Tortilla con pulgas
La receta que mencionaste es simple y deliciosa, pero podemos agregar más detalles para convertirla en un plato realmente especial. Aquí tienes una versión ampliada que incluye más pasos, sugerencias y trucos de cocina.
**Ingredientes:**
- 4 huevos frescos
- 150 g de embutidos (salami, jamón o cualquier cosa que prefieras)
- 100 g de queso (telemea, feta o queso cottage)
- 200 g de polenta fría (puede ser del día anterior)
- Sal y pimienta al gusto
- Aceite para freír (aceite de girasol o de oliva)
- Opcional: cebolla verde o pimiento para un sabor adicional
**Instrucciones:**
1. **Preparación de los ingredientes**: Comienza por reunir todos los ingredientes en un espacio de trabajo. Asegúrate de que los huevos sean frescos y que la polenta esté bien fría. Si no tienes polenta preparada, puedes hacerla con agua, harina de maíz y sal. Déjala enfriar y endurecer antes de usar.
2. **Batir los huevos**: Rompe los huevos en un tazón grande. Usa un batidor o un tenedor para batirlos suavemente hasta que las claras y las yemas se combinen. Agrega una pizca de sal, que ayudará a realzar el sabor.
3. **Preparar los embutidos y el queso**: Corta los embutidos en tiras o cubos, dependiendo de tu preferencia. Puedes optar por usar una mezcla de embutidos para agregar variedad de sabores. Además, desmenuza el queso elegido, ya sea telemea, feta o queso cottage. Asegúrate de que no queden trozos grandes, sino más bien una mezcla homogénea.
4. **Polenta**: Toma la polenta fría y desmenúzala bien con un tenedor. Esto añadirá una textura agradable a tu plato. Si lo deseas, también puedes agregar algunas hierbas secas, como eneldo u orégano, para un sabor adicional.
5. **Mezclar los ingredientes**: En el tazón con los huevos, agrega los embutidos cortados, el queso desmenuzado y la polenta. Mezcla todo con cuidado, para que los ingredientes se combinen uniformemente. Agrega sal y pimienta al gusto. Si lo deseas, ahora es el momento de agregar cebolla verde picada o pimiento para un toque de frescura y color.
6. **Freír**: En una sartén grande, agrega un poco de aceite y déjalo calentar a fuego medio. Puedes verificar la temperatura del aceite tirando una gota de la mezcla de huevos; si chisporrotea, es hora de continuar. Vierte la mezcla en la sartén y nivela con una espátula. Déjalo freír durante unos 5-7 minutos, hasta que los bordes se tornen dorados y se despegue fácilmente de la sartén.
7. **Dar la vuelta**: Usa una espátula para voltear el plato. Si es necesario, puedes dividirlo en dos y voltear cada mitad, friendo el otro lado durante otros 3-5 minutos, hasta que esté bien cocido y tenga un color agradable.
8. **Servir**: Una vez que el plato esté listo, retíralo de la sartén y déjalo enfriar un poco sobre una toalla de papel para absorber el exceso de aceite. Corta en porciones y sirve caliente, junto a una ensalada fresca o encurtidos, para un contraste de sabores.
Este plato es perfecto para un desayuno sustancioso o una comida rápida. ¡Buen provecho!
Ingredientes: - 4 huevos - 100 g de salami (puede ser cualquier embutido que esté disponible en la nevera... salchichas, mortadela, kaiser, ¡etc!) - 100 g de queso - sal - pimienta (si prefieres una tortilla más picante!) - polenta fría
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