Pollo con salsa de tomate y ajo
Pollo con salsa de tomate y ajo - Una receta sabrosa y reconfortante
Tiempo de preparación: 15 minutos
Tiempo de cocción: 1 hora
Tiempo total: 1 hora y 15 minutos
Porciones: 4
¿Quién no adora los ricos y tentadores sabores de un pollo cocido lentamente en salsa de tomate y ajo? Esta receta no es solo una comida simple, sino una auténtica experiencia culinaria que combina tradición con la alegría de cocinar. Ya sea que la prepares para una cena familiar o para deleitar a los invitados, este pollo con salsa de tomate y ajo te traerá sonrisas.
Una breve historia de la receta
El plato de pollo con salsa de tomate y ajo se inspira en técnicas de cocina tradicionales que se basaban en ingredientes simples, pero llenos de sabor. Los tomates, el ajo y la carne han sido, a lo largo del tiempo, elementos fundamentales en muchas culturas culinarias, cada uno aportando su toque único a una comida reconfortante. Este plato es perfecto para reunir a la familia alrededor de la mesa, cocinado con amor y pasión.
Ingredientes
- 500 g de carne de pollo (muslos o pechuga, según preferencia)
- 1 vaso de vino blanco (aproximadamente 200 ml)
- 2 vasos de zumo de tomate (aproximadamente 400 ml)
- 5-6 dientes de ajo (ajusta al gusto)
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1 cucharadita de pimentón (dulce o picante, según preferencia)
- Sal y pimienta al gusto
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- Perejil fresco para decorar
Instrucciones paso a paso
1. Preparación de los ingredientes: Comienza lavando bien la carne de pollo y secándola con una toalla de papel. Este paso es importante para lograr un dorado uniforme. Pela el ajo y aplástalo ligeramente con la hoja de un cuchillo para liberar los sabores.
2. Sazonando la carne: En un bol, añade la carne de pollo, orégano, pimentón, sal y pimienta. Mezcla bien para cubrir uniformemente cada pieza de carne con las especias. Deja marinar la carne durante 10-15 minutos para que los sabores penetren mejor.
3. Cocinando la carne: En una sartén grande o una olla profunda, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Añade el pollo y dóralo por todos lados durante 5-7 minutos. Este paso añadirá una textura crujiente y un sabor delicioso.
4. Agregando el vino: Una vez que la carne esté dorada, vierte el vino blanco sobre el pollo. Esto liberará los sabores y ayudará a despegar los restos de carne del fondo de la sartén, añadiendo profundidad a la salsa. Deja hervir durante 5-10 minutos hasta que el vino se reduzca a la mitad.
5. La salsa de tomate: Agrega el zumo de tomate a la sartén junto con el ajo aplastado. Si notas que la salsa está demasiado espesa, puedes añadir un poco de agua para cubrir la carne. Lleva la salsa a ebullición, luego reduce el fuego a bajo. Cubre la sartén y deja hervir durante 30-40 minutos hasta que la carne esté bien cocida y tierna.
6. Finalizando el plato: Precalienta el horno a 180°C. Una vez que la carne esté cocida, transfiere la sartén al horno durante 15-20 minutos. Este paso ayudará a dorar la carne y a intensificar los sabores de la salsa.
7. Sirviendo: Una vez que el pollo esté dorado y la salsa se haya espesado, retira la sartén del horno. Espolvorea perejil fresco picado por encima para un toque extra de color y frescura. Sirve este maravilloso plato junto con polenta caliente o arroz, que absorberá la deliciosa salsa.
Consejos prácticos
- Elección de la carne: Los muslos de pollo son más jugosos y sabrosos que la pechuga, pero también puedes usar pechuga de pollo si prefieres una opción más magra.
- El vino: Usa un vino blanco seco de buena calidad, ya que su sabor influirá en la salsa. Evita los vinos dulces, que pueden alterar el aroma del plato.
- Opción vegetariana: Puedes reemplazar el pollo con champiñones grandes, como porcini o champiñones, que absorberán los sabores de la salsa y ofrecerán una textura similar.
- Adiciones opcionales: Para un extra de sabor, puedes añadir aceitunas verdes o negras a la salsa en los últimos minutos de cocción.
Beneficios nutricionales
Esta receta de pollo con salsa de tomate y ajo no solo es deliciosa, sino también beneficiosa para la salud. La carne de pollo es una excelente fuente de proteínas, esenciales para la construcción y reparación de tejidos. Los tomates son ricos en licopeno, un poderoso antioxidante, mientras que el ajo tiene propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Consumir ajo puede ayudar a fortalecer el sistema inmunológico.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar otros tipos de carne?
Sí, puedes utilizar carne de pavo o incluso carne de res, pero el tiempo de cocción variará.
2. ¿Cómo guardo las sobras?
Puedes guardar las sobras en el refrigerador en un recipiente hermético durante 2-3 días. Recalienta en la estufa o en el horno.
3. ¿Qué guarnición combina mejor?
La polenta caliente es tradicional, pero el puré de papas o una ensalada verde fresca también combinan maravillosamente.
4. ¿Se puede congelar?
Sí, puedes congelar el plato. Asegúrate de que esté completamente frío antes de transferirlo a un recipiente para congelar.
Esta receta de pollo con salsa de tomate y ajo te encantará cada vez, trayendo sabores y tradiciones culinarias directamente a tu plato. Cocina con amor y disfruta de cada bocado!
Ingredientes: 500 g de carne de pollo, 1 vaso de vino blanco, 2 vasos de jugo de tomate, 5-6 dientes de ajo, orégano y pimentón, sal y pimienta, 3 cucharadas de aceite de oliva