Guisantes con salami
Guiso de guisantes con salami - Una receta deliciosa y reconfortante
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 45 minutos
Porciones: 4
El guiso de guisantes con salami es una de esas recetas simples pero llenas de sabor que nos recuerdan las cálidas comidas familiares llenas de delicias. Esta combinación de verduras y carne ahumada es perfecta para un almuerzo o cena rápida, ofreciendo no solo un sabor delicioso, sino también un considerable aporte nutricional. Además, la preparación de esta receta es fácilmente adaptable, lo que te permite personalizarla a tu gusto.
Un poco de historia
Los platos que combinan verduras con carne se encuentran en muchas culturas culinarias, y el guiso de guisantes con salami es un ejemplo perfecto de comida reconfortante. A lo largo del tiempo, la gente ha descubierto que agregar carne ahumada o embutidos a los platos de verduras no solo mejora el sabor, sino que también aporta una textura agradable. Esta receta es una excelente manera de utilizar ingredientes simples para crear una comida abundante y sabrosa.
Ingredientes necesarios
- 300 g de guisantes (frescos o congelados)
- 1 cebolla grande, picada finamente
- 1 zanahoria, pelada y cortada en rodajas
- 1 cucharada de harina
- 2 cucharadas de pasta de tomate
- 4-5 rodajas de salami (preferiblemente salami ahumado para un sabor intenso)
- Aceite para freír (aceite de girasol o de oliva)
- Sal, al gusto
- Pimienta, al gusto
- Pimentón dulce, al gusto
- Agua, suficiente para cubrir los guisantes
Pasos de preparación
1. Preparación de los ingredientes: Comienza pelando y picando la cebolla y la zanahoria. Asegúrate de tener todos los ingredientes a mano para no perder tiempo durante la cocción.
2. Sofreír la cebolla: En una sartén caliente, agrega 2-3 cucharadas de aceite. Cuando el aceite esté caliente, añade la cebolla picada finamente y una pizca de sal. Salar la cebolla ayuda a liberar los jugos y a intensificar el sabor. Sofríe la cebolla a fuego medio durante 3-5 minutos, revolviendo constantemente, hasta que se vuelva transparente.
3. Cocinar la zanahoria: Agrega la zanahoria en rodajas a la sartén y mezcla bien. Para acelerar el proceso de cocción, añade unas cucharadas de agua caliente y cubre la sartén con una tapa. Deja que la zanahoria hierva durante 8-10 minutos, hasta que esté tierna.
4. Agregar la pasta de tomate: En un tazón pequeño, mezcla la pasta de tomate con la harina. Esta combinación ayudará a espesar la salsa y a añadir un sabor rico. Agrega esta mezcla a la sartén, mezclando bien para evitar la formación de grumos.
5. Incluir los guisantes: Agrega los guisantes a la sartén, mezclando suavemente, luego sazona con sal, pimienta y pimentón dulce. Agrega suficiente agua para cubrir los guisantes y deja hervir a fuego lento durante 15-20 minutos, hasta que los guisantes estén tiernos y la salsa se haya espesado.
6. Preparar el salami: En otra sartén, agrega unas gotas de aceite y calienta a fuego medio. Añade las rodajas de salami y fríelas durante 3-5 minutos, hasta que estén crujientes y suelten su aroma. Este paso es esencial para añadir una textura contrastante y un sabor sabroso al plato.
7. Finalizar el plato: Una vez que los guisantes estén cocidos, añade el salami frito sobre la mezcla en la sartén. Mezcla suavemente para combinar los ingredientes y deja calentar juntos durante 2-3 minutos.
8. Servir: Sirve el guiso de guisantes con salami de inmediato, en cuencos o platos hondos. Puedes añadir un toque de perejil fresco picado por encima para un aspecto más atractivo y un sabor adicional.
Consejos prácticos
- Opción vegetariana: Si deseas una versión vegetariana, puedes reemplazar el salami con tofu ahumado o agregar champiñones. Estos ingredientes aportarán sabores interesantes y texturas diferentes.
- Agregar especias: Puedes experimentar con especias como tomillo u orégano para ofrecer un sabor más complejo. Estas combinan muy bien con los guisantes.
- Servir con guarniciones: Este plato combina perfectamente con arroz simple o puré de patatas. Además, una ensalada fresca de verduras complementará la comida con un toque de frescura.
- Bebidas recomendadas: Una cerveza rubia o un vino blanco seco pueden ser excelentes acompañamientos para esta comida.
Información nutricional
Esta receta es una buena fuente de proteínas gracias al salami, y los guisantes aportan una cantidad considerable de fibra, vitaminas y minerales. Una porción de guisantes con salami contiene aproximadamente 350 calorías, dependiendo de la cantidad de aceite utilizada y del tipo de salami. Es un plato abundante que se puede integrar fácilmente en tu dieta diaria.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar guisantes enlatados?
Sí, puedes usar guisantes enlatados, pero tendrás que reducir el tiempo de cocción para no hacerlos demasiado blandos.
2. ¿Cómo puedo mejorar el sabor?
Experimentando con especias y añadiendo ingredientes como ajo o pimientos, puedes enriquecer el sabor del plato.
3. ¿Es esta receta adecuada para congelar?
¡Por supuesto! Puedes congelar la mezcla de guisantes con salami en un recipiente hermético. Cuando desees consumirla, descongélala en el refrigerador y recalienta en la estufa.
En conclusión, el guiso de guisantes con salami es una receta simple, llena de sabor y fácil de adaptar. Te animamos a probarla y experimentar con los ingredientes para hacerla verdaderamente personal. Cocinar es un arte, y cada receta ofrece una oportunidad para añadir un toque personal y expresar tu creatividad en la cocina. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 300 g de guisantes, una cebolla, una zanahoria, 1 cucharada de harina, 2 cucharadas de pasta de tomate, 4-5 rodajas de salami cortadas en trozos, aceite para freír, sal, pimienta, pimentón dulce.