Pan sin amasar
Pan Sin Amasar – Receta Simple y Deliciosa
¿Quién habría pensado que podrías hacer pan fresco, crujiente y sabroso sin amasar la masa? Esta receta de pan sin amasar es perfecta para cualquiera que quiera pan delicioso con un esfuerzo mínimo. Además, es una opción ideal para quienes buscan una receta simple y rápida, pero con resultados extraordinarios. El pan resultante es perfecto para sándwiches, tostadas o simplemente disfrutado con un poco de mantequilla y mermelada.
Tiempo de Preparación:
- Preparación: 10 minutos
- Tiempo de fermentación: 12-18 horas
- Horneado: 45-50 minutos
- Total: Aproximadamente 13-18 horas (incluido el tiempo de espera)
- Número de porciones: 10-12 rebanadas
Ingredientes:
- 900 g de harina (tipo 650)
- 650 ml de agua tibia
- 1/2 cucharadita de levadura seca
- 2 cucharaditas de sal
- Una olla gruesa de hierro fundido o barro con tapa (esencial)
Una Breve Introducción a la Historia del Pan Sin Amasar
El pan sin amasar tiene sus raíces en técnicas tradicionales de panadería y ha ganado popularidad en las últimas décadas debido a su simplicidad y excelentes resultados. Este método de preparación permite el desarrollo de sabores a través de una fermentación lenta, proporcionando una textura aireada y una corteza crujiente. Es una receta que rápidamente ha ganado popularidad entre los entusiastas de la cocina de todo el mundo.
Paso a Paso en la Elaboración del Pan Sin Amasar
Día 1: Preparación de la Masa
1. Mezcla de Ingredientes:
En un tazón grande, mezcla la harina con la sal y la levadura seca. Usa una cuchara o espátula para asegurarte de que la levadura y la sal estén distribuidas uniformemente en la harina.
2. Adición del Agua:
Agrega el agua tibia a la mezcla de harina. Mezcla todo con una cuchara durante aproximadamente 3 minutos, hasta que el agua sea absorbida y no haya grumos. La masa estará muy húmeda y pegajosa; ¡no te preocupes, es normal!
3. Fermentación:
Coloca la masa en un tazón grande y cúbrela con papel film. Colócala en un lugar cálido, alejado de corrientes de aire. Puedes ponerla en el horno apagado para protegerla de las variaciones de temperatura. Déjala fermentar durante 12-18 horas. Personalmente, dejé que la masa creciera durante 18 horas porque volví a casa del trabajo.
Día 2: Horneado del Pan
1. Preparación de la Superficie de Trabajo:
Después de que la masa haya crecido, espolvorea un poco de harina sobre la superficie de trabajo. Con las manos húmedas, vierte la masa sobre la superficie. La masa será blanda y pegajosa, similar a la de la ciabatta.
2. Formado de la Masa:
Espolvorea un poco de harina sobre la masa para que no se pegue a tus dedos. Con cuidado, presiona la masa para liberar los gases atrapados. Dale forma de bola y colócala de nuevo en el tazón. Cubre de nuevo con papel film y déjala crecer durante aproximadamente 30 minutos mientras precalientas el horno.
3. Precalentamiento del Horno:
Precalienta el horno a la temperatura máxima, generalmente 220°C. Coloca la olla de hierro fundido o barro en el horno para que se caliente bien. Es esencial que la olla esté caliente para obtener una corteza perfecta.
4. Horneado del Pan:
Cuando el horno y la olla estén bien precalentados, retira la olla con cuidado (¡estará muy caliente!). Coloca la masa en la olla, cubre con la tapa y hornea durante 30 minutos. Después de este tiempo, quita la tapa y deja que el pan se hornee otros 15 minutos para obtener una corteza dorada y crujiente.
5. Enfriamiento del Pan:
Una vez que el pan esté horneado, saca la olla del horno y deja que el pan se enfríe un poco. Es importante no cortarlo de inmediato, ya que el interior aún estará húmedo y pegajoso. Coloca el pan en una rejilla para que se enfríe completamente.
Consejo Práctico:
Si no tienes una olla de hierro fundido, puedes usar una bandeja de Jena o una olla gruesa, pero asegúrate de que tenga tapa. Esto ayudará a mantener la humedad durante el horneado y dará como resultado una corteza perfecta.
Beneficios Nutricionales:
Este pan es una excelente fuente de carbohidratos complejos y, gracias al proceso de fermentación, tiene un índice glucémico más bajo que el pan normal. Además, es rico en fibra, lo que ayuda a una digestión saludable.
Preguntas Frecuentes:
1. ¿Puedo usar harina integral?
Sí, puedes reemplazar parte de la harina blanca por harina integral, pero ten en cuenta que la textura será diferente.
2. ¿Cómo puedo dar sabor al pan?
Puedes agregar hierbas secas, ajo en polvo o aceitunas picadas a la masa para darle un sabor adicional.
3. ¿Cuál es la mejor manera de conservar el pan?
El pan se conserva mejor en una bolsa de tela o en una caja de pan, pero no lo guardes en el refrigerador, ya que se secará.
Sugerencias de Servicio:
Sirve el pan caliente, con mantequilla y mermelada, o úsalo para crear sándwiches deliciosos. También es delicioso junto a sopas o ensaladas.
Esta receta de pan sin amasar no solo es simple, sino también una experiencia agradable en la cocina. Te animo a que la pruebes y disfrutes de su aroma y textura únicos. Con cada rebanada, descubrirás la alegría de hornear pan en casa sin el estrés de amasar!
Ingredientes: 900 g de harina 650 650 ml de agua tibia 1/2 cucharadita de levadura seca (no sé cuánto equivale eso en levadura fresca) 2 cucharaditas de sal. También necesitarás una olla/sartén gruesa, de hierro fundido o arcilla con tapa (definitivamente). Yo no tenía una y no quería comprar una solo para hornear pan. Por suerte, recordé que tenía un molde redondo de Jena, grueso, grande y con tapa en mis armarios. ¡Mi salvación!