Queso fresco
Queso fresco: Una delicadeza simple y saludable
¿A quién no le encanta el aroma del queso fresco? Esta receta simple y rápida de queso fresco, hecha en una olla de cocción lenta, te traerá alegría cada día. El queso fresco no solo es un ingrediente versátil en la cocina, sino que también es un alimento saludable, rico en proteínas y calcio. A lo largo del tiempo, el queso ha sido un alimento básico en muchas culturas, utilizado tanto en platos salados como en postres.
Hoy, te enseñaré a hacer queso fresco en casa, utilizando solo unos pocos ingredientes simples. Usando tu olla de cocción lenta, lograrás un queso delicioso, con una textura perfecta, sin mucho esfuerzo.
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 4 horas
Tiempo total: 4 horas y 10 minutos
Número de porciones: 6 porciones
Ingredientes necesarios:
- 1 litro de leche de vaca (usa leche fresca y de calidad para los mejores resultados)
- 60 ml de vinagre (el vinagre blanco o el vinagre de manzana funcionan excelentemente)
- 400 g de yogur griego (elige un yogur con alto contenido de grasa para un queso más cremoso)
- 1 cucharadita de sal (la sal añade un sabor agradable y ayuda a conservar el queso)
Paso a paso para un queso fresco perfecto:
1. Preparación de los ingredientes: Asegúrate de tener todos los ingredientes a mano. Es importante que la leche esté a temperatura ambiente y que el yogur esté fresco. Usa una olla de cocción lenta de 2.4L para lograr un queso uniforme y bien cocido.
2. Agregar los ingredientes a la olla de cocción lenta: Vierte la leche de vaca en tu olla de cocción lenta. Luego, añade el vinagre y mezcla suavemente con una cuchara de madera para combinar los ingredientes. El vinagre ayudará a coagular la leche, formando el queso.
3. Cocción: Configura la olla de cocción lenta en el modo de cocción "Bajo" y déjala hacer su magia durante 4 horas. Es importante no abrir la tapa durante este tiempo para mantener una temperatura constante.
4. Agregar el yogur: Después de 4 horas, abre la tapa y añade el yogur griego. Mezcla bien para integrar el yogur en la mezcla de leche coagulada. Este paso le dará a tu queso una textura cremosa y un sabor rico.
5. Sazonar: Añade la sal y mezcla nuevamente. Prueba la mezcla y ajusta la cantidad de sal si es necesario.
6. Enfriar y escurrir: Usa un colador fino o una gasa para escurrir el exceso de suero. Puedes dejar que el queso se escurra durante 30 minutos, luego transfiérelo a un recipiente hermético.
7. Servir: El queso fresco se puede servir inmediatamente o puedes dejarlo enfriar completamente antes de almacenarlo. Es delicioso sobre pan tostado, en ensaladas o como ingrediente en platos cocinados.
Consejos prácticos:
- Si te gusta un queso más ácido, puedes añadir un poco de jugo de limón junto con el vinagre.
- Para un queso con sabor, puedes añadir hierbas como eneldo o albahaca antes de dejar escurrir.
- Asegúrate de que todos los utensilios utilizados estén limpios para evitar contaminar el queso.
Beneficios nutricionales:
El queso fresco es una excelente fuente de proteínas, calcio y vitaminas del complejo B. Es un ingrediente saludable que puede apoyar el desarrollo muscular y la salud ósea. Además, el yogur griego añade probióticos beneficiosos para la digestión.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar leche de soya o almendra?: Esta receta está optimizada para leche de vaca, pero puedes experimentar con leche vegetal, aunque el resultado será diferente.
2. ¿Cómo puedo conservar el queso fresco?: Almacena el queso en un recipiente hermético en el refrigerador. Consúmelo dentro de 5-7 días para obtener los mejores resultados.
3. ¿Qué otras recetas puedo preparar con queso fresco?: El queso fresco es perfecto para usar en ensaladas, untar, salsas o incluso en postres con frutas.
Variaciones posibles:
- Puedes añadir especias como ajo en polvo, pimentón o pimienta negra para darle un sabor diferente a tu queso.
- En lugar de yogur griego, puedes usar yogur natural o skyr para una versión más ligera.
Sugerencia de servicio:
Para un refrigerio delicioso, combina el queso fresco con tomates cherry y albahaca fresca, aliñando con aceite de oliva y vinagre balsámico.
Ahora que has aprendido a hacer queso fresco en casa, ¡solo te queda disfrutar del fruto de tu trabajo! Cocina con amor e inspiración, y no dudes en compartir esta receta con tus seres queridos. ¡Buen provecho!
Ingredientes: leche de vaca 1 litro vinagre 60 ml yogur griego 400 g sal cucharadita