Berenjenas y calabacines en un tarro
Berenjenas y Calabacines en un Tarro – Una Delicia de Verano para el Invierno
¿Quién no recuerda con cariño el aroma de las verduras frescas conservadas en tarros, preparadas con amor por los abuelos? Esta receta de berenjenas y calabacines en un tarro no solo es una forma de preservar el sabor del verano, sino también una oportunidad para conectarse con las tradiciones culinarias familiares. Aquí te mostramos cómo recrear esta receta simple pero llena de sabor, paso a paso, para que puedas disfrutar de verduras deliciosas incluso en medio del invierno.
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Número de porciones: 2 tarros de 500 ml
Ingredientes:
1 berenjena mediana (aproximadamente 300 g)
1 calabacín mediano (aproximadamente 300 g)
2 dientes de ajo
Un manojo de perejil fresco
Aceite para freír (preferiblemente aceite de oliva o de girasol)
2 partes de agua
1 parte de vinagre (de vino o de manzana, según preferencia)
Sal (aproximadamente 1-2 cucharadas, al gusto)
Preparación de las Verduras
1. Limpieza de las verduras: Comienza lavando bien las berenjenas y el calabacín. Usa un cuchillo afilado para pelar las berenjenas. Si lo prefieres, puedes dejar una fina capa de piel en las berenjenas para una textura más interesante. El calabacín se pela, pero también puedes dejar un poco de piel, ya que añade color y nutrientes.
2. Corte: Corta las berenjenas y calabacines en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. Esto asegurará una fritura uniforme y una textura agradable en el tarro.
3. Freír las verduras: Precalienta el horno a 200°C. Coloca las rodajas de berenjena y calabacín en una bandeja de horno forrada con papel de hornear. Rocía con un poco de aceite y hornea durante 15-20 minutos, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo para que se doren uniformemente. Este método te dará verduras fritas crujientes sin ahogarlas en aceite.
Ensamblando los Tarros
4. Preparación de los tarros: Esteriliza los tarros y las tapas antes de usarlos. Puedes hacer esto hirviéndolos en agua durante 10 minutos o colocándolos en el horno a 120°C durante 15 minutos. Este paso es esencial para prevenir el crecimiento de bacterias.
5. Ensamblaje: Comienza a colocar las verduras en los tarros. Agrega una capa de rodajas de berenjena, seguida de una capa de calabacín. Espolvorea ajo picado y un poco de perejil entre las capas. Repite este proceso hasta que el tarro esté lleno, asegurándote de que la última capa sea de perejil. Esto no solo añadirá un toque de color vibrante, sino que también proporcionará un sabor fresco en cada porción.
Preparando la Solución de Conservación
6. Solución de conservación: En un tazón, mezcla la sal, el vinagre y el agua. Puedes ajustar la cantidad de sal a tu gusto. Calienta suavemente la solución hasta que esté tibia, pero no la lleves a ebullición. Esto ayudará a disolver la sal y facilitará la absorción de sabores por las verduras.
7. Llenando los tarros: Vierte con cuidado la solución tibia en los tarros, asegurándote de que las verduras estén completamente cubiertas. Deja un poco de espacio en la parte superior para la expansión del líquido durante la conservación.
8. Cerrando los tarros: Coloca las tapas en los tarros y ciérralos bien. Asegúrate de que no haya fugas y que los tarros estén bien sellados.
Almacenamiento y Servicio
9. Almacenamiento: Coloca los tarros en una despensa o en un lugar fresco y oscuro. Estas verduras conservadas se mantendrán bien durante varios meses, y su aroma se intensificará con el tiempo.
10. Servicio: Una vez que abras un tarro de berenjenas y calabacines, puedes servirlos como guarnición para carnes, en sándwiches o incluso como base para una ensalada sabrosa. ¡Agrega un poco de aceite de oliva y vinagre balsámico para un extra de sabor!
Consejos Útiles
- Si deseas añadir un toque de sabor, puedes incluir especias como pimienta, pimentón u orégano entre las capas.
- Si prefieres las verduras menos fritas, puedes asarlas a la parrilla o blanquearlas rápidamente antes de ensamblar.
- Asegúrate de que el ajo esté fresco, ya que añadirá un sabor inconfundible y lleno de vitalidad a tu plato.
Preguntas Frecuentes
1. ¿Puedo usar otras verduras en lugar de berenjenas y calabacines?
¡Por supuesto! Puedes experimentar con pimientos, zanahorias o incluso champiñones. Solo asegúrate de prepararlos adecuadamente para conservarlos.
2. ¿Cuánto tiempo puedo conservar los tarros?
Si se almacenan en condiciones adecuadas, los tarros pueden durar hasta 6 meses. Sin embargo, para obtener los mejores resultados, consúmelos dentro de 3-4 meses.
3. ¿Puedo consumir las verduras directamente del tarro?
Sí, las verduras conservadas están listas para comer, pero déjalas reposar a temperatura ambiente durante 30 minutos antes de servir para liberar su aroma.
Nutrición y Calorías
Una porción de berenjenas y calabacines conservados (aproximadamente 100 g) contiene aproximadamente 50 calorías, lo que los convierte en una opción saludable, rica en fibra y nutrientes. Las berenjenas son una buena fuente de antioxidantes, mientras que los calabacines son muy saciantes y bajos en calorías, lo que los convierte en una excelente opción para una dieta equilibrada.
Esta receta de berenjenas y calabacines en un tarro no solo es una forma ingeniosa de conservar verduras, sino también un regreso a las raíces de las tradiciones culinarias. Ya sea que las uses para una comida festiva o como un refrigerio rápido, estas verduras añadirán un toque de verano a cada día. ¡Disfruta cada momento en la cocina y saborea el resultado de tu trabajo!
Ingredientes: 1 berenjena, 1 calabacín, 2 dientes de ajo, perejil, aceite, 2 partes de agua, 1 parte de vinagre, sal