He hecho estas galletas varias veces en el último mes, principalmente porque he encontrado jengibre fresco en el supermercado y tenía chocolate sobrante de otras recetas. Me gusta la combinación, las galletas quedan ligeramente blandas por dentro y tienen un sabor sutilmente picante. Son perfectas para llevar o para guardar en una caja en la encimera de la cocina.
Info rápida
Tiempo total: 3 horas 30 minutos (incluyendo el tiempo en el refrigerador)
Porciones: 25-30 galletas pequeñas
Dificultad: Fácil a media
Ingredientes
100 g de chocolate negro
100 g de chocolate con leche
50 g de mantequilla
70 g de azúcar
2 huevos
10-12 cucharadas (aprox. 160-180 g) de harina blanca
1 cucharada de jengibre fresco rallado (aprox. 10-12 g)
1 cucharadita de polvo de hornear
una pizca de sal
azúcar granulada para rebozar
Instrucciones
1. Rompe el chocolate en trozos y colócalo junto con la mantequilla en un tazón resistente al calor. Derrítelos al baño maría (sobre un recipiente con agua caliente). Mezcla de vez en cuando hasta que todo se derrita. Deja enfriar durante al menos 10-15 minutos.
2. Pela y ralla el jengibre fresco. No necesitas más de una cucharada rallada. Si no quieres un sabor muy intenso, usa solo media cucharada.
3. Bate los huevos con el azúcar en un tazón grande, con una batidora, durante unos 5 minutos. Deben aumentar un poco de volumen y aclararse. Agrega el jengibre rallado y mezcla brevemente.
4. Cuando el chocolate y la mantequilla se hayan enfriado (deben estar tibios, no calientes), viértelos en el tazón con los huevos batidos. Incorpora con la batidora a baja velocidad o con una espátula.
5. En otro tazón, mezcla la harina con el polvo de hornear y la sal. Agrega gradualmente la mezcla a la preparación de chocolate, mezclando suavemente con una espátula hasta que no veas restos de harina. El resultado será bastante pegajoso.
6. Cubre el tazón con film transparente y mételo en el refrigerador durante 2-3 horas. La masa se endurecerá y será mucho más fácil de moldear.
7. Prepara una bandeja con papel de hornear y coloca el azúcar granulada en un plato hondo. Con una cucharita, toma un poco de masa y forma bolitas del tamaño de una nuez pequeña (aprox. 18-20 g cada una). Rúmbalas rápidamente en tus palmas (si se pegan, puedes lavarte las manos rápidamente cada 4-5 galletas). Reboza cada bolita en el azúcar granulada y colócala en la bandeja.
8. Deja suficiente espacio entre las galletas, aproximadamente 4 cm. Se expandirán al hornear.
9. Hornea las galletas en el horno precalentado a 180°C durante 13-15 minutos. Dependiendo del horno, puede que necesites 1-2 minutos más o menos. Los bordes deben estar firmes y el centro ligeramente blando.
10. Déjalas enfriar en la bandeja durante al menos 10 minutos, ya que son frágiles al principio y pueden romperse si las sacas demasiado rápido.
Por qué hago la receta con frecuencia
Se hacen bastante rápido, especialmente si ya tienes los ingredientes a mano. Estas galletas se conservan bien durante varios días en una caja, no se endurecen de inmediato. Me gusta que puedo ajustar la cantidad de jengibre según quien las coma. Son perfectas para aprovechar el chocolate sobrante después de las fiestas o de otros postres.
Consejos y variaciones
Consejos
No hagas las galletas demasiado grandes; aunque parezcan pequeñas, duplican su volumen al hornear.
Si usas chocolate caliente, los huevos pueden cuajar. Espera hasta que el chocolate esté solo tibio.
Si olvidas enfriar la masa lo suficiente, será demasiado pegajosa para moldear.
Lávate las manos con frecuencia al hacer las bolitas, para que la masa no se pegue demasiado.
Sustituciones
Puedes usar solo un tipo de chocolate (negro o con leche), pero la combinación les da un sabor equilibrado.
El azúcar se puede reemplazar por azúcar moreno para un sabor ligeramente caramelizado.
El polvo de hornear puede ser sustituido por ½ cucharadita de bicarbonato, pero las galletas serán un poco más crujientes por fuera.
Variaciones
Agrega ralladura de naranja para un extra de sabor.
