Fideos moldavos
Nalangate moldavas - Una Delicia de las Raíces de la Nostalgia
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 10 minutos
Tiempo total: 25 minutos
Porciones: 4
¿Quién no recuerda el sabor dulce y esponjoso de los nalangate, esos deliciosos buñuelos que mimaron nuestra infancia? Para muchos de nosotros, estas maravillas están ligadas a recuerdos queridos, momentos pasados en familia, cuando nuestras madres y abuelas nos reunían alrededor de la mesa para ofrecernos una porción de felicidad. Los nalangate moldavos son más que un simple postre: son parte de nuestra herencia culinaria, una receta rápida y sencilla, pero con un sabor que nos hace sentir en casa.
¿Sabías que estos buñuelos no requieren mucha harina y se preparan con los ingredientes más simples? ¡Comencemos nuestra aventura culinaria!
Ingredientes necesarios:
- 4 huevos grandes
- 100 g de queso salado (preferiblemente queso cottage o telemea)
- 1 tarro de yogur (250 ml, preferiblemente natural)
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio apagado con vinagre
- Aromas preferidos (vainilla, esencia de ron o cáscara de limón)
- Aceite para freír (suficiente para cubrir el fondo de la sartén)
- Harina (aproximadamente 1 taza, pero añadir gradualmente hasta obtener la consistencia deseada)
Preparación paso a paso:
1. Preparación de los ingredientes: Comienza por reunir todos los ingredientes necesarios. Asegúrate de que el queso esté bien desmenuzado y el yogur a temperatura ambiente para facilitar la mezcla.
2. Batir los huevos: En un tazón grande, bate los cuatro huevos con un batidor o batidora hasta que estén espumosos. Este paso es esencial para lograr una textura esponjosa de los nalangate.
3. Añadiendo el queso: Agrega el queso salado desmenuzado a la mezcla de huevos y mezcla bien. El queso añadirá un sabor salado y una textura agradable a los buñuelos.
4. Incorporando el yogur: Vierte el yogur sobre la mezcla de huevos y queso, mezclando continuamente para obtener una composición homogénea.
5. Bicarbonato y aromas: Agrega el bicarbonato apagado con vinagre y los aromas preferidos. El bicarbonato ayudará a que la masa suba, mientras que los aromas proporcionarán un toque extra de sabor.
6. Añadiendo la harina: Comienza a añadir la harina gradualmente, mezclando con una espátula o cuchara de madera, hasta que obtengas una consistencia similar a la de la crema agria. Ten cuidado de no añadir demasiada harina, ya que los buñuelos se volverán densos.
7. Reposo de la masa: Deja reposar la masa durante 10 minutos. Este paso permitirá que los ingredientes se integren mejor y desarrollen una textura más esponjosa.
8. Freír los nalangate: En una sartén profunda, calienta el aceite hasta que esté caliente. Con una cuchara, toma porciones de masa y déjalas con cuidado en el aceite caliente. Fríelas por ambos lados hasta que estén doradas y esponjosas.
9. Finalización: Una vez que los buñuelos estén listos, retíralos sobre una toalla de papel para absorber el exceso de aceite. Espolvorea con azúcar en polvo para añadir un toque de dulzura.
10. Servir: Los nalangate son deliciosos calientes, servidos con un vaso de leche o una taza de té aromático. También puedes experimentar con varios coberturas, como mermeladas o miel, para añadir un toque personal.
Consejos prácticos:
- Si deseas hacer los nalangate menos salados, usa un queso dulce o reduce la cantidad de queso salado.
- También puedes añadir algunas frutas secas o nueces a la masa para una textura interesante.
- Asegúrate de que el aceite esté lo suficientemente caliente antes de añadir la masa para evitar la absorción excesiva de aceite.
Preguntas frecuentes:
- ¿Qué otros ingredientes puedo usar en lugar de queso? Puedes intentar con queso ricotta o queso de soya para una opción vegetariana.
- ¿Puedo congelarlos? Sí, los nalangate se pueden congelar, pero se recomienda consumirlos frescos para obtener la mejor textura.
- ¿Cómo puedo hacerlos menos calóricos? Puedes reducir el aceite utilizado para freír, intentando hornearlos en el horno en una bandeja ligeramente engrasada.
Beneficios nutricionales:
Los nalangate son una buena fuente de proteínas gracias a los huevos y el queso, mientras que el yogur aporta calcio y probióticos. Sin embargo, es esencial consumirlos con moderación, considerando el contenido calórico del aceite utilizado para freír.
Variaciones posibles:
- Para una versión más dulce, puedes añadir un poco de azúcar a la mezcla de huevos.
- Si deseas un sabor más intenso, prueba añadiendo canela o nuez moscada a la composición.
Estos nalangate moldavos son más que un simple postre; representan una conexión con nuestras tradiciones, con momentos de alegría y la nostalgia de la infancia. ¡Así que disfrutemos de cada bocado y compartamos estos momentos con nuestros seres queridos!
Ingredientes: 4 huevos, 100 g de queso salado, 1 caja de yogur, 250 ml, 1 cucharadita de bicarbonato disuelto en vinagre, aceite para freír, harina
Etiquetas: donas rápidas