Tomates secos en aceite
El deleite gustativo de los tomates secos en aceite
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 12 horas
Tiempo total: 12 horas y 30 minutos
Número de porciones: 4-6
Descubre el placer de preparar tomates secos en aceite, una delicadeza que combina el intenso sabor del tomate con las notas frescas del ajo y albahaca. Estos tomates no solo son un ingrediente versátil, sino también una forma perfecta de conservar los tomates de temporada. Ya sea que los uses para dar un toque de sabor a ensaladas, pastas o incluso en pizza, los tomates secos en aceite son un imprescindible en la despensa de cualquier amante de la cocina.
La historia detrás de la receta
La conservación de alimentos ha sido una práctica antigua, utilizada para enfrentar la temporada fría y preservar los sabores del verano. Los tomates secos en aceite son el resultado de esta tradición, un método ingenioso que permite mantener el sabor fresco de los tomates incluso en medio del invierno. Esta receta simple y efectiva transforma los tomates en pequeñas joyas culinarias, llenas de sabor y con la textura perfecta.
Tus ingredientes básicos
- 1 kg de tomates (elige tomates bien maduros, preferiblemente de tipo Roma o San Marzano para un sabor más concentrado)
- 2 cucharadas de sal
- 1 cucharadita de pimienta negra molida
- 2 cucharadas de albahaca seca
- 5-6 dientes de ajo fresco
- Aceite de oliva virgen extra (suficiente para cubrir los tomates en el frasco)
- Un puñado de hojas frescas de albahaca verde
Paso a paso - Tu guía para tomates secos en aceite
1. Prepara los tomates
- Lava bien los tomates bajo un chorro de agua fría, luego sécalos con un paño limpio. Corta los tomates por la mitad, a lo largo. Esto permitirá que el jugo se evapore más rápido, concentrando el sabor.
2. Sazona
- En una bandeja forrada con papel de hornear, coloca las mitades de los tomates con el lado cortado hacia arriba. Espolvorea uniformemente la sal, la pimienta y la albahaca seca sobre ellos. Estas especias no solo intensificarán el sabor, sino que también ayudarán en el proceso de deshidratación.
3. Asa los tomates
- Precalienta el horno a 70-75 grados Celsius. Coloca la bandeja en el horno y deja la puerta entreabierta para permitir que la humedad salga. Este paso es esencial, ya que los tomates se secan mejor sin vapor. Déjalos en el horno durante 12 horas. Puedes verificar de vez en cuando el progreso. Los tomates estarán listos cuando hayan reducido su tamaño a casi la mitad y tengan una textura suave, pero no completamente seca.
4. Prepara los frascos
- Una vez que los tomates estén listos, sácalos del horno y déjalos enfriar. Mientras se enfrían, esteriliza los frascos en los que los almacenarás. Puedes hacer esto hirviéndolos durante 10 minutos en agua o utilizando un ciclo de esterilización en el lavavajillas.
5. Montaje de los frascos
- Coloca los tomates secos en los frascos, añadiendo dientes de ajo enteros y hojas de albahaca verde entre las capas. El ajo infusionará el aceite con sabor, y la albahaca añadirá un toque fresco.
6. Añade el aceite
- Llena los frascos con aceite de oliva virgen extra, asegurándote de cubrir completamente los tomates. Asegúrate de que no queden burbujas de aire en el interior. Este paso es importante para prevenir el desarrollo de bacterias.
7. Conservación
- Cierra bien los frascos y guárdalos en un lugar fresco y oscuro. Los tomates secos en aceite se pueden consumir de inmediato, pero su sabor se volverá aún más intenso si los dejas reposar durante unos días antes de usarlos.
Consejos prácticos
- Elección de los tomates: Los tomates de tipo Roma o San Marzano tienen menos jugo y son ideales para secar, teniendo un sabor más concentrado.
- Aceite de oliva: Usa aceite de oliva virgen extra de buena calidad, ya que esto influirá en el sabor final.
- Empaque: No aprietes los tomates en el frasco; deja un poco de espacio entre ellos para permitir que el aceite circule.
- Variaciones: Puedes experimentar con hierbas aromáticas como orégano, tomillo o incluso chile para un sabor picante.
Beneficios nutricionales
Los tomates son ricos en vitaminas C y K, así como en antioxidantes como el licopeno, que tiene propiedades antiinflamatorias y ayuda a la salud del corazón. El aceite de oliva virgen extra es una excelente fuente de grasas saludables, beneficiosas para la salud cardiovascular.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar otros tipos de tomates?
- Sí, puedes usar diferentes tipos de tomates, pero los que tienen carne más densa son los más adecuados para obtener una textura agradable.
2. ¿Cuánto tiempo puedo conservar los tomates secos en aceite?
- Si se almacenan correctamente, los tomates secos en aceite pueden durar hasta 6 meses. Asegúrate de que estén completamente cubiertos con aceite.
3. ¿Con qué puedo combinar los tomates secos en aceite?
- Son excelentes en ensaladas, en pizza, como aperitivos junto a quesos, o mezclados en salsas para pastas.
Sugerencias de presentación
Los tomates secos en aceite pueden servirse como un delicioso aperitivo junto a quesos y aceitunas o pueden integrarse en una bruschetta con pan tostado, ajo y aceite de oliva. También puedes preparar una pasta deliciosa, mezclando los tomates secos con queso de cabra y un poco de aceite de oliva.
Transforma esta receta simple en un ritual placentero, explorando los sabores y texturas de los tomates secos en aceite. Ya sea que los uses como guarnición, ingrediente principal o simple delicadeza, el resultado siempre será una explosión de sabor que deleitará el paladar de todos.
Ingredientes: tomates, sal, pimienta, ajo, aceite de oliva, albahaca seca y fresca