Hígado de Cleo
Hígado de Cleo – Una Delicia en una Receta Simple y Sabrosa
¡Bienvenido al delicioso mundo de las recetas con hígado! Hoy, prepararemos juntos una receta fácil de realizar, pero llena de sabores y texturas, que encantará tanto a los gourmets como a aquellos que descubren por primera vez el irresistible sabor del hígado. El hígado de Cleo es un plato clásico, con una rica historia, a menudo asociado con momentos de alegría y comidas familiares. Este plato se puede servir como aperitivo o como plato principal, acompañado de un puré de patatas. ¡Empecemos!
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 15 minutos
Tiempo total: 35 minutos
Número de porciones: 4
Ingredientes:
- 400-500 g de hígado (preferiblemente de pollo o pavo)
- 150 ml de leche
- 2 cebollas grandes, en juliana
- 80 g de harina
- Pimienta negra, al gusto
- Sal, al gusto (ten cuidado con la sal en la mayonesa)
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- Un pellizco de azúcar
- Para la salsa:
- 3 cucharadas de mayonesa
- 2 cucharadas de crema agria
- 1 diente de ajo, machacado (o un pellizco de ajo en polvo)
- Media cucharadita de mostaza
- Sal, al gusto
Preparación:
1. Preparación del hígado: Comienza lavando bien el hígado bajo un chorro de agua fría, luego déjalo escurrir. Una vez bien escurrido, córtalo en tiras finas. Este paso es esencial para asegurar una cocción uniforme y una textura fina.
2. Marinando en leche: Coloca el hígado cortado en un tazón profundo y vierte la leche sobre él, asegurándote de que esté completamente cubierto. Este paso no solo ayuda a ablandar el hígado, sino que también reduce su amargor específico. Déjalo marinar durante aproximadamente una hora.
3. Preparación de las cebollas: Mientras tanto, pela las cebollas y córtalas en juliana. Calienta un poco de aceite o mantequilla en una sartén y sofríe la cebolla a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que se vuelva translúcida. Este paso añadirá dulzura al hígado y proporcionará un agradable contraste de texturas.
4. Preparación de la salsa: En un tazón pequeño, combina la mayonesa, la crema agria, el ajo machacado (o ajo en polvo) y la mostaza. Mezcla bien y añade sal al gusto. Esta salsa será el elemento que transformará tu plato en una verdadera delicia.
5. Escurriendo el hígado: Después de una hora, saca el hígado de la leche y déjalo escurrir. Es importante eliminar el exceso de leche para lograr una fritura uniforme.
6. Preparación de la mezcla de harina: En un tazón, combina la harina con un pellizco de sal, pimienta negra molida, un poco de azúcar y pimentón dulce. Esta mezcla dará al hígado una costra crujiente y sabrosa.
7. Freír el hígado: Calienta una sartén a fuego medio-alto y añade un trozo de mantequilla. Pasa el hígado por la mezcla de harina, asegurándote de cubrirlo uniformemente. Se recomienda pasarlo por la harina en 2-3 tandas para evitar que se pegue. Una vez que la mantequilla se haya derretido y esté caliente, añade el hígado a la sartén. Fríe durante 4-5 minutos, revolviendo continuamente para dorar uniformemente. Es esencial no dejarlos más tiempo, ya que pueden volverse duros.
8. Montaje del plato: Una vez que el hígado esté frito, transfiérelo a un plato y vierte la salsa de mayonesa por encima. Añade la cebolla sofrita y cubre el plato. Deja reposar el plato durante 10-15 minutos, permitiendo que los sabores se mezclen perfectamente.
9. Servicio: Sirve el hígado de Cleo junto a un puré de patatas o una ensalada fresca para equilibrar el rico sabor del plato. También puedes añadir unas rodajas de limón para un toque extra de frescura.
Consejos prácticos:
- Hígado fresco: Elige hígado fresco y de alta calidad. El hígado de pollo o pavo es el más popular para esta receta.
- Opción vegetariana: Si deseas una versión vegetariana, puedes reemplazar el hígado con champiñones, que tienen una textura similar y se pueden preparar de la misma manera.
- Guarniciones alternativas: En lugar de puré de patatas, puedes servir el hígado de Cleo con polenta cremosa o arroz basmati, que absorben excelentemente la salsa.
Beneficios nutricionales:
El hígado es una excelente fuente de proteínas, vitaminas (especialmente B12) y minerales esenciales como el hierro, que ayuda a combatir la anemia. Sin embargo, es mejor consumirlo con moderación, considerando su alto contenido de colesterol.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar hígado congelado? Sí, puedes usar hígado congelado, pero asegúrate de descongelarlo completamente antes de cocinar.
- ¿Cómo puedo mejorar la salsa? Puedes añadir especias como pimentón ahumado o hierbas frescas, como el perejil, para un sabor más complejo.
Esta receta de hígado de Cleo no solo es una maravillosa elección para una comida familiar, sino también una oportunidad para explorar los sabores y texturas de este ingrediente versátil. Te invito a probar esta receta y compartir tu experiencia culinaria con tus seres queridos. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 400-500g hígado 150 ml de leche 2 cebollas picadas en trozos pequeños 80 g de harina pimienta sal 1 cucharadita de pimentón dulce a una pizca de azúcar Para la salsa: 3 cucharadas de mayonesa 2 cucharadas de crema agria 1 diente de ajo triturado (o una pizca de ajo en polvo) media cucharadita de mostaza sal
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