pastel de calabaza
Pastel de calabaza: El deleite del otoño en cada rebanada
En un fresco día de otoño, el aroma de la calabaza horneada nos recuerda momentos pasados en familia, celebraciones llenas de calidez y alegría. La receta de pastel de calabaza que compartiré hoy no es solo una delicia, sino también una verdadera historia de este maravilloso ingrediente, que ha sido apreciado desde tiempos antiguos por su sabor dulce y su fina textura. Te invito a descubrir conmigo cómo preparar este pastel esponjoso, perfecto para disfrutar junto a una taza de té o café.
Tiempo total de preparación: 1 hora y 15 minutos
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de horneado: 45 minutos
Número de porciones: 8-10
Ingredientes necesarios:
- 250 g de margarina
- 1 taza de azúcar (aproximadamente 200 g)
- 1 huevo grande
- 1 sobre de polvo de hornear (10 g)
- 1 sobre de azúcar de vainilla (o 1 cucharadita de esencia de vainilla)
- Ralladura de una naranja y un limón
- 400 g de calabaza (aproximadamente una taza rallada)
- 1-2 cucharadas de canela (al gusto)
- 2-3 clavos de olor molidos (opcional)
- Harina (aproximadamente 500 g, según sea necesario)
- Azúcar glas para decorar
Pasos de preparación:
1. Preparación de la masa: En un tazón grande, comienza mezclando la margarina con el azúcar y el azúcar de vainilla. Usa una batidora eléctrica o una espátula para obtener una mezcla homogénea hasta que el azúcar esté completamente derretido y la margarina se vuelva cremosa. Este paso es esencial, ya que contribuirá a la textura esponjosa del pastel.
2. Agregando el huevo: Una vez que la margarina y el azúcar estén bien mezclados, añade el huevo y sigue batiendo hasta que se incorpore completamente. El huevo ayudará a que el pastel sea más rico y sabroso.
3. Inclusión de los ingredientes secos: En otro tazón, combina la harina con el polvo de hornear. Cernir la harina antes de agregarla a la mezcla ayudará a evitar grumos. Agrega gradualmente la mezcla de harina a la composición de margarina, mezclando suavemente con una espátula hasta obtener una masa homogénea. Puede que no necesites toda la cantidad de harina, así que añádela gradualmente hasta que la masa sea maleable pero no pegajosa.
4. Enfriando la masa: Una vez que la masa esté lista, envuélvela en film transparente y colócala en el refrigerador durante unos 15-20 minutos. Este paso hará que la masa sea más fácil de manejar y evitará que se derrame durante el horneado.
5. Preparando la calabaza: Mientras tanto, pela la calabaza y rállala. Puedes cocinarla en una sartén antiadherente durante 10-15 minutos hasta que se ablande. Este método intensificará el sabor de la calabaza y ayudará a evaporar el exceso de agua, evitando así una humedad excesiva en el pastel.
6. Montando el pastel: Después de que la masa haya estado en el refrigerador, retírala y divídela en dos partes iguales. Extiende una parte sobre una superficie enharinada hasta obtener una hoja delgada. Coloca la hoja en un molde redondo (o cualquier otro molde que desees) y asegúrate de que sobresalga un poco de los bordes para formar un borde.
7. Agregando el relleno: Sobre la hoja de masa, añade la calabaza rallada. Espolvorea azúcar, canela y clavos molidos sobre la calabaza. La ralladura de limón y naranja añade un extra de frescura y sabor, ¡así que no las omitas!
8. Finalizando el pastel: Extiende la otra parte de la masa y rállala (usando el lado grande) sobre el relleno de calabaza. Este paso no solo le dará al pastel una apariencia hermosa, sino que también formará una corteza crujiente en la parte superior.
9. Horneando: Precalienta el horno a 180°C y hornea el pastel durante 30-45 minutos o hasta que esté dorado y un cuchillo insertado en el medio salga limpio. Serás deleitado por el aroma tentador que llenará toda la casa durante el horneado.
10. Sirviendo: Una vez que el pastel esté horneado, retíralo del horno y déjalo enfriar en el molde durante unos 10 minutos. Luego, transfiérelo a una rejilla para que se enfríe completamente. Antes de servir, espolvorea azúcar glas por encima para un aspecto elegante.
Sugerencias de servicio: Este pastel de calabaza es delicioso tanto caliente como frío. Puedes servirlo con una porción de crema batida o helado de vainilla para un contraste perfecto de temperatura. Además, una taza de té de hierbas o café aromático complementará perfectamente la experiencia culinaria.
Beneficios nutricionales: La calabaza es una excelente fuente de vitamina A, fibra y antioxidantes. Este pastel no solo satisfará tus antojos de dulce, sino que también proporcionará importantes beneficios nutricionales.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar calabaza enlatada? Sí, la calabaza enlatada es una excelente opción y también te ahorrará tiempo. Solo asegúrate de elegir una variedad sin aditivos.
- ¿Qué otras especias puedo añadir? Además de canela y clavos, puedes probar nuez moscada o jengibre molido para un sabor más intenso.
- ¿Cómo puedo conservar el pastel? El pastel se conserva bien a temperatura ambiente durante 3 días, pero puedes guardarlo en el refrigerador para prolongar su vida útil.
Variaciones posibles: Si deseas añadir un toque de creatividad, puedes reemplazar parte de la harina con harina integral o agregar nueces o pasas al relleno de calabaza para una textura extra.
Este pastel de calabaza seguramente se convertirá en una receta favorita en tu familia, trayendo sonrisas y calidez en cada rebanada. ¡Así que no dudes! Ponte el delantal y disfrutemos de esta delicia otoñal. ¡Buen provecho!
Ingredientes: un paquete de margarina de 250g, una taza de azúcar, un huevo, un polvo de hornear, azúcar vainillado, la cáscara de una naranja y un limón, pastel de calabaza, canela, clavos, harina al gusto