La primera vez que hice esta tarta fue en un día de primavera cuando encontré acelgas frescas en el mercado. En lugar de solo añadirlas a las sopas, pensé en ver cómo se comportan en una tarta salada, junto con ricotta y champiñones. Desde entonces, la he hecho muchas veces, especialmente cuando tengo ganas de algo ligero, sin demasiadas complicaciones.
Información rápida
Tiempo total: 1 hora y 20 minutos (incluyendo el enfriamiento de la masa y la cocción)
Porciones: 6-8 rebanadas
Dificultad: media
Ingredientes
Para la masa:
- 300 g de harina de trigo
- 125 g de mantequilla (fría, en cubos)
- 100 ml de agua (fría)
- sal, aproximadamente 1 cucharadita
Para el relleno:
- 2 puñados generosos de acelgas (también se puede usar espinaca si no se encuentra)
- 200 g de ricotta
- 250 g de champiñones blancos o marrones
- 2-3 cebollas verdes
- 1 cucharadita de sémola
- sal y pimienta al gusto
- 2 cucharadas de cebolla frita crujiente (opcional, comprada)
- 1 huevo (para untar encima)
- 1 cucharada de semillas de lino o sésamo (opcional, para decorar)
Preparación
1. La masa. En un bol grande, mezcla la harina y la sal, luego añade los cubos de mantequilla fría. Amasa rápidamente con las yemas de los dedos hasta obtener una mezcla arenosa. Vierte gradualmente el agua fría y amasa solo lo suficiente para unir la masa sin sobretrabajarla. Forma una bola, aplánala, envuélvela en plástico y refrigérala durante al menos 30 minutos (1 hora si tienes tiempo).
2. El relleno. Lava bien las acelgas (o espinaca) y las cebollas verdes. Déjalas escurrir, luego pícalas groseramente. En un bol grande, mezcla las verduras con la ricotta, la sémola, la sal y la pimienta. La sémola absorbe el exceso de líquido, así que no te la saltes.
3. Los champiñones. Límpialos rápidamente con un paño o papel húmedo. Corta en trozos bastante grandes (no en rodajas finas, o se perderán durante la cocción). Colócalos en una sartén grande sin aceite, espolvorea con una pizca de sal y cocina a fuego medio hasta que se reduzcan y suelten su líquido. Al final, puedes saltearlos durante 1-2 minutos con un poco de aceite, luego sazona con pimienta. Déjalos enfriar.
4. Montaje. Saca la masa del refrigerador, corta un tercio de ella y resérvala para decorar. Extiende el resto sobre un papel de hornear a aproximadamente 4 mm de grosor. Colócalo en un molde para tarta (24-26 cm), incluyendo los lados, y recorta el exceso.
5. Armado. Esparce la mezcla de acelgas y ricotta en el fondo de la tarta. Encima, añade los champiñones cocidos, luego espolvorea con cebolla frita (opcional). Con el resto de la masa, corta formas a tu gusto (tiras o cualquier corte que tengas a mano) y colócalas encima.
6. Finalización. Bate el huevo y unta ligeramente las decoraciones de masa. Espolvorea con semillas de lino o sésamo si lo deseas. Hornea en el medio del horno a 180°C durante 30-35 minutos, hasta que esté dorada y los bordes se separen ligeramente del molde.
Por qué hago esta receta a menudo
Es el tipo de tarta que se conserva bien al día siguiente, se puede comer tanto caliente como fría y no requiere ingredientes complicados. Me encanta porque puedo usar sobras de verduras o champiñones del refrigerador, y el relleno se adapta a la temporada.
Consejos y variaciones
Consejos
- No trabajes demasiado la masa, se vuelve dura al hornear.
- Si tienes prisa, usa masa de tarta comprada, pero la casera tiene mejor textura.
- Si usas espinaca, escúrrela bien después de blanquear.
Sustituciones
- La ricotta se puede cambiar por queso fresco, requesón o incluso feta más suave, pero ajusta la sal.
- Si no tienes sémola, un poco de pan rallado o harina servirá, solo lo suficiente para unir.
- Las acelgas se pueden reemplazar con espinaca, acelga o cualquier otra hoja verde tierna.
