Pastel de Calabaza
Comenzamos la aventura culinaria preparando una deliciosa crema de calabaza que añadirá un toque de sabor a nuestra receta. Tomamos una olla grande y añadimos 2-3 cucharadas de aceite, preferiblemente de oliva o de girasol, para proporcionar un sabor agradable. Una vez que el aceite esté caliente, añadimos calabaza rallada, fresca y sedosa, que salteamos a fuego medio, removiendo constantemente. Es importante dejar que la calabaza se cocine hasta que el líquido se evapore por completo y los sabores se concentren, convirtiendo el plato en una base sabrosa para nuestro relleno.
Una vez que la calabaza alcance la consistencia deseada, añadimos azúcar, que aportará un toque de dulzura, luego espolvoreamos semolina en lluvia, aproximadamente 3 cucharadas, para espesar la crema. Añadimos una cucharadita de canela, que añadirá un aroma cálido y reconfortante, y nueces picadas, que proporcionarán una textura crujiente. Mezclamos bien los ingredientes, luego dejamos enfriar la crema para poder trabajar en la masa.
En otro bol, mezclamos el polvo de hornear con la harina, asegurándonos de que se distribuya uniformemente. Añadimos los otros ingredientes necesarios para la masa, como huevos, leche y una pizca de sal, y comenzamos a amasar. La masa será elástica y fácil de manejar. Después de amasar, la cubrimos con plástico y la dejamos reposar en el refrigerador durante 15 minutos para que se relaje y se endurezca un poco.
Después de que la masa ha estado en el refrigerador, la dividimos en dos partes iguales. De cada pieza, extendemos una hoja del tamaño de la bandeja para hornear, teniendo cuidado de hacerlo directamente sobre el papel pergamino. Este truco nos ayudará a transferir la hoja fácilmente a la bandeja. Colocamos la primera hoja en la bandeja, incluida la papel pergamino, y la pinchamos aquí y allá con un tenedor para evitar que se infle.
Espolvoreamos una cucharada de semolina sobre toda la superficie, que absorberá cualquier humedad y ayudará a mantener la textura. Luego distribuimos uniformemente el relleno de calabaza que se ha enfriado y espolvoreamos nuevamente una cucharada de semolina por encima. Con movimientos rápidos, transferimos la segunda hoja de masa sobre el relleno y la presionamos suavemente para que se adhiera.
La pinchamos aquí y allá para permitir que el vapor escape durante la cocción, y colocamos la bandeja en el horno precalentado a 180 grados Celsius. Horneamos hasta que los bordes se tornen dorados y el delicioso aroma llene toda la cocina. Una vez listo, dejamos que el plato se enfríe completamente antes de cortarlo. Finalmente, espolvoreamos con azúcar en polvo para añadir un toque elegante y un toque de dulzura. ¡Disfruta y buen provecho con este delicioso pastel de calabaza!
Ingredientes: 500 - 550 g de harina, 1 taza de azúcar, 1 taza de aceite, 1/2 taza de agua mineral, 1 paquete de levadura en polvo, 1 kg de calabaza rallada, 4-5 cucharadas de azúcar (dependiendo del gusto de cada uno), canela, 5 cucharadas de sémola, un puñado de nueces (molidas).