Comenzamos preparando los ingredientes para la sopa de repollo, un plato sabroso y reconfortante, ideal para días frescos. El primer paso es limpiar el repollo, quitando las hojas exteriores secas o dañadas. Una vez que el repollo esté limpio, lo lavamos bien bajo un chorro de agua fría y lo cortamos en cuartos o tiras, según las preferencias personales. Luego, en una olla grande, ponemos agua a hervir, asegurándonos de agregar suficiente para compensar la evaporación. Cuando el agua comience a hervir, agregamos el repollo y lo dejamos hervir a fuego medio hasta que se vuelva un poco blando, pero no completamente cocido.
Mientras tanto, nos ocupamos de las verduras aromáticas que le darán un sabor especial a la sopa. Picamos la cebolla y la zanahoria en cubitos pequeños y las sofreímos en una sartén con aceite caliente. Sofreír estos ingredientes sacará a la luz los sabores, y la cebolla se volverá transparente. Es importante revolver constantemente para evitar que se quemen. Después de que el repollo haya hervido a la mitad, agregamos la mezcla de cebolla y zanahoria a la olla con el repollo. Dejamos hervir juntos durante unos 10 minutos para que los sabores se combinen.
Después de este tiempo, agregamos la papa cortada en cubitos, que contribuirá a la consistencia de la sopa. Continuamos hirviendo a fuego medio, con la tapa puesta, durante unos 15 minutos o hasta que la papa se vuelva tierna. Ahora, para enriquecer la sopa, nos preparamos para hacer una salsa de crema agria. En un tazón, mezclamos la crema agria, las yemas de huevo y la harina, y, poco a poco, agregamos el caldo, revolviendo continuamente para evitar la formación de grumos. Una vez que hemos obtenido una mezcla homogénea, vertemos esta mezcla en la sopa, revolviendo con cuidado para integrar todo.
Dejamos que la sopa hierva durante otros 10 minutos, y al final, sazonamos al gusto con sal, condimento vegetal y pimienta. Después de apagar el fuego, no olvidamos agregar el eneldo picado finamente, que proporcionará un extra de frescura y sabor a nuestro plato. Esta sopa de repollo no solo es nutritiva, sino también llena de sabor, perfecta para disfrutar junto a una rebanada de pan fresco. ¡Buen provecho!
Mientras tanto, nos ocupamos de las verduras aromáticas que le darán un sabor especial a la sopa. Picamos la cebolla y la zanahoria en cubitos pequeños y las sofreímos en una sartén con aceite caliente. Sofreír estos ingredientes sacará a la luz los sabores, y la cebolla se volverá transparente. Es importante revolver constantemente para evitar que se quemen. Después de que el repollo haya hervido a la mitad, agregamos la mezcla de cebolla y zanahoria a la olla con el repollo. Dejamos hervir juntos durante unos 10 minutos para que los sabores se combinen.
Después de este tiempo, agregamos la papa cortada en cubitos, que contribuirá a la consistencia de la sopa. Continuamos hirviendo a fuego medio, con la tapa puesta, durante unos 15 minutos o hasta que la papa se vuelva tierna. Ahora, para enriquecer la sopa, nos preparamos para hacer una salsa de crema agria. En un tazón, mezclamos la crema agria, las yemas de huevo y la harina, y, poco a poco, agregamos el caldo, revolviendo continuamente para evitar la formación de grumos. Una vez que hemos obtenido una mezcla homogénea, vertemos esta mezcla en la sopa, revolviendo con cuidado para integrar todo.
Dejamos que la sopa hierva durante otros 10 minutos, y al final, sazonamos al gusto con sal, condimento vegetal y pimienta. Después de apagar el fuego, no olvidamos agregar el eneldo picado finamente, que proporcionará un extra de frescura y sabor a nuestro plato. Esta sopa de repollo no solo es nutritiva, sino también llena de sabor, perfecta para disfrutar junto a una rebanada de pan fresco. ¡Buen provecho!
Ingredientes
500 g de coles de Bruselas (yo usé congeladas) 3 l de agua 2 zanahorias 2 - 3 patatas medianas 1 cebolla mediana 2 huevos 200 ml de crema agria 1 cucharada de harina vegeta, sal, pimienta, al gusto 100 ml de aceite eneldo al gusto, yo añadí media atadura