Pasteles de queso (masa casera)
Pasteles de queso - una receta deliciosa y reconfortante
Tiempo de preparación: 1 hora
Tiempo de horneado: 20 minutos
Total: 1 hora y 20 minutos
Número de porciones: 12 pasteles
Cuando se trata de aperitivos deliciosos, no hay nada más satisfactorio que un pastel de queso casero. Estas pequeñas delicias, con una masa hojaldrada y un relleno cremoso, son perfectas para servir en una fiesta, una cena familiar o simplemente como un bocadillo sabroso. ¡Descubramos juntos cómo prepararlos!
Ingredientes:
Para la masa:
- 1 kg de harina blanca de alta calidad
- 400 g de margarina, cortada en cubos y a temperatura ambiente
- 1 cucharadita de sal
- 5 cucharaditas de vinagre (preferiblemente de vino o de manzana, para un sabor más fino)
- 500 ml de agua tibia
Para el relleno:
- 400 g de queso telemea o queso cottage (elige un queso cremoso y ligeramente salado)
- 1 huevo (preferiblemente fresco)
- 50 ml de leche (también puedes usar yogur para una textura más ácida pero cremosa)
Historia y relato:
Los pasteles tienen una larga y fascinante historia, siendo platos apreciados en diversas culturas de todo el mundo. En diferentes tradiciones culinarias, han estado asociados con celebraciones y momentos especiales, convirtiéndose en un símbolo de hospitalidad. La variante de queso es una de las más populares, gracias a su simplicidad y versatilidad. Esta receta de pasteles de queso es maravillosa tanto para principiantes como para cocineros experimentados, debido a la técnica de manejo de la masa.
Paso a paso:
1. Preparación de la masa:
Comienza tamizando la harina en un tazón grande. Agrega la sal y mezcla bien. El vinagre ayudará a lograr una textura más fina en la masa, así que no lo omitas. Comienza a incorporar gradualmente el agua tibia, mezclando constantemente. Es importante que la masa esté bien combinada pero no demasiado dura; debe ser ligera y elástica.
2. Amasado:
Una vez que la masa comience a unirse, amásala durante unos 10-15 minutos. Si sientes que está pegajosa, agrega un poco más de harina, ¡pero no te excedas! El objetivo es obtener una masa suave y maleable.
3. Incorporación de la margarina:
Extiende la masa con un rodillo sobre una superficie de trabajo enharinada hasta que alcance un grosor de aproximadamente 1 cm. Coloca un tercio de la margarina en cubos en una mitad de la masa y pliega la otra mitad sobre la margarina, sellando bien los bordes. Ahora, usando el rodillo, golpea la masa 100 veces. Este proceso ayudará a desarrollar las capas.
4. Descanso de la masa:
Envuelve la masa en papel plástico y déjala reposar en el refrigerador durante 30 minutos. Este paso es esencial, ya que permite que el gluten se relaje, haciendo que la masa sea más fácil de manejar.
5. Repetición del proceso:
Luego, repite los pasos 3 y 4 dos veces más, cambiando la dirección del plegado (una vez de izquierda a derecha, luego de derecha a izquierda). Esto creará capas deliciosas en tu masa.
6. Preparación del relleno:
En un tazón separado, desmenuza el queso con un tenedor. Agrega el huevo y la leche, mezclando bien hasta obtener una mezcla cremosa. Asegúrate de que el queso esté bien integrado y que el relleno no esté demasiado líquido.
7. Formación de los pasteles:
Saca la masa del refrigerador y extiéndela nuevamente, pero no muy delgada (aproximadamente 1 cm de grosor). Usa un cuchillo o un cortador de pasteles para cortar cuadrados de aproximadamente 10x10 cm. Coloca una cucharada del relleno de queso en el centro de cada cuadrado.
8. Sellado:
Dobla el cuadrado de masa como un sobre, asegurándote de que los bordes estén bien sellados. Puedes usar un tenedor para presionar los bordes de los pasteles para asegurarte de que estén bien cerrados.
9. Horneado:
Precalienta el horno a 180°C. Coloca los pasteles en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino o engrasada con un poco de aceite. Hornea los pasteles durante unos 20 minutos o hasta que se vuelvan dorados y crujientes. ¡Llenarán tu cocina con un aroma irresistible!
10. Enfriamiento:
Después de hornear, deja que los pasteles se enfríen un poco sobre una rejilla. Esto permitirá que el vapor escape, manteniendo su textura perfecta.
Consejos prácticos:
- Puedes experimentar con diversos rellenos, como espinacas y queso feta, champiñones salteados o incluso carne picada, para diversificar la receta.
- Asegúrate de que el queso utilizado no sea demasiado salado; de lo contrario, los pasteles tendrán un sabor demasiado intenso.
- Si quieres obtener una corteza aún más crujiente, puedes untar los pasteles con un huevo batido antes de hornear.
Combinaciones y servicio:
Estos pasteles son excelentes servidos calientes, pero también son deliciosos fríos. Puedes acompañarlos con una ensalada de tomates y pepinos o con una salsa de yogur con eneldo. Un vaso de cerveza fría o vino blanco complementará perfectamente el sabor de los pasteles.
Beneficios nutricionales:
Estos pasteles de queso son una buena fuente de proteínas gracias al queso y al huevo. La harina blanca proporciona energía rápida, pero puedes optar por una variante integral para un plus de fibra. El consumo moderado de margarina contribuye a la ingesta de grasas saludables, pero recuerda mantener un equilibrio en tu dieta.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar mantequilla en lugar de margarina?
Sí, la mantequilla proporcionará un sabor más rico y una textura más fina, pero asegúrate de usarla en la misma cantidad.
2. ¿Puedo congelar los pasteles horneados?
Sí, los pasteles horneados se pueden congelar fácilmente. Asegúrate de dejarlos enfriar completamente antes de colocarlos en bolsas de congelación.
3. ¿Qué otros rellenos puedo probar?
En lugar de queso, puedes usar verduras salteadas, carne picada o incluso combinaciones de queso con hierbas aromáticas para un sabor adicional.
En conclusión, esta receta de pasteles de queso no solo es simple y deliciosa, sino también versátil. Ya sea que elijas servirlos en una ocasión especial o como un bocadillo familiar, estos pasteles seguramente traerán una sonrisa a los rostros de tus seres queridos. Así que, ponte tu delantal de cocina, emprende la aventura culinaria y disfruta de cada bocado. ¡Buen provecho!
Ingredientes: Para la masa: 1 kg de harina blanca, 400 g de margarina, 1 cucharadita de sal, 5 cucharaditas de vinagre, 500 ml de agua tibia. Para el relleno: queso, 1 huevo, un poco de leche.