Hígado de pollo con salsa de vino y cuscús

Carne: Hígado de pollo con salsa de vino y cuscús - Bianca M. | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | Recipia
Carne - Hígado de pollo con salsa de vino y cuscús por Bianca M. - Recetas Recipia

Hígados de pollo con salsa de vino y cuscús – Una receta rápida y deliciosa para los días calurosos

Si buscas una receta rápida y sabrosa, perfecta para los días calurosos de verano, ¡los hígados de pollo con salsa de vino y cuscús son la elección ideal! Este plato no solo es fácil de preparar, sino que también está lleno de sabores que deleitarán tus papilas gustativas. Los hígados de pollo, los más versátiles de los órganos comestibles, son una excelente fuente de nutrientes y tienen un sabor delicioso, mientras que la salsa de vino añade un toque de sofisticación.

Tiempo total: 40 minutos
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Número de porciones: 4

Ingredientes:
- 500 g de hígados de pollo
- 30 ml de aceite de girasol
- 300 ml de vino blanco semiseco
- Sal yodada, al gusto
- 3 cucharadas de harina de trigo blanca
- 200 ml de nata para cocinar
- 4 dientes de ajo
- 1 manojo de perejil fresco
- 500 ml de agua
- 200 g de cuscús

Una breve historia sobre los hígados de pollo
Los hígados de pollo tienen una larga historia en la gastronomía, siendo consumidos durante siglos en diversas culturas. Esta parte del pollo suele ser subestimada, pero cuando se prepara correctamente, puede convertirse en un manjar. Ricos en hierro y vitaminas del grupo B, los hígados no solo son nutritivos, sino también fáciles de cocinar, lo que los hace perfectos para una cena rápida.

Pasos de preparación:

1. Limpieza y preparación de los hígados:
Comienza limpiando los hígados de pollo. Retira cualquier membrana o impureza visible. Enjuágalos bien bajo un chorro de agua fría y déjalos escurrir. Este es un paso esencial para lograr una textura agradable y un sabor limpio.

2. Cocción de los hígados:
En una sartén grande, añade el aceite de girasol y caliéntalo bien a fuego alto. Agrega los hígados y fríelos durante aproximadamente 10 minutos, dándoles la vuelta por todos lados para dorarlos de manera uniforme. Los hígados están listos cuando se vuelven dorados y bien dorados. Una vez listos, retíralos de la sartén y mantenlos calientes en un plato cubierto.

3. Preparación de la salsa:
En la misma sartén, añade el vino blanco semiseco y llévalo a ebullición. Es importante usar un vino de calidad que añada un sabor agradable a la salsa. Mientras el vino hierve, disuelve la harina en un poco de agua fría, luego agrégala gradualmente a la sartén, removiendo continuamente para evitar grumos. Finalmente, añade la nata y mezcla bien. Deja que la salsa hierva a fuego lento durante 5 minutos.

4. Añadiendo sabores:
Limpia y pica finamente el ajo, añadiéndolo a la salsa junto con el perejil picado. Mezcla bien y deja que todo hierva durante 2 minutos más. El ajo añadirá un sabor inconfundible, mientras que el perejil proporcionará un toque de frescura.

5. Preparación del cuscús:
En otra olla, lleva el agua a ebullición con un poco de sal. Una vez que el agua esté hirviendo, retírala del fuego y añade el cuscús. Cubre la olla y déjalo reposar durante 15 minutos para que absorba los sabores y se vuelva esponjoso. Después de que se haya hidratado, escúrrelo de cualquier exceso de agua si es necesario.

6. Servir:
En un plato, coloca una porción de cuscús y vierte la salsa con hígados por encima. Puedes adornar con hojas de perejil fresco para un aspecto atractivo. ¡Esta combinación no solo es deliciosa, sino también muy colorida!

Consejos prácticos:
- El vino: Elige un vino blanco semiseco de calidad, ya que su sabor influirá mucho en la salsa. Te recomiendo no usar un vino que no beberías, ya que su sabor estará presente en el plato.
- Los hígados: Antes de cocinarlos, asegúrate de que no tengan un olor desagradable. Un truco es dejarlos en agua fría con un poco de sal durante aproximadamente 30 minutos antes de cocinarlos. Esto ayuda a eliminar cualquier impureza.
- Variaciones: Puedes experimentar con diferentes especias en la salsa, como tomillo o romero, para darle un toque personalizado. También puedes reemplazar el cuscús con arroz o quinoa para una opción aún más nutritiva.

Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar otro tipo de carne? ¡Absolutamente! Esta receta funciona muy bien también con hígado de res o de cordero.
- ¿Cómo puedo conservar las sobras? Los hígados se pueden guardar en el refrigerador en un recipiente hermético durante 2-3 días. Vuelve a calentarlos a fuego bajo para no secarlos.
- ¿Es esta receta saludable? Los hígados son una excelente fuente de proteínas, hierro y vitaminas, mientras que la salsa de vino y el cuscús añaden carbohidratos saludables. En total, una porción de hígados con salsa de vino y cuscús tiene aproximadamente 450 calorías.

Sugerencias de servicio:
Para una comida completa, puedes acompañar los hígados con una ensalada verde fresca o con verduras a la parrilla. Una bebida blanca refrescante, como un vino Sauvignon Blanc, combina perfectamente con este plato.

En conclusión, los hígados de pollo con salsa de vino y cuscús son una elección fácil y deliciosa para una cena rápida. Esta receta no solo satisfará tu antojo de algo bueno, sino que también añadirá un toque de sofisticación a tu comida. ¡No olvides disfrutar de cada bocado y compartir esta receta con tus seres queridos!

 Ingredientes: hígado de pollo 500g, aceite de girasol 30 ml, vino blanco semiseco 300 ml, sal yodada, harina de trigo blanca 3 cucharadas, nata para cocinar 200 ml, ajo 4 dientes, perejil fresco 1 manojo, agua 500 ml, cuscús 200g.

 Etiquetashígado con salsa de vino

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