Pizza casera
Pizza casera: El sabor auténtico de los platos preparados con amor
Nada se compara con el aroma de una pizza casera recién salida del horno, con masa esponjosa y deliciosos ingredientes! Hacer una pizza es un arte en sí mismo, pero el proceso se vuelve realmente placentero cuando se hace con amor y pasión. Esta receta de pizza casera es simple y llena de sabor, perfecta para una cena familiar o una reunión con amigos. Además, te ofrecemos algunas sugerencias de variaciones para que puedas personalizar la pizza a tu gusto. ¡Empecemos!
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Porciones: 2 pizzas grandes (bandejas cuadradas)
Ingredientes para la masa:
- 800 g de harina
- 7 cucharadas de aceite de oliva
- 1 cubo de levadura fresca (25 g)
- 350 ml de agua tibia
- 1 cucharada de azúcar
- 1 cucharada de sal
Ingredientes para la pizza:
- 300 g de pasta de tomate (preferiblemente con albahaca)
- 200 g de tomates cherry
- 5 cucharadas de aceite de oliva
- Salami, aceitunas, maíz, pimientos rojos (las cantidades pueden variar según las preferencias)
- 600 g de queso
Preparación de la masa
1. Activar la levadura: En un bol pequeño, añade el agua tibia, el azúcar y el cubo de levadura fresca. Mezcla suavemente y deja reposar la mezcla durante 10 minutos hasta que la levadura esté espumosa. Este es un paso esencial para activar la levadura, lo que hará que la masa suba esponjosa.
2. Preparar la masa: En un bol grande, combina la harina, la sal y el aceite de oliva. Una vez que la levadura haya subido, añade la mezcla al bol con la harina. Usa una cuchara de madera para mezclar los ingredientes, añadiendo agua si es necesario, hasta obtener una masa homogénea.
3. Amasar: Transfiere la masa a una superficie de trabajo enharinada. Amasa la masa durante unos 5 minutos hasta que se vuelva elástica y suave. Si sientes que la masa está demasiado pegajosa, puedes agregar un poco más de harina.
4. Fermentación: Coloca la masa en un bol cubierto con un paño limpio y déjala reposar en un lugar cálido durante 30 minutos, hasta que duplique su volumen. Esta etapa es crucial para obtener una pizza esponjosa.
Preparación de la pizza
1. Dividir la masa: Después de que la masa haya subido, divídela en dos partes iguales. Usa un rodillo para estirar cada trozo de masa en la forma de la bandeja en la que hornearás la pizza. Si usas una bandeja cuadrada, asegúrate de que la masa esté extendida uniformemente sobre toda la superficie.
2. Preparar la salsa: En un bol, mezcla la pasta de tomate con el aceite de oliva. Esta salsa añadirá un extra de sabor a tu pizza. Si lo prefieres, puedes agregar hierbas aromáticas adicionales, como orégano o albahaca, para un sabor aún más intenso.
3. Montar la pizza: Extiende la salsa de tomate sobre cada masa, cubriendo uniformemente. Luego, añade rodajas de salami, aceitunas, maíz y pimientos rojos en cubos. No olvides espolvorear generosamente queso rallado por encima para obtener una corteza deliciosa y dorada.
4. Decorar: Corta los tomates cherry por la mitad y colócalos encima del queso. Estos añadirán un toque de frescura y color a tu pizza.
5. Cocción: Precalienta el horno a 220°C (o 200°C para hornos de convección). Si usas una bandeja normal, te recomiendo cubrir la bandeja con papel de aluminio para evitar que se pegue. Hornea la pizza durante 30 minutos o hasta que los bordes estén dorados y crujientes.
Servir la pizza
Una vez que la pizza esté lista, sáquela del horno y déjela enfriar unos minutos antes de cortarla en porciones. Sírvela caliente, acompañada de una ensalada verde fresca o una salsa de yogur para un contraste refrescante. Una botella de vino o limonada fresca puede complementar perfectamente la comida.
Consejos útiles y variaciones
- Variaciones de ingredientes: Puedes experimentar con diversos ingredientes. Añade champiñones, cebolla, piña o incluso mariscos para una pizza gourmet.
- Masa: Si deseas una opción más saludable, puedes usar harina integral o harina de almendra. También puedes hacer una pizza con base de coliflor para un plato bajo en carbohidratos.
- Cuidado de la masa: Si tienes tiempo, deja que la masa fermente durante la noche en el refrigerador. Esto mejorará el sabor y la textura.
- Preguntas frecuentes: ¿Qué puedo hacer si la masa no sube? Asegúrate de que la levadura esté fresca y que el agua utilizada esté tibia, no caliente. Además, el lugar donde dejas que la masa suba debe ser cálido y húmedo.
Beneficios nutricionales
La pizza casera puede ser una opción saludable, dependiendo de los ingredientes elegidos. La harina integral ofrece fibra, y las verduras frescas añaden vitaminas y minerales. También puedes reducir la cantidad de queso para hacer la pizza más ligera. Esta receta es una buena fuente de carbohidratos y proteínas, esenciales para una dieta equilibrada.
Conclusión
Cocinar una pizza casera es una experiencia gratificante que reúne a la familia y amigos. Esta receta simple te ayudará a crear una pizza deliciosa que todos disfrutarán. Ya sea que prefieras una pizza con muchos ingredientes o una versión minimalista con solo unos pocos, el secreto está en el amor que pones en la preparación. ¡Buen provecho!
Ingredientes: Masa: 800 g de harina, 7 cucharadas de aceite, un cubo de levadura fresca, 350 ml de agua tibia, 1 cucharada de azúcar, 1 cucharada de sal. Ingredientes para la pizza: 200 g de tomates cherry, 300 g de pasta de tomate (usé una que ya estaba mezclada con albahaca, así que no necesité más albahaca), 5 cucharadas de aceite, salami, aceitunas, maíz, pimientos rojos (los añadí al gusto). Queso alrededor de 600 g. Hice 2 pizzas cuadradas; si usas moldes redondos y solo uno, usa la mitad de la cantidad.