Pâté Casero - Receta Eslovaca
Paté casero - receta eslovaca
Bienvenido al mundo de los placeres culinarios, donde hoy te presentaré una receta de paté casero, inspirada en la tradición culinaria eslovaca. Este paté, suave y cremoso, es perfecto para un aperitivo sabroso o para añadir un toque de refinamiento a tus comidas. Prepárate para aprender paso a paso cómo crear esta delicia, que seguramente se convertirá en un favorito de tu familia.
Tiempo total de preparación: 1 hora y 30 minutos (incluyendo enfriamiento)
Número de porciones: 4 tarros de 370 g
Ingredientes:
- 400 g de hígados de pollo
- 4 huevos
- 200 ml de crema de cocina
- 150-200 g de manteca (cerdo, pato o ganso)
- 1 cucharadita de sal
- Pimienta negra recién molida, al gusto
Preparación:
1. Preparación de los hígados: Comienza limpiando los hígados de pollo, eliminando cualquier membrana o impurezas. Luego, córtalos por la mitad para facilitar la cocción y asegurar una textura uniforme del paté.
2. Hervir los hígados: Coloca los hígados en una olla con agua y añade una cucharadita de sal. Hierve los hígados durante 10-15 minutos, hasta que estén completamente cocidos y ya no tengan color rosa. Este paso es esencial para asegurar que el paté tenga una consistencia suave y agradable.
3. Preparación de la mezcla: Una vez que los hígados se hayan enfriado un poco, colócalos en una licuadora junto con los huevos, la crema, la manteca y la pimienta recién molida. Mezcla todo durante 1-2 minutos hasta obtener una pasta homogénea y fluida. Si sientes que la pasta está demasiado densa, puedes añadir un poco del agua en la que se hirvieron los hígados para mejorar la consistencia.
4. Llenado de los tarros: Una vez que has obtenido una pasta suave, viértela con cuidado en tarros esterilizados. Es importante llenarlos solo hasta 3/4, dejando espacio para la expansión durante el proceso de ebullición.
5. Hervir los tarros: Coloca un paño en el fondo de una olla grande y coloca los tarros llenos encima. Añade agua hasta el nivel de la pasta en los tarros y cubre la olla con una toalla. Hierve los tarros durante 1 hora, asegurándote de que el agua no hierva demasiado fuerte para evitar que se rompan los tarros.
6. Enfriamiento: Después de que el tiempo de ebullición haya expirado, apaga el fuego y deja que los tarros se enfríen en el agua, cubiertos. Este paso ayuda a crear un vacío en los tarros, lo que contribuye a la conservación del paté.
7. Almacenamiento: Una vez fríos, saca los tarros del agua, sécalos con un paño limpio y guárdalos en el refrigerador. El paté se puede consumir dentro de 2-3 días después de abrirlo, pero si logras resistir la tentación, puede guardarse en el congelador durante unas semanas.
Consejos prácticos:
- Si deseas un sabor más intenso, puedes añadir especias como nuez moscada o cebolla frita durante la mezcla.
- Experimentar con diferentes tipos de manteca puede cambiar considerablemente el sabor del paté. La manteca de pato ofrece un sabor más rico, mientras que la manteca de cerdo es más ligera.
- Este paté combina perfectamente con pan tostado o galletas saladas, pero también puede ser el ingrediente secreto de deliciosos sándwiches.
Beneficios nutricionales:
Los hígados de pollo son una excelente fuente de proteínas, vitaminas (especialmente B12) y minerales esenciales. Consumido con moderación, el paté casero puede ser una opción saludable, ofreciendo nutrientes esenciales de una manera sabrosa.
Historia del paté:
El paté se ha convertido en un plato clásico en muchas culturas, con profundas raíces en las tradiciones culinarias de aquellos que valoraban cada parte del animal. A lo largo de los siglos, este plato ha evolucionado, y hoy se asocia con el refinamiento y el arte culinario. Es un maravilloso ejemplo de cómo la tradición se mezcla con la innovación en la cocina.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar hígados de otro tipo?
Sí, puedes experimentar con hígados de pato o ganso, pero el tiempo de cocción puede variar.
- ¿Cómo puedo saber si el paté está listo?
El color debe ser uniforme y la consistencia debe ser suave y cremosa.
- ¿Es el paté vegetariano?
No, ya que está hecho de hígados de pollo.
Sugerencias de servicio:
Sirve el paté sobre rebanadas de pan tostado, adornado con algunas rodajas de pepino o tomate para un contraste de texturas y colores. Una botella de vino blanco seco o una sidra fría complementará perfectamente este aperitivo sabroso.
¡Ahora estás listo para empezar a cocinar! Este paté casero no solo es una receta deliciosa, sino también una forma de traer un poco de tradición culinaria a tu cocina. Disfruta de cada bocado y saborea los aplausos de tus seres queridos!
Ingredientes: 400 g de hígado de pollo, 4 huevos, 200 ml de crema de cocinar, 150-200 g de manteca (cerdo, pato, ganso), 1 cucharadita de sal, pimienta negra recién molida.