Pizza con Espinacas y Pesto con una Ensalada de Fresas y Espinacas
La masa de pizza es una base esencial y versátil en la cocina, y la receta que proponemos es simple pero llena de sabor. Comenzamos con nuestra masa universal, que siempre tenemos en el refrigerador, lista para ayudarnos cada vez que tengamos antojo de algo delicioso. En un tazón grande, agregamos los ingredientes necesarios: harina, agua, levadura, sal y aceite de oliva. Usamos el procesador de alimentos equipado con un gancho para masa, que hará que todo el proceso sea rápido y eficiente. Después de que los ingredientes estén bien mezclados, cubrimos el tazón con un paño húmedo y lo colocamos en el microondas, que, aunque no está encendido, proporciona un ambiente cálido y adecuado para que la masa suba. Esperamos pacientemente a que la masa duplique su tamaño y luego la presionamos suavemente hacia abajo y la transferimos al refrigerador. Aquí, la masa se puede almacenar durante hasta dos semanas, y podemos tomar un trozo cada vez que queramos una pizza fresca.
Preparar el pesto es igual de simple y rápido. En otro tazón del procesador de alimentos, agregamos hojas de albahaca fresca, nueces, ajo, aceite de oliva y queso parmesano. Pulsamos los ingredientes hasta obtener una pasta suave, ajustando la consistencia según nuestras preferencias. Este pesto añadirá un sabor intenso y un toque de frescura a nuestra pizza.
Para ensamblar la pizza, comenzamos blanqueando las hojas de espinaca durante unos minutos para ablandarlas e intensificar su sabor. Luego, extendemos la masa sobre una bandeja para hornear, formando una base uniforme. Aplicamos una capa generosa de pesto que cubrirá toda la superficie y añadimos las hojas de espinaca blanqueadas. El paso final es espolvorear trozos de queso feta por encima, que se derretirán maravillosamente durante la cocción. La bandeja se coloca en el horno precalentado, donde la pizza se horneará durante 10-15 minutos hasta que la corteza se vuelva dorada y crujiente.
Junto a la pizza, preparamos una ensalada fresca que complementará perfectamente este plato. Colocamos las hojas de espinaca en un plato grande y añadimos fresas en rodajas, que aportarán una nota dulce-acidulada. Rociamos todo con vinagre balsámico y aceite de oliva, mezclando suavemente para combinar los sabores. Por último, espolvoreamos nueces para un extra de crujido. Esta ensalada no solo es sabrosa, sino que también está llena de nutrientes, siendo un acompañamiento ideal para nuestra deliciosa pizza.
Ingredientes: Masa: 1 kg de harina, 600 ml de agua, 25 g de levadura fresca, 1 cucharadita de sal marina. Pesto: 200 g de espinacas frescas, un puñado de albahaca fresca o congelada, un puñado de nueces, 1/2 taza de aceite de oliva virgen extra. Pizza: hojas de espinaca, pesto, queso feta desmenuzado. Ensalada: hojas de espinaca frescas, fresas, 1 cucharada de vinagre balsámico, 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra, unas nueces.
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