no cortar hasta el final. El objetivo es crear rodajas que permanezcan conectadas en la base, de modo que la patata tenga la forma de un abanico, lo que le permitirá absorber los sabores de las especias y la mantequilla durante la cocción.
Prepara un plato de cerámica o una bandeja para hornear y engrásala bien con mantequilla para evitar que las patatas se peguen. Coloca cuidadosamente cada patata cortada en el plato, abriéndola suavemente para darle la forma deseada. Después de organizar las patatas, condiméntalas con sal y pimienta al gusto. También puedes añadir hierbas picadas como eneldo o perejil para un toque extra de frescura.
Encima de las patatas sazonadas, coloca unos cubos de mantequilla en cada patata, para que se derrita y penetre en las secciones cortadas. Pon el plato en el horno precalentado y déjalas hornear durante aproximadamente 35 minutos a fuego medio. Notarás cómo las patatas comienzan a ablandarse y revelar sabores deliciosos.
Después de 35 minutos, saca cuidadosamente el plato del horno y espolvorea queso rallado por encima, que se derretirá y formará una costra dorada y apetecible. Devuélvelo al horno durante otros 15 minutos hasta que el queso esté bien dorado. Finalmente, saca el plato del horno y déjalo enfriar unos minutos antes de servir. Este sencillo pero sabroso plato de patatas seguramente impresionará a todos los que lo prueben.
Una vez que las patatas estén limpias y secas, toma cada patata y haz cortes a lo largo, creando rodajas finas pero teniendo cuidado de no cortar hasta el final. El objetivo es crear rodajas que permanezcan conectadas en la base, de modo que la patata tenga la forma de un abanico, lo que le permitirá absorber los sabores de las especias y la mantequilla durante la cocción.
Prepara un plato de cerámica o una bandeja para hornear y engrásala bien con mantequilla para evitar que las patatas se peguen. Coloca cuidadosamente cada patata cortada en el plato, abriéndola suavemente para darle la forma deseada. Después de organizar las patatas, condiméntalas con sal y pimienta al gusto. También puedes añadir hierbas picadas como eneldo o perejil para un toque extra de frescura.
Encima de las patatas sazonadas, coloca unos cubos de mantequilla en cada patata, para que se derrita y penetre en las secciones cortadas. Pon el plato en el horno precalentado y déjalas hornear durante aproximadamente 35 minutos a fuego medio. Notarás cómo las patatas comienzan a ablandarse y revelar sabores deliciosos.
Después de 35 minutos, saca cuidadosamente el plato del horno y espolvorea queso rallado por encima, que se derretirá y formará una costra dorada y apetecible. Devuélvelo al horno durante otros 15 minutos hasta que el queso esté bien dorado. Finalmente, saca el plato del horno y déjalo enfriar unos minutos antes de servir. Este sencillo pero sabroso plato de patatas seguramente impresionará a todos los que lo prueben.
Ingredientes
1 kg de hermosas patatas (redondeadas y de tamaño mediano) 75 g de mantequilla sal pimienta 100 g de queso hierbas (eneldo, tomillo u otras, al gusto).