En la primera opción, con crema de tartar o levadura instantánea, comenzamos combinando harina con levadura, azúcar y leche. Es importante mezclar bien los ingredientes secos antes de agregar la leche, para que la levadura se distribuya uniformemente. Una vez que tengas una mezcla homogénea, agrega la mantequilla derretida y mezcla nuevamente. Este paso le dará a la masa una textura suave y un sabor rico. Después de mezclar, deja reposar la masa durante unos 20 minutos en el refrigerador. Este tiempo permitirá que la levadura comience el proceso de fermentación y la masa suba ligeramente. Después de 20 minutos, saca la masa del refrigerador; notarás que se ha inflado un poco. Divide la masa en porciones pequeñas y forma bolitas que colocarás en una bandeja de horno forrada con papel pergamino. Hornéalas en un horno precalentado a 180 grados Celsius si es ventilado, o a 200 grados Celsius para un horno estático. El tiempo de cocción será de aproximadamente 15-20 minutos, hasta que las bolitas se tornen doradas y esponjosas.
En la segunda opción, utilizando levadura de cerveza fresca, el proceso es un poco diferente, pero igual de simple. Comienza de la misma manera, mezclando harina con azúcar y leche, pero esta vez agrega la levadura fresca directamente a la mezcla líquida. Se recomienda disolver la levadura en leche tibia para activar la fermentación. Una vez que tengas una masa homogénea, agrega la mantequilla derretida y mezcla bien. Esta masa no necesitará ser refrigerada; en su lugar, déjala levar en un lugar cálido, cubierta con un paño limpio, durante aproximadamente una hora o hasta que duplique su volumen. Una vez que la masa haya crecido, forma bolitas y colócalas en la bandeja preparada con papel pergamino. La cocción se realiza de la misma manera que en la primera opción, en el horno precalentado, y el aroma llenará toda la habitación durante la cocción.
Independientemente de la opción elegida, el resultado será un refrigerio delicioso, esponjoso y aromático, perfecto para cualquier ocasión. Disfrútalas calientes, junto a un té o café, y disfruta de los momentos pasados con tus seres queridos!
Ingredientes
Variante 1 con cremor tártaro o levadura instantánea 130-150 g de harina 00 o 100 g de harina de maíz muy fina 2 cucharaditas de levadura instantánea (lievito per torte salate - para italianos, 1 paquete) (se puede reemplazar con cremor tártaro 2 cucharaditas de azúcar 30 g de mantequilla derretida / manteca / margarina / aceite 100 ml de leche 1 huevo para untar (aquí cometí un error al poner el huevo en la masa) semillas de amapola, sésamo, comino, sal Variante 2 con levadura de cerveza fresca 130-150 g de harina 00 o 100 g de harina de maíz muy fina 10 g de levadura de cerveza fresca 2 cucharaditas de azúcar 30 g de mantequilla derretida / manteca / margarina / aceite 100 ml de leche 1 huevo para untar semillas de amapola, sésamo, comino, sal para espolvorear por encima.