Puedes mezclar una cucharada de cacao en la harina si quieres galletas más intensamente chocolatosas.
Para un extra de textura, añade nueces picadas (aprox. 30 g) a la masa.
Ideas para servir
Son deliciosas con café, té negro o incluso con leche fría.
Puedes servirlas ligeramente tibias, después de haberlas dejado enfriar solo 10-15 minutos.
Quedan bien como postre para llevar o en una bandeja con galletas surtidas.
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué tipo de chocolate debo usar?
Para esta receta funciona tanto el chocolate negro simple (más del 50% de cacao) como el chocolate con leche. Si deseas un sabor más intenso, elige un chocolate con al menos 60% de cacao.
2. ¿Se puede usar jengibre en polvo en lugar de jengibre fresco?
Sí, pero el sabor es diferente, más suave. Usa aproximadamente ½ cucharadita de jengibre en polvo y prueba la masa para ajustar.
3. ¿Puedo congelar la masa o las galletas?
La masa se conserva bien en el congelador, envuelta en film, hasta un mes. Las galletas horneadas se pueden congelar, pero la textura no será tan buena después de descongelarlas.
4. ¿Por qué es necesario enfriar tanto la masa?
El enfriamiento ayuda a que las galletas mantengan su forma al hornear y sean más fáciles de moldear.
5. ¿Cómo sé cuándo están listas las galletas?
Los bordes deben estar firmes y el centro aún ligeramente blando. Se endurecen a medida que se enfrían.
Valores nutricionales
Estimativamente, una galleta de 20 g tiene aproximadamente:
Calorías: 70-80 kcal
Proteínas: 1 g
Grasas: 3-3,5 g
Carbohidratos: 9-10 g
Fibra: 0,5 g
Los valores pueden variar según el chocolate y el tamaño de las galletas.
Conservación y recalentamiento
Las galletas se conservan bien en una caja cerrada, a temperatura ambiente, durante 4-5 días. Se vuelven ligeramente más crujientes después de 2-3 días. No recomiendo recalentarlas, pero si las quieres tibias, puedes ponerlas 2-3 minutos en un horno precalentado a 100°C. No las guardes en el refrigerador, ya que la textura cambia y se endurecen.
Info rápida
Tiempo total: 3 horas 30 minutos (incluyendo el tiempo en el refrigerador)
Porciones: 25-30 galletas pequeñas
Dificultad: Fácil a media
Ingredientes
100 g de chocolate negro
100 g de chocolate con leche
50 g de mantequilla
70 g de azúcar
2 huevos
10-12 cucharadas (aprox. 160-180 g) de harina blanca
1 cucharada de jengibre fresco rallado (aprox. 10-12 g)
1 cucharadita de polvo de hornear
una pizca de sal
azúcar granulada para rebozar
Instrucciones
1. Rompe el chocolate en trozos y colócalo junto con la mantequilla en un tazón resistente al calor. Derrítelos al baño maría (sobre un recipiente con agua caliente). Mezcla de vez en cuando hasta que todo se derrita. Deja enfriar durante al menos 10-15 minutos.
2. Pela y ralla el jengibre fresco. No necesitas más de una cucharada rallada. Si no quieres un sabor muy intenso, usa solo media cucharada.
3. Bate los huevos con el azúcar en un tazón grande, con una batidora, durante unos 5 minutos. Deben aumentar un poco de volumen y aclararse. Agrega el jengibre rallado y mezcla brevemente.
4. Cuando el chocolate y la mantequilla se hayan enfriado (deben estar tibios, no calientes), viértelos en el tazón con los huevos batidos. Incorpora con la batidora a baja velocidad o con una espátula.
5. En otro tazón, mezcla la harina con el polvo de hornear y la sal. Agrega gradualmente la mezcla a la preparación de chocolate, mezclando suavemente con una espátula hasta que no veas restos de harina. El resultado será bastante pegajoso.
6. Cubre el tazón con film transparente y mételo en el refrigerador durante 2-3 horas. La masa se endurecerá y será mucho más fácil de moldear.
7. Prepara una bandeja con papel de hornear y coloca el azúcar granulada en un plato hondo. Con una cucharita, toma un poco de masa y forma bolitas del tamaño de una nuez pequeña (aprox. 18-20 g cada una). Rúmbalas rápidamente en tus palmas (si se pegan, puedes lavarte las manos rápidamente cada 4-5 galletas). Reboza cada bolita en el azúcar granulada y colócala en la bandeja.
