Espuma de Fresas
Para preparar un postre delicioso y refrescante, comenzamos limpiando cuidadosamente los tallos de las fresas. Es importante asegurarse de que las frutas estén frescas y sean de buena calidad. Después de limpiar las fresas, las lavamos bajo un chorro de agua fría para eliminar cualquier rastro de impurezas o pesticidas. Después de lavarlas, las dejamos escurrir en un colador para eliminar el exceso de agua. Una vez que las fresas se han escurrido bien, las ponemos en un bol y las aplastamos con un tenedor, asegurándonos de obtener un puré suave, pero con algunos trozos pequeños para dar textura a nuestro postre.
En otro bol, nos ocupamos de las claras de huevo. Las batimos con una batidora eléctrica a alta velocidad hasta obtener un merengue firme y brillante. Es el momento de asegurarnos de que las claras estén bien batidas; una prueba simple para verificar la consistencia es voltear el bol boca abajo. Si el merengue no se derrama, significa que está listo. Comenzamos a añadir el azúcar, cucharada a cucharada, continuando con la mezcla. Este proceso ayudará a que el azúcar se disuelva completamente, y el merengue adquirirá una textura fina y brillante.
Después de incorporar todo el azúcar, reducimos la velocidad de la batidora al mínimo. Ahora es el momento de añadir el puré de fresas, también cucharada a cucharada, mezclando con cuidado para no romper el aire en el merengue. Continuamos mezclando hasta que las fresas estén perfectamente integradas en la mezcla, logrando una mezcla homogénea y apetecible.
Después de terminar de mezclar, transferimos con cuidado el bol con la espuma de fresas al refrigerador, dejándolo enfriar durante unas horas. Durante este tiempo, los sabores se mezclarán y la textura se volverá aún más firme. Cuando estemos listos para servir el postre, sacamos el bol del refrigerador y nos preparamos para decorarlo.
Para una apariencia atractiva, añadimos algunas fresas frescas en la parte superior, cortadas en rodajas o enteras, para aportar un contraste de color y frescura. Esta espuma de fresas es perfecta para disfrutar en una fiesta o como un postre refrescante en un día caluroso. Los sabores dulces y ligeramente ácidos de las fresas, combinados con la textura aireada del merengue, hacen de este postre una elección ideal para cualquier ocasión. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 350 g fresas, 175 g azúcar, 4 claras de huevo