Hígados de pollo fritos

Carne: Hígados de pollo fritos - Loredana G. | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | Recipia
Carne - Hígados de pollo fritos por Loredana G. - Recetas Recipia

Hígados de pollo fritos - una receta simple pero deliciosa que nos invita con sus intensos sabores y su textura jugosa. Este plato tradicional es a menudo apreciado por su sabor y puede convertirse rápidamente en un favorito en las comidas familiares o en reuniones con amigos. Además, es una receta rápida, perfecta para cenas apresuradas o un almuerzo sustancioso.

Tiempo total de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 10-12 minutos
Número de porciones: 4

Ingredientes:
- 500 g de hígados de pollo
- 50 ml de aceite (de girasol o de oliva, según preferencia)
- sal
- pimienta

Historia de la receta:
Los hígados de pollo han sido parte integral de la cocina tradicional durante siglos, utilizados en diversos platos alrededor del mundo. Son una excelente fuente de proteínas y nutrientes, como el hierro, y a menudo se valoran por su alto contenido nutricional. En muchas culturas, los hígados se consideran un manjar, preparados de innumerables maneras, desde sopas hasta guisos o, como en este caso, fritos.

Pasos de preparación:

1. Limpiar y lavar los hígados:
Comienza limpiando los hígados de pollo de cualquier membrana y piel. Este es un paso esencial, ya que una limpieza cuidadosa garantizará una textura agradable y un mejor sabor. Una vez hecho, lava bien los hígados bajo un chorro de agua fría, luego déjalos escurrir en un colador. Es importante no secarlos con toallas de papel, ya que la humedad restante contribuirá a una fritura uniforme.

2. Calentar el aceite:
En una sartén profunda, agrega el aceite y colócala a fuego medio. Espera a que el aceite se caliente bien, pero ten cuidado de no dejar que humee. Si no estás seguro de que el aceite esté lo suficientemente caliente, puedes hacer una prueba simple: tira una gota de agua en la sartén. Si chisporrotea, el aceite está listo para los hígados.

3. Freír los hígados:
Cuando el aceite esté caliente, agrega con cuidado los hígados a la sartén. Ten cuidado, ya que puede salpicar un poco de aceite caliente. Se recomienda no sobrecargar la sartén; si tienes demasiados hígados, fríelos en dos tandas para asegurar un dorado uniforme. Revuelve los hígados moviendo la sartén, teniendo cuidado de no romperlos.

4. Dorar y sazonar:
Deja que los hígados se frían durante aproximadamente 10-12 minutos, dándoles la vuelta ocasionalmente para dorar uniformemente por todos lados. Una vez que estén bien dorados y hayan adquirido un color dorado, retíralos de la sartén y sazona con sal y pimienta al gusto.

5. Servir:
Los hígados de pollo se pueden servir calientes, acompañados de varios guarniciones. Una idea deliciosa es servirlos con puré de patatas o verduras salteadas, para añadir un contraste de texturas y equilibrar los sabores. También puedes conservar el aceite restante en la sartén para usarlo como salsa, añadiendo algunas hierbas frescas como perejil o tomillo para un sabor extra.

Sugerencias de servicio:
Para una experiencia culinaria aún más rica, puedes añadir una ensalada de rúcula con tomates cherry y aderezo de limón junto a los hígados, que añadirá una nota fresca y complementará perfectamente el plato. Otra opción deliciosa sería servir los hígados con una porción de pan tostado, que puedes untar con un poco de mantequilla o aceite de oliva.

Beneficios nutricionales:
Los hígados de pollo son una excelente fuente de proteínas, vitaminas B (especialmente B12) y minerales como el hierro y el zinc. Contribuyen a mantener la salud del sistema inmunológico y ayudan en la formación de glóbulos rojos. Así que, no solo son deliciosos, ¡sino también saludables!

Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar otro tipo de hígado?
¡Absolutamente! Esta receta también funciona con hígados de pavo o de res, pero el tiempo de cocción puede variar. Asegúrate de verificar la textura y el sabor.

2. ¿Qué guarniciones combinan mejor con los hígados fritos?
Los hígados combinan muy bien con puré de patatas, verduras salteadas, ensaladas frescas o arroz. También puedes experimentar con salsas a base de crema agria o yogur.

3. ¿Cómo puedo almacenar los hígados sobrantes?
Si tienes hígados sobrantes, puedes almacenarlos en el refrigerador en un recipiente hermético, y al día siguiente puedes recalentarlos en una sartén o en el microondas.

Los hígados de pollo fritos no solo son un plato sabroso, sino también una excelente manera de añadir variedad a tus comidas. Con esta receta simple y rápida, puedes transformar ingredientes básicos en algo realmente especial. Así que, no dudes en empezar a cocinar y disfrutar de una comida llena de sabor. ¡Buen provecho!

 Ingredientes: 500g hígados de pollo 50ml de aceite sal pimienta

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