Tarta de fresas
Tarta de Fresas – Una Explosión de Frescura y Dulzura
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 25 minutos
Tiempo total: 1 hora 55 minutos (incluyendo enfriamiento)
Número de porciones: 8
¿Quién no ama una tarta de fresas? Este postre clásico es perfecto para cualquier ocasión, trayendo a la mesa no solo un sabor delicioso, sino también una estética atractiva. La combinación de la textura crujiente de la base con la crema suave y la jugosidad de las fresas frescas hace de esta receta una elección ideal para concluir una comida abundante o disfrutarla junto a una taza de té. La tarta no es solo un simple postre, sino una historia de amor entre ingredientes, cada uno desempeñando su papel en la creación de un momento memorable.
Comencemos con los ingredientes necesarios para preparar esta deliciosa tarta:
Ingredientes para la base:
- 250 g de harina (ideal para repostería, para una textura fina)
- 120 g de mantequilla muy fría (asegura una base quebradiza y crujiente)
- 70-80 g de azúcar (para un sabor dulce equilibrado)
- 1 huevo (para unir los ingredientes)
- Un pizca de sal (para realzar los sabores)
Ingredientes para la crema de vainilla:
- 500 ml de leche (usar leche entera para una crema más rica)
- 100 g de azúcar (ajustable según preferencias)
- 5 yemas de huevo (para una crema cremosa y rica)
- Extracto de vainilla o una vaina de vainilla (para un sabor intenso y natural)
- 40 g de maicena (para espesar la crema)
- 40 g de harina (para una textura perfecta)
Ingredientes para decorar:
- Fresas frescas (suficientes para cubrir la tarta, a tu gusto)
Paso a paso para un resultado perfecto:
1. Preparación de la base:
Comenzamos con la base, esencial para sostener la crema delicada y las frutas. En un bol grande, combina la harina con la mantequilla fría, cortada en cubos. Usa tus dedos para frotar la mantequilla con la harina hasta que la mezcla se asemeje a migas. Es importante que la mantequilla esté fría para lograr una base crujiente.
Agrega el azúcar, el huevo y una pizca de sal. Mezcla hasta que los ingredientes se combinen. Si la masa está demasiado seca, agrega una cucharada de agua fría a la vez hasta que obtengas una mezcla homogénea y compacta. Evita amasar demasiado, ya que esto puede llevar a una base más dura.
Una vez que hayas formado la masa, envuélvela en film plástico y déjala en el refrigerador durante aproximadamente una hora. Este paso es esencial, ya que ayuda a endurecer la mantequilla, proporcionando una base perfecta al hornear.
2. Horneado de la base:
Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Retira la masa del refrigerador, extiéndela sobre una superficie ligeramente enharinada y transfiérela al molde para tartas. Asegúrate de que la masa cubra uniformemente el fondo y los lados del molde. Usa un tenedor para hacer algunos agujeros en el fondo de la base para evitar que se infle.
Hornea la base durante 25 minutos, hasta que esté dorada. Una vez horneada, déjala enfriar completamente.
3. Preparación de la crema de vainilla:
En una cacerola, agrega las yemas de huevo, la harina, la maicena y un poco de leche, batiendo bien para evitar grumos. Agrega el resto de la leche y el azúcar, continuando mezclando.
Coloca la cacerola a fuego medio y revuelve constantemente hasta que la crema espese. Este paso es crucial para lograr una crema suave y aterciopelada. Una vez que la crema alcance la consistencia deseada, agrega el extracto de vainilla y mezcla nuevamente. Transfiere la crema a un bol y déjala enfriar a temperatura ambiente, luego refrigérala.
4. Montaje de la tarta:
Después de que la base se haya enfriado completamente, agrega la crema de vainilla. Decora con fresas frescas, colocándolas de manera atractiva para crear un aspecto atractivo. Cubre la tarta y déjala en el refrigerador durante la noche, si tienes paciencia. Esto permitirá que los sabores se mezclen perfectamente y hará que la tarta sea aún más deliciosa.
Servicio:
Cuando estés listo para disfrutar de la tarta, córtala con un cuchillo bien afilado y sírvela con una salsa de bayas o helado de vainilla para un contraste perfecto. Es un postre que combina maravillosamente con una copa de vino blanco o una limonada refrescante.
Consejos útiles:
- Elige fresas frescas y bien maduras para obtener el máximo sabor.
- Puedes experimentar con otras frutas, como frambuesas o duraznos, para crear variaciones de esta tarta.
- Si deseas una base aromatizada, agrega un poco de canela o ralladura de limón a la masa.
- Esta tarta se puede conservar en el refrigerador durante 2-3 días, pero asegúrate de cubrirla bien.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar otros tipos de harina para la base?
- Sí, puedes experimentar con harina de almendra o harina integral, pero la textura será diferente.
2. ¿Cómo puedo hacer la tarta menos dulce?
- Reduce la cantidad de azúcar en la crema y en la base.
3. ¿Qué otras frutas puedo usar?
- Casi cualquier fruta de temporada es adecuada, pero evita las frutas con alto contenido de agua, que pueden afectar la textura.
Esta tarta de fresas es más que un simple postre; es una experiencia culinaria que trae alegría con cada bocado. ¡Disfruta de cada rebanada y comparte la alegría con tus seres queridos! ¡Buen provecho!
Ingredientes: Para la masa: -250 g de harina -120 g de mantequilla muy fría -70-80 g de azúcar -1 huevo -una pizca de sal Para la crema 500 ml de leche 100 g de azúcar 5 yemas de huevo Esencia de vainilla/Vaina de vainilla 40 g de maicena 40 g de harina