Setas con cebolla y ajo
Los chanterelles con cebolla y ajo son una delicia que combina los intensos sabores de los champiñones con la dulzura de la cebolla y el ajo, resultando en un plato sabroso, ideal como plato principal o guarnición. En esta receta simple pero sofisticada, descubrirás cómo transformar los ingredientes básicos en un verdadero festín.
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 40-50 minutos
Tiempo total: 50-60 minutos
Porciones: 4
Ingredientes:
- 500 g de chanterelles frescos (o chanterelles congelados si no encuentras frescos)
- 1 cebolla grande, en juliana
- 3-4 dientes de ajo, en rodajas finas
- 3-4 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cucharadita de pimentón dulce o picante (al gusto)
- sal y pimienta al gusto
- un puñado de perejil fresco, finamente picado
Método de preparación:
1. Preparación de los ingredientes: Comienza limpiando y cortando los chanterelles. Si usas chanterelles frescos, asegúrate de que estén bien limpios de impurezas. Córtalos en rodajas gruesas para preservar la textura. La cebolla se cortará en juliana y el ajo en rodajas finas. Estos cortes ayudarán a liberar sabores durante la cocción.
2. Sofreír la cebolla y el ajo: En una sartén profunda, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla en rodajas y el ajo. Sofríe durante unos 5-7 minutos, hasta que la cebolla se vuelva transparente y comience a caramelizarse. Esto añadirá una dulzura natural al plato.
3. Agregar los chanterelles: Una vez que la cebolla y el ajo se hayan ablandado, agrega los chanterelles a la sartén. Mezcla bien para que los champiñones se cubran con el aceite aromatizado. Agrega el pimentón y mezcla, permitiendo que los sabores se integren. Ahora es el momento de dejar que los chanterelles se ablanden. Cubre la sartén y déjalos cocinar al vapor durante unos 10 minutos.
4. Cocinar el plato: Después de que los chanterelles hayan soltado agua, agrega una taza de agua y deja que todo hierva a fuego medio, cubierto, durante 30-40 minutos. Este paso es esencial para permitir que los chanterelles revelen todos sus sabores. Revisa ocasionalmente para asegurarte de que haya suficiente líquido; si es necesario, agrega un poco de agua.
5. Sazonar al final: Después de cocinar, prueba el plato y agrega sal y pimienta al gusto. Un paso esencial para lograr un sabor equilibrado es no exagerar con la sal, ya que los chanterelles tienen un sabor intenso.
6. Servir: Una vez que el plato esté listo, espolvorea el perejil picado por encima para un toque de frescura. Los chanterelles con cebolla y ajo se pueden servir tal cual, junto a una porción de polenta caliente, o como guarnición para pescado o carne. Varía el servicio con una cucharada de crema agria o yogur para un contraste cremoso.
Consejos prácticos:
- Si deseas un sabor más intenso, agrega unas gotas de salsa de soja durante la cocción.
- Los chanterelles se pueden reemplazar con otros champiñones, como champiñones o champiñones silvestres, dependiendo de la disponibilidad y preferencias.
- Este plato se puede congelar, así que siéntete libre de preparar una porción más grande para días ocupados.
Experimenta con esta receta clásica y convierte cada comida en un recuerdo delicioso. ¡Los chanterelles con cebolla y ajo no solo son una excelente opción, sino también una maravillosa manera de disfrutar los sabores del otoño.
Ingredientes: 500 g de hongos porcini, 1 cebolla grande, 3-4 dientes de ajo, aceite de oliva, pimentón dulce/picante, perejil fresco, sal, pimienta