Pizza
Deliciosa pizza con masa esponjosa y coberturas sabrosas
Cuando pensamos en pizza, nos vienen a la mente imágenes de familias reunidas alrededor de la mesa, amigos disfrutando de una rebanada crujiente, un ambiente alegre y aromas tentadores. Esta receta de pizza con masa esponjosa y coberturas variadas es perfecta para cualquier ocasión, ya sea que estés preparando una cena rápida durante la semana o organizando una fiesta con amigos. Aquí tienes cómo hacer una pizza sabrosa que seguramente impresionará a todos.
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de fermentación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 20-25 minutos
Total: 1 hora
Porciones: 4
Ingredientes
Para la masa:
- 1 huevo
- 50 ml de aceite de oliva (o 50 g de mantequilla/margarina)
- 1 paquete de levadura seca (7 g)
- 150-200 ml de leche tibia
- 1 cucharadita de azúcar
- 1 cucharadita de sal
- 400-500 g de harina
Para las coberturas:
- 80 g de queso rallado
- ½ pimiento rojo, cortado en rodajas finas
- 1 tomate mediano, cortado en rodajas finas
- 5 rebanadas de solomillo
- 5 rebanadas de pastrama de cerdo
- 2 rebanadas de jamón de Praga
- Una variedad de aceitunas en rodajas
- Albahaca fresca (o seca)
- Orégano
Preparación
1. Comienza preparando la masa. En un tazón grande, disuelve la levadura y el azúcar en la leche tibia. Es esencial que la leche esté tibia y no caliente, ya que el exceso de calor puede matar la levadura. Deja reposar la mezcla durante 5-10 minutos hasta que se vuelva espumosa.
2. Agrega el huevo, el aceite de oliva y la sal al tazón con la mezcla de levadura. Mezcla bien para combinar los ingredientes. Comienza a agregar la harina gradualmente, mezclando continuamente con una espátula o con las manos. Continúa agregando harina hasta que la masa se vuelva suave y fácil de trabajar.
3. En una superficie de trabajo enharinada, amasa la masa durante 5-7 minutos hasta que se vuelva elástica y suave. Este es un paso importante, ya que amasar ayuda a desarrollar el gluten, lo que dará a la masa una textura esponjosa.
4. Una vez que la masa esté amasada, colócala en un tazón engrasado y cúbrela con un paño limpio. Deja que fermente durante unos 30 minutos en un lugar cálido hasta que duplique su tamaño.
5. Después de que la masa haya crecido, retírala del tazón y extiéndela con un rodillo sobre una superficie enharinada hasta obtener una forma redonda adecuada para la bandeja de hornear. Transfiere la masa a la bandeja preparada, que ha sido forrada previamente con papel de hornear.
6. Ahora viene la parte divertida: ¡preparar las coberturas! Ralla una capa delgada de queso sobre la masa. Luego, agrega el ketchup, que actuará como una salsa base. Coloca las rebanadas de solomillo, pastrama, jamón y aceitunas uniformemente sobre la pizza. Corta el tomate y el pimiento rojo en rodajas finas y colócalos sobre los ingredientes de carne.
7. Espolvorea albahaca y orégano sobre la pizza, añadiendo así sabores frescos y deliciosos. Estas hierbas no solo mejoran el sabor, sino que también aportan un toque de frescura. Finalmente, ralla más queso por encima para una capa adicional de delicia.
8. Precalienta el horno a 220°C y, cuando esté listo, hornea la pizza durante 20-25 minutos hasta que la corteza esté dorada y crujiente, y el queso esté derretido y ligeramente dorado.
9. Una vez que la pizza esté horneada, retírala del horno y déjala enfriar durante unos minutos. Corta en rebanadas y sirve caliente, junto a una ensalada fresca o una bebida refrescante.
Consejos prácticos:
- Utiliza ingredientes frescos y de calidad, ya que marcarán la diferencia en el sabor final de la pizza.
- Si deseas una versión vegetariana, reemplaza las carnes por verduras de temporada como champiñones, calabacines o espinacas.
- Agrega especias como chile o ajo para darle a la pizza un toque picante.
Beneficios nutricionales:
Esta pizza es una buena fuente de carbohidratos de la harina, proteínas del queso y carnes, así como vitaminas de las verduras frescas. Al utilizar ingredientes saludables, puedes adaptar la receta a las preferencias personales y necesidades nutricionales.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar harina integral?
Sí, puedes reemplazar parte de la harina blanca con harina integral para obtener una base más saludable.
2. ¿Cómo puedo almacenar la pizza para el día siguiente?
Guarda las rebanadas de pizza en un recipiente hermético en el refrigerador, y cuando desees consumirlas, puedes recalentarlas en el horno o en el microondas.
3. ¿Puedo congelar la pizza?
Sí, puedes congelar la pizza antes de hornearla. Asegúrate de que esté bien envuelta para evitar quemaduras en el congelador.
Esta receta de pizza con masa esponjosa es una excelente base para experimentar con diversas coberturas y crear combinaciones únicas. Ya sea que elijas una versión tradicional o una más atrevida, la pizza siempre es una buena opción. ¡Disfruta cada rebanada y atesora los momentos pasados con tus seres queridos!
Ingredientes: 1/2 pimiento rojo, 1 tomate mediano, 5 rebanadas de filete de res, 5 rebanadas de pastrami de cerdo, 2 rebanadas de jamón de Praga, una paleta de aceitunas en rodajas, 80 g de queso, albahaca, orégano. Para la masa: 1 huevo, 50 ml de aceite (o 50 g de mantequilla o margarina), 1 sobre de levadura seca (7 g), 150-200 ml de leche, 1 cucharadita de azúcar, 1 cucharadita de sal, 400-500 g de harina.
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