Albóndigas marinadas
Las albóndigas marinadas son un plato clásico y sabroso que trae alegría a cualquier mesa familiar. Combinan los sabores de la carne tierna con una rica salsa de tomate, transformándose en una delicia que no olvidarás pronto. Así que prepárate para consentir tus papilas gustativas con una receta de albóndigas marinadas que no solo deleitará a tu familia, sino que también se convertirá en un favorito entre amigos.
Tiempo de preparación:
- Tiempo activo: 30 minutos
- Tiempo de cocción: 30 minutos
- Tiempo total: 1 hora
- Porciones: 4-6
Ingredientes:
Para las albóndigas:
- 500 g de cerdo (elige carne con un contenido moderado de grasa para una textura suave)
- 1 cebolla mediana, finamente picada
- 1 papa grande, rallada y bien escurrida
- 1 huevo (esto proporciona la unión necesaria)
- Un manojo de perejil fresco, picado (para sabor y color)
- Harina (para empanar)
- Aceite para freír (elige aceite de girasol o aceite vegetal)
- Sal y pimienta, al gusto
Para la salsa:
- 1 cebolla, finamente picada
- 1 taza de salsa de tomate (o tomates triturados)
- 1 taza de caldo de carne o agua
- 1-2 hojas de laurel (para un sabor profundo)
- Aceite de oliva o aceite vegetal, para sofreír la cebolla
- Granos de pimienta, al gusto
- 1 cucharada de vinagre (para intensificar los sabores)
- Un manojo de perejil, picado (para decorar)
- 1-2 dientes de ajo, en rodajas (opcional, pero recomendado para un plus de sabor)
Paso a paso:
1. Preparación de las albóndigas: Comienza pasando la carne de cerdo y la cebolla por un picador de carne (o puedes usar un procesador de alimentos). Esta combinación creará una base jugosa para las albóndigas. Agrega la papa rallada, el huevo y el perejil picado a la mezcla de carne. Sazona con sal y pimienta, mezclando bien hasta que todos los ingredientes estén integrados. Este es el momento en que también puedes agregar tus especias favoritas, como pimentón dulce o hierbas.
2. Formando las albóndigas: Con las manos húmedas, forma bolas de aproximadamente 4-5 cm de diámetro. Luego, pasa cada albóndiga por harina, asegurándote de que esté cubierta uniformemente. Este paso ayudará a obtener una corteza crujiente al freír.
3. Freír las albóndigas: En una sartén profunda, calienta el aceite a fuego medio. Agrega las albóndigas al aceite caliente y fríelas hasta que estén doradas y crujientes por todos lados. Es importante no abarrotar la sartén, así que fríelas en varias tandas si es necesario. Una vez fritas, retíralas a un papel absorbente para eliminar el exceso de aceite y colócalas en un recipiente cubierto para mantenerlas calientes.
4. Preparación de la salsa: En la misma sartén, agrega un poco de aceite y sofríe la cebolla picada a fuego medio hasta que esté translúcida. Agrega la salsa de tomate y el caldo de carne (o agua) y mezcla bien. Agrega las hojas de laurel, los granos de pimienta y la sal, dejando que la salsa hierva a fuego lento durante 10-15 minutos, hasta que espese. Hacia el final, agrega las hierbas picadas y el ajo en rodajas (si lo usas), así como una cucharada de vinagre para intensificar los sabores.
5. Finalizando el plato: Una vez que la salsa esté lista, agrega las albóndigas a la salsa, mezclando suavemente para no romperlas. Cubre el recipiente con una tapa y hornéalo durante 10 minutos a 180°C. Este paso permitirá que las albóndigas absorban los sabores de la salsa.
6. Sirviendo: Las albóndigas marinadas se sirven calientes, acompañadas de puré de papas cremoso, pilaf aromático o una ensalada fresca. Puedes espolvorear un poco de perejil fresco por encima para un aspecto más atractivo.
Consejo práctico:
Si deseas que las albóndigas tengan un sabor aún más intenso, puedes dejarlas marinar en la salsa durante unas horas o incluso toda la noche antes de hornearlas. Además, no dudes en experimentar con diferentes tipos de carne, como una mezcla de cerdo y res, para lograr una textura y un sabor variados.
Calorías y beneficios nutricionales:
Esta receta de albóndigas marinadas tiene aproximadamente 350-400 calorías por porción, dependiendo de la cantidad de aceite utilizado para freír. La carne de cerdo es una excelente fuente de proteínas, y la salsa de tomate agrega licopeno, un antioxidante beneficioso para la salud.
Variaciones posibles:
- Puedes reemplazar la papa rallada con calabacín rallado para una versión más ligera.
- Si deseas una versión más picante, agrega hojuelas de chile a la salsa.
- Experimenta con diferentes hierbas, como albahaca u orégano, para darle un perfil de sabor diferente.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar pollo en lugar de cerdo?
Sí, puedes usar pollo, pero asegúrate de agregar un poco de aceite o grasa para compensar el bajo contenido de grasa de la carne de pollo.
2. ¿Cómo puedo almacenar las albóndigas?
Puedes almacenar las albóndigas marinadas en el refrigerador durante 2-3 días. Recaléntalas en una sartén o en el horno antes de servir.
3. ¿Puedo congelar las albóndigas?
Sí, las albóndigas se pueden congelar después de freírlas. Asegúrate de empaquetarlas bien para evitar quemaduras por congelación.
Las albóndigas marinadas no son solo una receta deliciosa, sino también un recuerdo de las comidas familiares llenas de calidez e historias. Ya sea que las prepares para una cena familiar o para una ocasión especial, este plato siempre traerá sonrisas a los rostros de tus seres queridos. ¡Buen provecho!
Ingredientes: Para las albóndigas: 500 g de carne de cerdo, 1 cebolla, una papa rallada, 1 huevo, un manojo de perejil, harina, aceite para freír, sal, pimienta. Para la salsa: 1 cebolla, una taza de salsa de tomate, una taza de caldo de carne o agua, hojas de laurel, aceite, pimienta en grano, una cucharada de vinagre, 1 manojo de perejil, 1-2 dientes de ajo.
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