Pasteles de Queso
Galletas de queso y comino - una receta deliciosa y sencilla
¡Bienvenido al sabroso mundo de las galletas de queso! Estos bocadillos crujientes y sabrosos son perfectos para cualquier ocasión, ya sea que los sirvas en una fiesta, en una reunión con amigos o simplemente como un delicioso aperitivo durante el día. Las galletas de queso tienen una larga historia y son apreciadas en muchas culturas por su textura crujiente y su rico sabor. En esta receta, te mostraré paso a paso cómo preparar galletas de queso y comino, ¡que seguramente se convertirán en tus favoritas!
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de refrigeración: 1 hora
Tiempo de horneado: 10 minutos
Total: 1 hora y 40 minutos
Número de porciones: 24 galletas
Ingredientes
Para la masa:
- 200 g de harina (tamizada)
- 150 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
- 1/2 cucharadita de sal
- 1 cucharada de azúcar
- 3 cucharadas de agua fría
- 1 cucharadita de vinagre
- 100 g de queso rallado (en un rallador fino)
- 1 cucharadita de comino (opcional)
Para el relleno:
- 50 g de mantequilla (para mezclar)
- 50 g de harina (para mezclar)
Para terminar:
- 1 huevo (batido, para untar)
Pasos para la preparación
1. Preparando la masa: En un tazón grande, agrega la harina tamizada, la sal y el azúcar. Mezcla bien los ingredientes secos para combinarlos uniformemente. Agrega la mantequilla cortada en cubos y frótala con las yemas de los dedos hasta obtener una textura arenosa. Este método de amasado asegurará una masa hojaldrada.
2. Continúa añadiendo el agua fría y el vinagre, mezclando con una espátula o con las manos hasta que la masa comience a unirse. Finalmente, incorpora el queso rallado y el comino, si decides usarlo. Amasa bien la masa, luego forma una bola, envuélvela en papel plástico y refrigérala durante 1 hora. Este paso es esencial para lograr la textura perfecta.
3. Preparando la pasta de mantequilla y harina: Después de que la masa haya estado en el refrigerador, en un tazón pequeño, mezcla 50 g de mantequilla con 50 g de harina hasta obtener una pasta suave. Esta pasta añadirá una capa extra de sabor a tus galletas.
4. Extendiendo la masa: Después de la hora de refrigeración, saca la masa del refrigerador y extiéndela sobre una superficie enharinada hasta alcanzar un grosor de aproximadamente 1 cm. Con una espátula, unta un tercio de la masa con la pasta de mantequilla y harina, luego dóblala: lleva los lados hacia el centro, luego pliega la parte superior e inferior hacia el centro. Este paso crea capas delicadas que se volverán crujientes al hornear.
5. Refrigeración intermedia: Envuelve la masa doblada en papel plástico y refrigérala durante 20-30 minutos. Repite este proceso de estiramiento y plegado tres veces más, asegurándote de que la masa esté siempre bien refrigerada entre pasos.
6. Finalizando las galletas: Después de haber completado todos los pliegues, extiende la masa en una hoja de aproximadamente 0,5 cm de grosor. Unta toda la superficie con el huevo batido, luego espolvorea uniformemente el queso restante. Si lo deseas, también puedes añadir el comino para un sabor extra.
7. Cortando las galletas: Usando un rodillo acanalado, corta la masa en tiras largas de 10 cm y 1 cm de ancho. Coloca las tiras en una bandeja de hornear humedecida con agua (si no usas papel pergamino), asegurándote de que haya espacio entre ellas para que no se peguen durante el horneado.
8. Horneando: Precalienta el horno a 220 grados Celsius. Hornea las galletas durante 10 minutos o hasta que se tornen doradas y crujientes. ¡Te sorprenderá el delicioso aroma que se esparcirá por toda la casa!
9. Sirviendo: Deja enfriar un poco las galletas antes de servir. Son perfectas como aperitivos, ya sea que las combines con cerveza, vino o té. También puedes servirlas junto con una pasta de queso o un dip de yogur para un sabor adicional.
Consejos útiles
- Usa mantequilla de calidad para un mejor sabor. La mantequilla debe estar blanda, pero no derretida, para lograr una textura óptima en la masa.
- Puedes experimentar con diferentes tipos de queso, como feta o parmesano, para añadir variedad a tu receta.
- Si te gustan las galletas más picantes, puedes añadir copos de chile a la masa o por encima antes de hornear.
Valores nutricionales (por porción - 1 galleta)
Calorías: aproximadamente 120 kcal
Proteínas: 3 g
Grasas: 8 g
Carbohidratos: 10 g
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar otro tipo de harina?
Sí, puedes usar harina integral para una versión más saludable, pero ten en cuenta que la textura será ligeramente diferente.
2. ¿Cómo puedo almacenar las galletas?
Las galletas se pueden almacenar en un recipiente hermético durante 3-4 días. Te recomiendo recalentarlas un poco antes de consumirlas para restaurar su crujiente.
3. ¿Puedo congelar las galletas?
Sí, puedes congelarlas después de cortarlas, pero antes de hornear. Colócalas en una bandeja y ponlas en el congelador. Una vez congeladas, puedes transferirlas a una bolsa para congelar. Cuando desees hornearlas, solo colócalas directamente en el horno, pero puede que necesites ajustar el tiempo de horneado.
Esta receta de galletas de queso y comino no solo es sencilla, sino también versátil. Puedes añadir tus especias o quesos favoritos para crear variaciones personalizadas. Te animo a explorar y jugar con los ingredientes. Cocinar es un arte que te enriquece y te trae alegría, ¡y estas galletas seguramente te sacarán sonrisas! ¡Buen provecho!
Ingredientes: 200 g de mantequilla, 250 g de harina, 1 cucharadita de vinagre, 3 cucharadas de agua, 1/2 cucharadita de sal, 1 cucharada de azúcar, 150 g de queso, 1 cucharadita de comino, 1 huevo.
Etiquetas: aperitivos queso comino queso desayuno