Cheesecake de durazno - sin hornear
Tarta de Queso con Duraznos - Receta Sin Hornear
Si buscas un postre rápido, delicioso y refrescante, la tarta de queso con duraznos sin hornear es la elección perfecta. Este postre no solo combina el sabor cremoso del queso con la dulzura de los duraznos, sino que también es extremadamente sencillo de preparar. Ideal para los calurosos días de verano o para esos momentos en los que quieres impresionar sin mucho esfuerzo, esta receta traerá sonrisas a los rostros de tus seres queridos.
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de enfriamiento: 1 hora
Tiempo total: 1 hora 30 minutos
Porciones: 10
Una Breve Historia
La tarta de queso es un postre con profundas raíces históricas, disfrutado durante miles de años. Se cree que la receta original de tarta de queso proviene de la antigua Grecia, pero ha evolucionado a lo largo del tiempo, adaptándose a los ingredientes disponibles en diversas culturas. Hoy en día, la tarta de queso es apreciada en todo el mundo, con innumerables variaciones, incluidas las versiones sin hornear que son muy populares debido a su facilidad de preparación.
Ingredientes
- 250 g de galletas digestivas
- 100 g de mantequilla blanda
- 5-6 cucharadas de leche
- 700 g de queso crema (tipo Philadelphia)
- 300 g de crema espesa
- 100 g de azúcar
- 1 esencia de vainilla
- 1 lata de duraznos (aproximadamente 400 g)
- 1 paquete de gelatina en gránulos (10 g)
- 1 paquete de gelatina (preferiblemente roja)
Paso a Paso
1. Preparación de la Base
Comienza preparando la base de galleta. Tritura las galletas digestivas en un procesador de alimentos hasta obtener un polvo fino. Este paso es esencial para asegurar una textura uniforme. Si no tienes un procesador, puedes usar un bol y un rodillo: coloca las galletas en una bolsa de plástico y aplástalas con el rodillo hasta que se conviertan en polvo.
En un bol, mezcla las galletas trituradas con la mantequilla blanda y las 5-6 cucharadas de leche. Usa tus manos para amasar la mezcla hasta que se vuelva homogénea. Esta será la base de tu tarta de queso.
Forra un molde de fondo desmontable (28 cm de diámetro) con papel de hornear. Vierte la mezcla de galletas y presiona firmemente con una cuchara o con el fondo de un vaso para obtener una base uniforme. Coloca el molde en el refrigerador durante 15 minutos para que se endurezca.
2. Preparación del Queso Crema
En otro bol, agrega el queso crema y la crema espesa. Usa una batidora o un procesador de alimentos para combinarlos hasta obtener una crema suave y homogénea. Agrega el azúcar y la esencia de vainilla, continuando a mezclar hasta que el azúcar esté completamente disuelto.
3. Duraznos y Gelatina
Saca los duraznos de la lata, guardando el jugo para la gelatina. Corta dos duraznos por la mitad para decorar, mientras que los otros los puedes cortar en cubitos pequeños. Esto añadirá una textura agradable a la crema de queso.
Prepara la gelatina según las instrucciones del paquete. Generalmente, debes remojarla en agua fría durante 5-10 minutos, luego disolverla en agua caliente. Mezcla la gelatina disuelta con los cubitos de durazno e incorpóralo todo a la crema de queso.
4. Montaje de la Tarta de Queso
Vierte la mezcla de queso crema sobre la base de galletas en el molde. Asegúrate de que esté distribuido uniformemente, usando una espátula para alisar la superficie. Cubre con papel film y deja enfriar la tarta de queso en el refrigerador durante una hora.
5. Preparación de la Gelatina
Después de una hora, prepara la gelatina. Mezcla un durazno restante con el jugo de la lata hasta obtener un puré suave. Prepara la gelatina según las instrucciones del paquete (no olvides hervirla, de lo contrario tendrá una textura menos agradable). Agrega la gelatina disuelta al puré de durazno y mezcla bien.
Vierte la gelatina sobre la crema de queso y déjala enfriar durante otros 30 minutos hasta que se endurezca.
Servicio y Sugerencias
Una vez que la tarta de queso ha estado en el refrigerador y la gelatina se ha endurecido, puedes decorarla con las mitades de durazno que reservaste. También puedes agregar un poco de salsa de caramelo o chocolate para un extra de sabor.
Variaciones y Consejos
Para una opción más saludable, puedes reemplazar las galletas con una base de nueces molidas o avena. También puedes experimentar con otras frutas, como mango o fresas, en lugar de duraznos.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Puedo usar otro tipo de queso?
Sí, puedes usar queso cottage bien escurrido o ricotta, pero asegúrate de que la textura sea similar.
2. ¿Cuánto tiempo se puede conservar la tarta de queso en el refrigerador?
La tarta de queso se puede conservar en el refrigerador hasta por 3 días, pero es mejor consumirla fresca.
3. ¿Cómo puedo evitar que la gelatina se descomponga?
Asegúrate de seguir las instrucciones de preparación de la gelatina y que esté bien disuelta antes de agregarla a la tarta de queso.
Calorías y Beneficios Nutricionales
Una porción de tarta de queso con duraznos (aproximadamente 100 g) contiene alrededor de 300-350 calorías. Este postre ofrece proteínas del queso, grasas saludables de la crema y una dosis de vitaminas de los duraznos, siendo una opción agradable para ocasiones especiales.
Conclusión
La tarta de queso con duraznos sin hornear no solo es una receta deliciosa, sino también una maravillosa manera de impresionar a tus invitados o consentir a tu familia. Con pasos simples e ingredientes accesibles, puedes crear un postre que seguramente se convertirá en un favorito. Así que, ponte tu delantal, prepárate para divertirte en la cocina y disfruta de cada momento!
Ingredientes: 700 g de queso crema, 250 g de galletas digestivas, 100 g de mantequilla suave, 5-6 cucharadas de leche, 300 g de nata espesa, 100 g de azúcar, 1 esencia de vainilla, 1 lata de duraznos, 1 paquete de gelatina en gránulos, 1 paquete de gelatina en polvo (roja, la añadí yo)
Etiquetas: cheesecake de frutas