Variaciones
- Agrega 2 cucharadas de queso parmesano rallado al relleno para un sabor más intenso.
- Para una tarta de inspiración rústica, añade un poco de eneldo picado finamente.
- Una opción contundente: agrega 100 g de tocino o jamón cortado en cubos (pre-cocido).
Ideas para servir
- Se corta más fácilmente después de haber enfriado parcialmente.
- Combina bien con una ensalada simple de tomates o pepinos.
- Se puede llevar para llevar, no se desmorona demasiado.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar otro tipo de champiñones?
Sí, cualquier champiñón que tengas a mano: champiñones blancos, marrones o incluso porcini (si tienes congelados). Solo córtalos en trozos más grandes si son más blandos.
2. Si no tengo ricotta, ¿qué puedo usar?
Queso fresco, requesón o feta más suave. Ajusta la cantidad de sal si el queso es más salado.
3. ¿Puedo congelar la tarta?
Sí, se puede congelar entera o en rebanadas. Después de descongelar, recalienta en el horno durante 10 minutos a 150°C para devolverle su textura original.
4. La masa está demasiado blanda, ¿qué hago?
Si se pega demasiado, añade 1 cucharada de harina. Si está desmenuzándose y no se une, añade unas gotas de agua fría.
5. ¿Puedo usar cebolla roja en lugar de cebolla verde?
Sí, se puede, pero córtala en rodajas finas y sofríela brevemente para un sabor más suave.
Valores nutricionales (por rebanada, 1/8 de la tarta)
Energía: ~210 kcal
Proteínas: 7 g
Grasas: 10 g
Carbohidratos: 22 g
Fibra: 2 g
La tarta no es muy pesada, pero depende de cuán grasoso sea el queso utilizado y cuánta mantequilla pongas en la masa.
Conservación y recalentamiento
Se conserva en el refrigerador cubierta durante 2-3 días sin problemas. Para recalentar, pon la rebanada en el horno o en una sartén antiadherente durante 7-8 minutos. No recomiendo el microondas, ya que la textura cambia. También se puede comer fría, directamente del refrigerador, especialmente en verano.
Información rápida
Tiempo total: 1 hora y 20 minutos (incluyendo el enfriamiento de la masa y la cocción)
Porciones: 6-8 rebanadas
Dificultad: media
Ingredientes
Para la masa:
- 300 g de harina de trigo
- 125 g de mantequilla (fría, en cubos)
- 100 ml de agua (fría)
- sal, aproximadamente 1 cucharadita
Para el relleno:
- 2 puñados generosos de acelgas (también se puede usar espinaca si no se encuentra)
- 200 g de ricotta
- 250 g de champiñones blancos o marrones
- 2-3 cebollas verdes
- 1 cucharadita de sémola
- sal y pimienta al gusto
- 2 cucharadas de cebolla frita crujiente (opcional, comprada)
- 1 huevo (para untar encima)
- 1 cucharada de semillas de lino o sésamo (opcional, para decorar)
Preparación
1. La masa. En un bol grande, mezcla la harina y la sal, luego añade los cubos de mantequilla fría. Amasa rápidamente con las yemas de los dedos hasta obtener una mezcla arenosa. Vierte gradualmente el agua fría y amasa solo lo suficiente para unir la masa sin sobretrabajarla. Forma una bola, aplánala, envuélvela en plástico y refrigérala durante al menos 30 minutos (1 hora si tienes tiempo).
2. El relleno. Lava bien las acelgas (o espinaca) y las cebollas verdes. Déjalas escurrir, luego pícalas groseramente. En un bol grande, mezcla las verduras con la ricotta, la sémola, la sal y la pimienta. La sémola absorbe el exceso de líquido, así que no te la saltes.
3. Los champiñones. Límpialos rápidamente con un paño o papel húmedo. Corta en trozos bastante grandes (no en rodajas finas, o se perderán durante la cocción). Colócalos en una sartén grande sin aceite, espolvorea con una pizca de sal y cocina a fuego medio hasta que se reduzcan y suelten su líquido. Al final, puedes saltearlos durante 1-2 minutos con un poco de aceite, luego sazona con pimienta. Déjalos enfriar.
