Albóndigas de espinacas y pechuga de pollo
Deliciosas albóndigas de espinacas y pechuga de pollo: una receta primaveral
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 20 minutos
Total: 40 minutos
Porciones: 4
La primavera nos trae una explosión de sabores y colores, y estas albóndigas de espinacas y pechuga de pollo son perfectas para celebrar la temporada. Estas deliciosas albóndigas no solo son sabrosas, sino que también son extremadamente nutritivas, gracias a la combinación de carne de pollo y verduras frescas. ¡Veamos cómo podemos prepararlas paso a paso!
Ingredientes necesarios:
- 200 g de pechuga de pollo picada
- 400-500 g de espinacas frescas (o congeladas)
- 1 diente de ajo
- Sal y pimienta al gusto
- 2 rebanadas de pan duro
- 50-60 g de queso parmesano rallado
- Pan rallado (para empanizar)
- Aceite (para freír)
Preparación de las albóndigas:
1. Limpieza y lavado de las espinacas: Comienza por limpiar las espinacas, eliminando cualquier hoja marchita o suciedad. Lávalas bien bajo un chorro de agua fría, luego déjalas escurrir.
2. Sofreír las espinacas: En una sartén grande, agrega un poco de aceite y sofríe el diente de ajo machacado. El fuego debe estar alto para lograr un sabor intenso. Agrega las espinacas y cubre la sartén con una tapa. Déjalas sofreír durante unos 10 minutos, revolviendo de vez en cuando, hasta que se ablanden y estén llenas de sabor.
3. Picado de las espinacas: Una vez que las espinacas se hayan enfriado un poco, pícalas finamente con un cuchillo, pero no demasiado; queremos mantener una textura agradable.
4. Mezcla de ingredientes: En un tazón grande, combina las espinacas sofritas y picadas con la pechuga de pollo picada, sal, pimienta, queso parmesano rallado y el pan duro empapado en agua o leche (asegúrate de escurrirlo bien antes de agregarlo). Mezcla todo muy bien hasta que los ingredientes estén homogeneizados.
5. Formando las albóndigas: Deja que la mezcla repose en el refrigerador durante unos minutos para que se endurezca un poco. Luego, con las manos húmedas, forma las albóndigas del tamaño deseado, pasándolas por pan rallado para obtener una corteza crujiente.
6. Freír las albóndigas: En una sartén profunda, calienta abundante aceite. Cuando el aceite esté caliente (puedes verificar al arrojar un trozo de pan; si chisporrotea, el aceite está listo), agrega las albóndigas y fríelas hasta que estén doradas y crujientes por ambos lados. Este proceso dura aproximadamente 4-5 minutos por cada lado. Retíralas sobre una toalla de papel para absorber el exceso de aceite.
Servicio:
Las albóndigas de espinacas y pechuga de pollo se pueden disfrutar tanto calientes como frías. Puedes servirlas con una guarnición de ensalada fresca, una salsa de yogur o incluso con una porción de puré de patatas. Si quieres hacerlas aún más interesantes, prueba a acompañarlas con una salsa de tomate picante o una salsa de yogur con hierbas.
Consejos útiles:
- Ingredientes: Si no tienes espinacas frescas a mano, no dudes en usar espinacas congeladas. Asegúrate de descongelarlas y escurrirlas bien antes de usarlas.
- Variaciones: También puedes agregar otros ingredientes a la mezcla de albóndigas, como queso feta o aceitunas para un sabor más intenso. Además, puedes experimentar con diferentes hierbas, como albahaca o perejil.
- Almacenamiento: Si te quedan albóndigas, puedes guardarlas en un recipiente hermético en el refrigerador durante 2-3 días. Puedes recalentarlas en el horno o en una sartén.
Beneficios nutricionales:
Estas albóndigas son ricas en proteínas gracias a la pechuga de pollo y están llenas de vitaminas y minerales gracias a las espinacas, un ingrediente maravilloso que ayuda a fortalecer el sistema inmunológico y es una excelente fuente de antioxidantes. Cada porción contiene aproximadamente 250 calorías, pero este número puede variar según la cantidad de aceite utilizado para freír.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar carne de pavo en lugar de pollo? ¡Absolutamente! La carne de pavo es una alternativa saludable y sabrosa.
2. ¿Se pueden congelar las albóndigas? Sí, puedes congelar las albóndigas crudas o fritas. Asegúrate de colocarlas en un recipiente hermético.
3. ¿Qué otras guarniciones combinan bien con esto? Estas albóndigas son excelentes con una guarnición de verduras al vapor, una ensalada verde o incluso junto a una porción de pasta.
Ahora que tienes toda la información necesaria, ¡solo te queda empezar a cocinar! Estas albóndigas de espinacas y pechuga de pollo no solo son un deleite, sino también una excelente manera de llevar un toque de primavera a tu plato. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 200 g de pechuga de pollo picada, 400-500 g de espinacas frescas, 1 diente de ajo, sal, pimienta, 2 rebanadas de pan seco, 50-60 g de parmesano rallado, pan rallado, aceite
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