Para preparar un plato delicioso, comienza por preparar los tomates. Blanquéalos en agua hirviendo durante unos minutos para que la piel se desprenda fácilmente. Después de sacarlos del agua, déjalos enfriar un momento y luego quita la piel. Corta los tomates en trozos pequeños, asegurándote de quitar las semillas si deseas una textura más fina.
En una sartén grande, calienta una cantidad generosa de aceite. Una vez que el aceite alcance la temperatura óptima, agrega los muslos de pollo. Fríelos bien por todos lados hasta que se vuelvan dorados y crujientes. Después de haber logrado una costra deliciosa, retira los muslos de la sartén y ponlos a un lado. En el aceite restante, a fuego lento, agrega la cebolla y el ajo, ambos finamente picados. Cocínalos con cuidado, revolviendo con frecuencia, hasta que la cebolla se vuelva translúcida y el ajo libere un aroma tentador.
Una vez que la cebolla y el ajo estén listos, vuelve a agregar los muslos de pollo a la sartén. Agrega los tomates picados, el azúcar, la hoja de laurel, el tomillo y un manojo de perejil, para que los sabores se infundan. No olvides sazonar con sal y pimienta al gusto. Estos ingredientes crearán una base rica y sabrosa.
Después de haber mezclado todo bien, vierte el vino en la sartén, dejando que se evapore un poco. Luego agrega 50 ml de caldo de pollo (o de verduras, o agua, según tus preferencias) para obtener una consistencia más rica. Cubre la sartén y deja que el plato hierva a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, durante unos 30 minutos. Este tiempo permitirá que los sabores se desarrollen y la carne se vuelva tierna.
10 minutos antes de terminar de cocinar, agrega las aceitunas, que aportarán un toque salado y un agradable contraste de texturas. Además, agrega la mantequilla para proporcionar un sabor rico y suave. Antes de servir, no olvides quitar el manojo de perejil; ha cumplido su papel de infundir el plato con sabores frescos.
Sirve este plato acompañado de una guarnición de arroz o puré de patatas, para que puedas saborear cada gota de la deliciosa salsa. ¡Buen provecho!
En una sartén grande, calienta una cantidad generosa de aceite. Una vez que el aceite alcance la temperatura óptima, agrega los muslos de pollo. Fríelos bien por todos lados hasta que se vuelvan dorados y crujientes. Después de haber logrado una costra deliciosa, retira los muslos de la sartén y ponlos a un lado. En el aceite restante, a fuego lento, agrega la cebolla y el ajo, ambos finamente picados. Cocínalos con cuidado, revolviendo con frecuencia, hasta que la cebolla se vuelva translúcida y el ajo libere un aroma tentador.
Una vez que la cebolla y el ajo estén listos, vuelve a agregar los muslos de pollo a la sartén. Agrega los tomates picados, el azúcar, la hoja de laurel, el tomillo y un manojo de perejil, para que los sabores se infundan. No olvides sazonar con sal y pimienta al gusto. Estos ingredientes crearán una base rica y sabrosa.
Después de haber mezclado todo bien, vierte el vino en la sartén, dejando que se evapore un poco. Luego agrega 50 ml de caldo de pollo (o de verduras, o agua, según tus preferencias) para obtener una consistencia más rica. Cubre la sartén y deja que el plato hierva a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, durante unos 30 minutos. Este tiempo permitirá que los sabores se desarrollen y la carne se vuelva tierna.
10 minutos antes de terminar de cocinar, agrega las aceitunas, que aportarán un toque salado y un agradable contraste de texturas. Además, agrega la mantequilla para proporcionar un sabor rico y suave. Antes de servir, no olvides quitar el manojo de perejil; ha cumplido su papel de infundir el plato con sabores frescos.
Sirve este plato acompañado de una guarnición de arroz o puré de patatas, para que puedas saborear cada gota de la deliciosa salsa. ¡Buen provecho!
Ingredientes
-12 muslos de pollo -5 tomates -12-16 aceitunas negras -2-4 dientes de ajo -2 cebollas -1/2 manojo de perejil -1 hoja de laurel -1 pizca de tomillo seco -200 ml de vino blanco seco -3 cucharadas de aceite -20 g de mantequilla -1 pizca de azúcar -sal -pimienta, recién molida