4. Montaje. Saca la masa del refrigerador, corta un tercio de ella y resérvala para decorar. Extiende el resto sobre un papel de hornear a aproximadamente 4 mm de grosor. Colócalo en un molde para tarta (24-26 cm), incluyendo los lados, y recorta el exceso.
5. Armado. Esparce la mezcla de acelgas y ricotta en el fondo de la tarta. Encima, añade los champiñones cocidos, luego espolvorea con cebolla frita (opcional). Con el resto de la masa, corta formas a tu gusto (tiras o cualquier corte que tengas a mano) y colócalas encima.
6. Finalización. Bate el huevo y unta ligeramente las decoraciones de masa. Espolvorea con semillas de lino o sésamo si lo deseas. Hornea en el medio del horno a 180°C durante 30-35 minutos, hasta que esté dorada y los bordes se separen ligeramente del molde.
Por qué hago esta receta a menudo
Es el tipo de tarta que se conserva bien al día siguiente, se puede comer tanto caliente como fría y no requiere ingredientes complicados. Me encanta porque puedo usar sobras de verduras o champiñones del refrigerador, y el relleno se adapta a la temporada.
Consejos y variaciones
Consejos
- No trabajes demasiado la masa, se vuelve dura al hornear.
- Si tienes prisa, usa masa de tarta comprada, pero la casera tiene mejor textura.
- Si usas espinaca, escúrrela bien después de blanquear.
Sustituciones
- La ricotta se puede cambiar por queso fresco, requesón o incluso feta más suave, pero ajusta la sal.
- Si no tienes sémola, un poco de pan rallado o harina servirá, solo lo suficiente para unir.
- Las acelgas se pueden reemplazar con espinaca, acelga o cualquier otra hoja verde tierna.
Variaciones
- Agrega 2 cucharadas de queso parmesano rallado al relleno para un sabor más intenso.
- Para una tarta de inspiración rústica, añade un poco de eneldo picado finamente.
- Una opción contundente: agrega 100 g de tocino o jamón cortado en cubos (pre-cocido).
Ideas para servir
- Se corta más fácilmente después de haber enfriado parcialmente.
- Combina bien con una ensalada simple de tomates o pepinos.
- Se puede llevar para llevar, no se desmorona demasiado.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo usar otro tipo de champiñones?
Sí, cualquier champiñón que tengas a mano: champiñones blancos, marrones o incluso porcini (si tienes congelados). Solo córtalos en trozos más grandes si son más blandos.
2. Si no tengo ricotta, ¿qué puedo usar?
Queso fresco, requesón o feta más suave. Ajusta la cantidad de sal si el queso es más salado.
3. ¿Puedo congelar la tarta?
Sí, se puede congelar entera o en rebanadas. Después de descongelar, recalienta en el horno durante 10 minutos a 150°C para devolverle su textura original.
4. La masa está demasiado blanda, ¿qué hago?
Si se pega demasiado, añade 1 cucharada de harina. Si está desmenuzándose y no se une, añade unas gotas de agua fría.
5. ¿Puedo usar cebolla roja en lugar de cebolla verde?
Sí, se puede, pero córtala en rodajas finas y sofríela brevemente para un sabor más suave.
Valores nutricionales (por rebanada, 1/8 de la tarta)
Energía: ~210 kcal
Proteínas: 7 g
Grasas: 10 g
Carbohidratos: 22 g
Fibra: 2 g
La tarta no es muy pesada, pero depende de cuán grasoso sea el queso utilizado y cuánta mantequilla pongas en la masa.
Conservación y recalentamiento
Se conserva en el refrigerador cubierta durante 2-3 días sin problemas. Para recalentar, pon la rebanada en el horno o en una sartén antiadherente durante 7-8 minutos. No recomiendo el microondas, ya que la textura cambia. También se puede comer fría, directamente del refrigerador, especialmente en verano.
Ingredientes
Ingredientes para la masa: 300 g de harina, 125 g de mantequilla, 100 ml de agua, sal al gusto. Ingredientes para el relleno: dos puñados de verdolaga (también se puede usar espinaca), 200 g de ricotta, 250 g de champiñones (utilicé champiñones marrones), cebolla verde, cebolla frita (disponible comercialmente), una cucharadita de sémola, sal y pimienta al gusto, un huevo para untar la tarta.