Guisantes en vino y bacon con huevos rumanos
Los guisantes en vino y bacon con huevos rumanos son una receta tradicional, llena de sabores y colores, que combina el intenso sabor del bacon con la frescura de los guisantes y la delicadeza de los huevos. Este plato es perfecto para una cena en familia o para impresionar a los amigos con una preparación simple pero sofisticada. Además, es una receta versátil que se puede adaptar según las preferencias personales y los ingredientes disponibles.
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Número de porciones: 4
Ingredientes:
- 1 cebolla mediana
- 3 dientes de ajo
- 2 tomates maduros (o 200 g de tomates enlatados)
- 500 g de guisantes congelados
- 400 g de carne (preferiblemente cerdo o pollo)
- 100 g de bacon (o panceta, salchichas o carne ahumada)
- 100 ml de vino blanco
- 1,5 l de agua (puede variar según preferencias)
- 2-4 huevos
- 200 ml de nata líquida
- Sal o vegeta (opcional)
- Pimentón (opcional)
- Pimienta recién molida
- Un puñado de perejil fresco
- Tomillo fresco o seco
Preparación:
1. Preparación de los ingredientes: Comienza picando finamente la cebolla y el ajo. Elige una cebolla fresca y jugosa que añadirá un sabor rico al plato. Los tomates deben estar maduros y jugosos, y para un sabor más intenso, puedes optar por tomates enlatados sin piel.
2. Sofríe la cebolla y el ajo: En una olla grande, añade unas cucharadas de aceite de oliva y caliéntalo a fuego medio. Agrega la cebolla y el ajo picados y sofríelos durante unos 5 minutos hasta que se vuelvan translúcidos y fragantes. Ten cuidado de no quemarlos, ya que el sabor amargo afectará el plato final.
3. Agrega el bacon: Corta el bacon en trozos pequeños y agrégalo a la olla. Déjalo freír durante 5-7 minutos hasta que esté crujiente. El aroma del bacon se combinará perfectamente con la cebolla y el ajo, proporcionando una base deliciosa para tu receta.
4. Incluir la carne: Corta la carne en cubos pequeños y agrégala sobre el bacon. Sazona con sal, pimienta y, si lo deseas, pimentón para un toque ahumado. Mezcla bien los ingredientes y déjalos cocinar juntos durante 10 minutos para que los sabores se mezclen.
5. Agrega los tomates y el vino: Pica los tomates y agrégales a la olla. Puedes dejarlos con piel o pelarlos, según tus preferencias. Una vez que los tomates hayan comenzado a ablandarse, vierte el vino blanco y déjalo hervir durante unos minutos. Este paso es esencial, ya que el alcohol se evaporará, dejando un aroma rico que enriquecerá el plato.
6. Agregar el agua: Después de que el vino se haya evaporado, vierte los 1,5 litros de agua en la olla. Puedes ajustar la cantidad de agua según cuánto caldo prefieras en el plato. Cubre la olla con una tapa y deja hervir a fuego lento durante 15 minutos.
7. Guisantes: Agrega los guisantes congelados a la olla y deja que todo hierva durante otros 10 minutos. Los guisantes añadirán una textura cremosa y un color vibrante al plato. Si es necesario, puedes ajustar los condimentos en este paso añadiendo sal o vegeta.
8. Los huevos: Hacia el final, rompe los huevos directamente en la olla, como si fueras a hacer huevos fritos. Añadirán cremosidad y harán que el plato sea más sustancioso. Cubre la olla nuevamente y déjalos cocinar durante 5 minutos hasta que las claras estén bien cocidas y la yema permanezca suave.
9. Finalización: Agrega la nata líquida, el perejil picado y el tomillo a la olla. Mezcla todo con cuidado para combinar los sabores. Deja que el plato hierva durante unos minutos y luego retíralo del fuego.
10. Servir: Sirve los guisantes en vino con bacon y huevos rumanos en cuencos profundos, decorados con un poco de perejil fresco. Puedes acompañar este plato con una rebanada de pan fresco o polenta, que absorberá el delicioso caldo.
Consejos útiles:
- Si prefieres un sabor más intenso, puedes añadir especias como orégano o albahaca.
- Sustituye el bacon por salchichas u otros tipos de carne ahumada para obtener una versión personalizada.
- Si deseas un plato más ligero, puedes omitir la nata, y la comida seguirá siendo igual de sabrosa y saludable.
Beneficios nutricionales:
Los guisantes son una excelente fuente de fibra, vitaminas A, C y K, así como de minerales como el hierro y el manganeso. Combinados con los huevos y el bacon, este plato se convierte en una comida equilibrada, rica en proteínas y nutrientes.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar guisantes frescos?
Sí, puedes usar guisantes frescos, pero tendrás que hervirlos por separado antes de añadirlos a la receta.
2. ¿Puedo reemplazar el vino blanco?
Si no consumes alcohol, puedes omitir el vino o reemplazarlo con caldo de verduras para un sabor similar.
3. ¿Qué otras recetas combinan bien con este plato?
Los guisantes en vino combinan perfectamente con una ensalada de verano o puré de patatas. Una bebida blanca fresca, como un Sauvignon Blanc, complementará perfectamente la comida.
Esta receta de guisantes en vino y bacon con huevos rumanos es un ejemplo perfecto de cómo los ingredientes simples pueden crear un plato sofisticado y delicioso. Atrévete a experimentar con los sabores y personalizar tu receta, convirtiendo cada comida en una ocasión especial. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 1 cebolla, 3 dientes de ajo, 2 tomates, 200ml de crema líquida, 500g de guisantes congelados, 400g de trozos de carne, 100g de bacon (tocino con carne, salchicha o carne ahumada), 1dl de vino blanco, 1L de agua (más o menos), 2-4 huevos, sal o sazonador, pimentón opcional, pimienta, perejil, tomillo.