Pastel de queso con cerezas y albaricoques
Pastel de queso, cerezas ácidas y albaricoques: una receta dulce que combina la tradición con el sabor de las frutas frescas.
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de horneado: 25-30 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Número de porciones: 8
Imagina un pastel tibio con una corteza crujiente, relleno con una mezcla cremosa de queso dulce, suavizada por la dulzura de las cerezas ácidas y los albaricoques. Esta receta de pastel de queso, cerezas ácidas y albaricoques es perfecta para cualquier ocasión, ya sea un postre de fin de semana o un momento especial con los seres queridos. Compartiré todos los secretos para lograr un resultado perfecto, pero primero, familiaricémonos con los ingredientes.
Ingredientes:
- 9 hojas de masa filo (asegúrate de que sean de buena calidad)
- Aceite para untar las hojas
- 500 g de queso dulce de vaca (opta por un queso bien escurrido para una textura fina)
- 1 huevo (usa huevos frescos, preferiblemente de gallinas criadas en libertad)
- Azúcar al gusto (comienza con 3-4 cucharadas y ajusta según tu preferencia)
- Ralladura de una naranja (para un sabor extra)
- 200 g de yogur (preferiblemente yogur griego, para cremosidad)
- 1 huevo (batido, para unificar el yogur)
- Un poco de azúcar (1-2 cucharadas, para endulzar el yogur)
- Cerezas ácidas sin hueso (aproximadamente 200 g, frescas o congeladas)
- Albaricoques pelados y cortados en cubos (aproximadamente 200 g)
Una breve historia sobre el pastel de queso
Este pastel de queso es una receta tradicional que se ha transmitido de generación en generación, evolucionando a lo largo de los años. En muchas culturas, los pasteles de queso son considerados símbolos de hospitalidad y alegría. La corteza crujiente rellena de queso dulce y frutas reúne sabores y texturas, creando una experiencia culinaria inolvidable.
Paso a paso: Cocinando el pastel
1. Descongelar las hojas de masa filo: Si usas hojas de masa filo congeladas, asegúrate de que estén completamente descongeladas antes de comenzar. Esto facilitará su manejo sin que se rompan.
2. Preparar el relleno de queso: En un tazón grande, agrega el queso dulce de vaca, el azúcar, la ralladura de naranja y el huevo. Mezcla bien los ingredientes con una batidora o espátula hasta obtener una mezcla homogénea. Es importante ajustar el azúcar según la dulzura deseada. Prueba y ajusta según sea necesario.
3. Agregar las frutas: Añade con cuidado las cerezas ácidas y los albaricoques en cubos a la mezcla de queso. Usa una cuchara para mezclar suavemente, teniendo cuidado de no aplastar las frutas. Quieres que se mantengan enteras para proporcionar una textura deliciosa al pastel.
4. Montar el pastel: Toma 3 hojas de masa filo y unta cada hoja con aceite para hacerlas más jugosas. Luego, coloca 1/3 de la crema de queso a lo largo del ancho de las hojas, enrollándolas suavemente para formar un cilindro. Coloca los rollos formados en un molde engrasado.
5. Repetir el proceso: Continúa montando el pastel con las hojas y el relleno restantes, asegurándote de que cada rollo esté bien colocado en el molde.
6. Preparar la salsa de yogur: En un tazón aparte, mezcla el yogur con un poco de azúcar y el huevo batido. Esta mezcla añadirá una nota cremosa y un sabor sutil al pastel.
7. Verter la salsa sobre el pastel: Vierte la mezcla de yogur uniformemente sobre los rollos de masa en el molde. Esto formará una deliciosa corteza durante el horneado.
8. Hornear el pastel: Precalienta el horno a 180°C y hornea el pastel durante 25-30 minutos, o hasta que se vuelva dorado y crujiente por encima. Hornéalo hasta que el aroma tentador llene tu casa.
9. Enfriar y servir: Una vez horneado, deja enfriar bien el pastel antes de cortarlo. Se suele servir frío del refrigerador, pero no dudes en probarlo caliente como un manjar decadente.
Sugerencias de servicio
El pastel de queso, cerezas ácidas y albaricoques es delicioso servido solo, pero puedes añadir una cucharada de crema agria o una bola de helado de vainilla para un contraste perfecto de temperaturas. Una taza de té de frutas o un vino blanco dulce combina maravillosamente con este postre.
Variaciones posibles
Si deseas añadir un toque personal a la receta, puedes reemplazar las cerezas ácidas con cerezas o frambuesas, y para los albaricoques, puedes añadir duraznos o incluso mango para un sabor exótico. Además, si prefieres una versión más saludable, puedes optar por queso de cabra o ricotta, que añadirán una nota distintiva.
Beneficios nutricionales
Este pastel ofrece un equilibrio entre carbohidratos y proteínas, gracias al queso y al yogur. Las frutas aportan vitaminas y antioxidantes, mientras que la ralladura de naranja añade fibra y un extra de sabor. Sin embargo, no olvidemos que es un postre dulce, por lo que es mejor disfrutarlo con moderación.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar otros tipos de queso?
Sí, puedes experimentar con queso cottage, ricotta o incluso queso de cabra, cada variante ofreciendo su propio carácter.
¿Cómo puedo conservar el pastel?
El pastel se conserva bien en el refrigerador durante 3-4 días. Puedes recalentar en el horno para devolverle su textura crujiente.
¿Es posible hacer el pastel más saludable?
¡Claro! Puedes reducir la cantidad de azúcar y usar masa filo integral, mientras que las frutas frescas añaden dulzura natural.
Conclusión
Así que, ahora que tienes toda la información necesaria para preparar un inolvidable pastel de queso, cerezas ácidas y albaricoques, solo queda ponerte el delantal y empezar a cocinar. Esta receta no solo deleitará tu paladar, sino que también traerá sonrisas a los rostros de tus seres queridos. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 9 hojas de masa, aceite para engrasar las hojas, 500g de queso dulce de vaca, 1 huevo, azúcar al gusto, cáscara de naranja rallada, 200g de yogur, 1 huevo, un poco de azúcar, cerezas sin hueso, albaricoques pelados y cortados en cubitos.
Etiquetas: pastel de queso