8. Deja suficiente espacio entre las galletas, aproximadamente 4 cm. Se expandirán al hornear.
9. Hornea las galletas en el horno precalentado a 180°C durante 13-15 minutos. Dependiendo del horno, puede que necesites 1-2 minutos más o menos. Los bordes deben estar firmes y el centro ligeramente blando.
10. Déjalas enfriar en la bandeja durante al menos 10 minutos, ya que son frágiles al principio y pueden romperse si las sacas demasiado rápido.
Por qué hago la receta con frecuencia
Se hacen bastante rápido, especialmente si ya tienes los ingredientes a mano. Estas galletas se conservan bien durante varios días en una caja, no se endurecen de inmediato. Me gusta que puedo ajustar la cantidad de jengibre según quien las coma. Son perfectas para aprovechar el chocolate sobrante después de las fiestas o de otros postres.
Consejos y variaciones
Consejos
No hagas las galletas demasiado grandes; aunque parezcan pequeñas, duplican su volumen al hornear.
Si usas chocolate caliente, los huevos pueden cuajar. Espera hasta que el chocolate esté solo tibio.
Si olvidas enfriar la masa lo suficiente, será demasiado pegajosa para moldear.
Lávate las manos con frecuencia al hacer las bolitas, para que la masa no se pegue demasiado.
Sustituciones
Puedes usar solo un tipo de chocolate (negro o con leche), pero la combinación les da un sabor equilibrado.
El azúcar se puede reemplazar por azúcar moreno para un sabor ligeramente caramelizado.
El polvo de hornear puede ser sustituido por ½ cucharadita de bicarbonato, pero las galletas serán un poco más crujientes por fuera.
Variaciones
Agrega ralladura de naranja para un extra de sabor.
Puedes mezclar una cucharada de cacao en la harina si quieres galletas más intensamente chocolatosas.
Para un extra de textura, añade nueces picadas (aprox. 30 g) a la masa.
Ideas para servir
Son deliciosas con café, té negro o incluso con leche fría.
Puedes servirlas ligeramente tibias, después de haberlas dejado enfriar solo 10-15 minutos.
Quedan bien como postre para llevar o en una bandeja con galletas surtidas.
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué tipo de chocolate debo usar?
Para esta receta funciona tanto el chocolate negro simple (más del 50% de cacao) como el chocolate con leche. Si deseas un sabor más intenso, elige un chocolate con al menos 60% de cacao.
2. ¿Se puede usar jengibre en polvo en lugar de jengibre fresco?
Sí, pero el sabor es diferente, más suave. Usa aproximadamente ½ cucharadita de jengibre en polvo y prueba la masa para ajustar.
3. ¿Puedo congelar la masa o las galletas?
La masa se conserva bien en el congelador, envuelta en film, hasta un mes. Las galletas horneadas se pueden congelar, pero la textura no será tan buena después de descongelarlas.
4. ¿Por qué es necesario enfriar tanto la masa?
El enfriamiento ayuda a que las galletas mantengan su forma al hornear y sean más fáciles de moldear.
5. ¿Cómo sé cuándo están listas las galletas?
Los bordes deben estar firmes y el centro aún ligeramente blando. Se endurecen a medida que se enfrían.
Valores nutricionales
Estimativamente, una galleta de 20 g tiene aproximadamente:
Calorías: 70-80 kcal
Proteínas: 1 g
Grasas: 3-3,5 g
Carbohidratos: 9-10 g
Fibra: 0,5 g
Los valores pueden variar según el chocolate y el tamaño de las galletas.
Conservación y recalentamiento
Las galletas se conservan bien en una caja cerrada, a temperatura ambiente, durante 4-5 días. Se vuelven ligeramente más crujientes después de 2-3 días. No recomiendo recalentarlas, pero si las quieres tibias, puedes ponerlas 2-3 minutos en un horno precalentado a 100°C. No las guardes en el refrigerador, ya que la textura cambia y se endurecen.
Ingredientes
100 g de chocolate negro 100 g de chocolate con leche 50 g de mantequilla 70 g de azúcar 2 huevos 10-12 cucharadas de harina 1 cucharada de jengibre rallado 1 cucharadita de levadura en polvo una pizca de sal azúcar glas