Chocolate blanco con grosellas

Desierto: Chocolate blanco con grosellas - Maria D. | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | Recipia
Desierto - Chocolate blanco con grosellas por Maria D. - Recetas Recipia

Postre Refrescante con Chocolate Blanco y Grosellas Negras

Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de enfriamiento: 1 hora
Tiempo total: 1 hora y 15 minutos
Número de porciones: 10-12 piezas

El chocolate blanco con grosellas negras es un postre refinado y sorprendente, perfecto para momentos en los que deseas impresionar a alguien especial o simplemente darte un capricho. Esta receta simple es una excelente opción para aquellos que aprecian la combinación entre la dulzura del chocolate blanco y la acidez de las grosellas negras. Ofreciendo no solo un sabor delicioso, sino también una explosión de colores, este postre se convierte rápidamente en un favorito.

Un poco de historia
El chocolate blanco, aunque no es técnicamente chocolate, es una combinación de manteca de cacao, leche en polvo y azúcar, que ha aparecido en el paisaje culinario relativamente reciente. Las grosellas negras, con su sabor distintivo, se han utilizado durante siglos en diversos platos, gracias a sus beneficios nutricionales. Juntas, estos ingredientes crean un postre no solo sabroso, sino también lleno de vitaminas.

Ingredientes
- 100 g de manteca de cacao
- 20 g de mantequilla
- 25 g de leche en polvo
- 1/2 vaina de vainilla
- Unas gotas de extracto de stevia (opcional)
- Un puñado de grosellas negras deshidratadas

Preparación

Paso 1: Derretir la manteca de cacao
Comienza colocando la manteca de cacao y la mantequilla en un bol resistente al calor. Coloca el bol sobre un baño maría, asegurándote de que el agua en la olla no toque el fondo del bol. Este método de derretimiento suave preserva el aroma y la estructura de los ingredientes. Es importante no esperar a que la mantequilla se derrita completamente. Cuando veas que comienza a ablandarse, retira el bol del fuego y mezcla con una espátula o un batidor hasta que todo se vuelva cremoso y homogéneo.

Consejo práctico: Asegúrate de que el baño maría no hierva demasiado fuerte, ya que el calor excesivo puede dañar la manteca de cacao.

Paso 2: Agregar los ingredientes secos
Después de que la mantequilla se haya derretido y homogenizado, agrega la leche en polvo. Esto le dará un sabor cremoso y una textura fina a tu chocolate. Continúa mezclando con el batidor para evitar grumos. Luego, abre la vaina de vainilla y raspa las semillas con un cuchillo. Agrégalas a tu mezcla, junto con unas gotas de extracto de stevia si deseas un extra de dulzura.

Paso 3: Formar el postre
Prepara los moldes para el chocolate. Puedes usar moldes de silicona para caramelos o incluso bandejas de cubitos de hielo. En cada molde, coloca un puñado de grosellas negras deshidratadas. Estas están llenas de antioxidantes y vitaminas, aportando un plus de sabor y color a tu postre.

Paso 4: Llenar los moldes
Con ayuda de una cuchara, vierte la mezcla de chocolate blanco sobre las grosellas de cada molde. Asegúrate de que cada grosella esté completamente cubierta para disfrutar de una explosión de sabor en cada bocado.

Paso 5: Enfriar
Una vez que los moldes estén llenos, colócalos en el refrigerador durante aproximadamente una hora, o hasta que el chocolate esté completamente firme. Este paso es esencial para obtener una textura crujiente por fuera y cremosa por dentro.

Consejo práctico: Si no tienes mucho tiempo, puedes usar el congelador para acelerar el proceso de endurecimiento, pero no olvides revisar de vez en cuando.

Servicio
Una vez que el chocolate se haya endurecido, retíralo con cuidado de los moldes. Puedes decorarlo con un poco de cacao en polvo o copos de coco para un toque elegante. Este postre combina maravillosamente con una taza de té verde o un café aromático, aportando un contraste agradable entre lo dulce y lo amargo.

Beneficios nutricionales
Aunque el chocolate blanco es más alto en calorías, contiene antioxidantes gracias a la manteca de cacao. Las grosellas negras son reconocidas por sus beneficios, siendo ricas en vitamina C, fibra y antioxidantes, que ayudan a fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la salud cardiovascular.

Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo sustituir la manteca de cacao?
Desafortunadamente, no hay un sustituto directo. La manteca de cacao es esencial para la textura y el sabor del chocolate blanco.
2. ¿Qué otras frutas puedo usar?
Puedes probar con frambuesas o arándanos deshidratados para una variante interesante.
3. ¿Cómo puedo almacenar el chocolate?
Guarda el postre en un recipiente hermético en el refrigerador, donde se mantendrá fresco durante aproximadamente 2 semanas.

Variaciones posibles
Para agregar un toque de color y sabor, puedes reemplazar las grosellas negras con otras frutas deshidratadas, como mango o duraznos. También puedes añadir un poco de cacao en polvo a la mezcla de chocolate blanco para darle un tono más profundo y un sabor más complejo.

Ahora que tienes toda la información necesaria, solo te queda ponerte a cocinar y disfrutar de un postre delicioso y saludable. ¡Tu indulgencia con chocolate blanco y grosellas negras te espera!

 Ingredientes: 100 g de manteca de cacao, 20 g de mantequilla, 25 g de leche en polvo, 1/2 vaina de vainilla, unas gotas de extracto de stevia (opcional), 1 puñado de grosellas negras deshidratadas.

 Etiquetaschocolate casero

Desierto - Chocolate blanco con grosellas por Maria D. - Recetas Recipia
Desierto - Chocolate blanco con grosellas por Maria D. - Recetas Recipia
Desierto - Chocolate blanco con grosellas por Maria D. - Recetas Recipia
Desierto - Chocolate blanco con grosellas por Maria D. - Recetas Recipia