Albóndigas marinadas
Albóndigas marinadas – una receta con recuerdos y sabores deliciosos
Las albóndigas marinadas, este plato simple y sabroso, nos transporta a las comidas cálidas de la infancia, donde el aroma de la carne tierna y la salsa rica abrazaban nuestras almas. Son una excelente opción para una cena familiar o un almuerzo rápido, pero también una forma fantástica de traer un toque de nostalgia a nuestra mesa. Te invito a descubrir esta receta conmigo que revive recuerdos y trae alegría en cada bocado.
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Tiempo total: 50 minutos
Porciones: 4
Ingredientes para las albóndigas:
- 500 g de carne de cerdo picada (se puede mezclar con carne de res para un sabor más rico)
- 3 rebanadas de pan empapadas en leche o una papa grande (para una opción más saludable)
- 1 cabeza pequeña de ajo (por su aroma inconfundible)
- 1 cebolla pequeña (por su dulzura natural)
- 1 huevo (el vínculo que da consistencia)
- sal y pimienta, al gusto
- un poco de tomillo (una hierba aromática que combina perfectamente)
- aceite para freír
- 4 cucharadas de harina (para dar una corteza crujiente a las albóndigas)
- 2 manojos de eneldo (para frescura)
- 2 manojos de perejil (para intensificar los sabores)
Ingredientes para la salsa:
- 1 cucharada de aceite de freír
- 500 ml de jugo de tomate (debe ser de alta calidad para una salsa sabrosa)
- 1 vaso de vino blanco (opcional, pero añade una nota de elegancia)
- 1 cucharadita de azúcar (para equilibrar la acidez de los tomates)
- sal y pimienta, al gusto
- 6 hojas de laurel (un aroma profundo, pero ten cuidado de retirarlas antes de servir)
Paso a paso:
1. Preparación de las albóndigas:
En un tazón grande, agrega la carne picada y mezcla bien. Añade la cebolla picada finamente y el ajo machacado. Si eliges usar pan, asegúrate de que esté bien escurrido de leche. Si optas por la papa, rállala en un rallador fino. Estos ingredientes agregarán humedad y sabor a las albóndigas.
2. Sazonando la mezcla:
Añade el huevo, sal, pimienta y tomillo. ¡No olvides las hierbas frescas! El eneldo y el perejil, bien lavados y picados finamente, proporcionarán un sabor fresco y vibrante. Mezcla todo hasta obtener una composición homogénea.
3. Formando las albóndigas:
Con las manos húmedas, forma albóndigas del tamaño deseado, luego pásalas por harina. Este paso ayudará a lograr una corteza crujiente. Aplánalas ligeramente en la palma de la mano.
4. Freír las albóndigas:
En una sartén profunda, calienta el aceite. Cuando esté bien caliente, añade las albóndigas y fríelas hasta que estén doradas por ambos lados. Luego colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
5. Preparación de la salsa:
En la misma sartén, con una cucharada de aceite de freír, añade el jugo de tomate. Incluir el vino blanco le dará un sabor especial a la salsa, pero es opcional. Agrega el azúcar, las hojas de laurel, sal y pimienta, y deja que la salsa hierva durante unos minutos. Prueba y ajusta las especias a tu gusto.
6. Finalizando el plato:
Añade las albóndigas a la salsa hirviendo y deja que cocinen a fuego lento durante 5 minutos. Este paso permitirá que las albóndigas absorban los sabores de la salsa y se vuelvan extremadamente sabrosas. ¡No olvides retirar las hojas de laurel antes de servir!
7. Servir:
Las albóndigas marinadas se pueden servir con una variedad de guarniciones. El arroz hervido o el puré de papas son opciones clásicas, pero una ensalada de tomates frescos o una porción de polenta complementarán perfectamente este plato. Imagina una mesa llena de colores y sabores, donde cada bocado te saca una sonrisa.
Consejos prácticos:
- Si deseas albóndigas menos grasosas, puedes optar por hornearlas. Coloca las albóndigas en una bandeja para hornear forrada con papel pergamino y hornéalas durante 20-25 minutos a 200°C, dándoles la vuelta a la mitad del tiempo.
- Puedes experimentar con diversas hierbas aromáticas. Una combinación de orégano y albahaca ofrece un sabor mediterráneo, mientras que el cilantro fresco puede dar un toque exótico.
Información nutricional:
Las albóndigas marinadas son una buena fuente de proteínas gracias a la carne de cerdo y el huevo. El eneldo y el perejil aportan vitaminas y minerales, mientras que la salsa de tomate contiene licopeno, un antioxidante beneficioso. Una porción de albóndigas marinadas (aproximadamente 2-3 albóndigas) ofrece alrededor de 350 calorías, dependiendo de la guarnición.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar carne de pollo o pavo? ¡Claro! Las albóndigas se pueden adaptar según las preferencias, y la carne de pollo proporcionará un sabor más ligero.
- ¿Cómo puedo conservar las albóndigas sobrantes? Se pueden guardar en el refrigerador durante 2-3 días o congelarse para consumirlas más tarde. Recaléntalas en la salsa de tomate para devolverles el sabor.
Variaciones posibles:
Para añadir un toque de originalidad, puedes incorporar queso feta en la mezcla de albóndigas o añadir algunas aceitunas picadas. Estos pequeños cambios transformarán el plato en uno con un carácter único.
Las albóndigas marinadas no son solo un plato simple, sino también una historia. Una historia sobre la familia, sobre tradiciones y sobre la alegría de compartir comidas llenas de amor. Así que, no dudes en prepararlas y disfrutar de cada bocado!
Ingredientes: 500 g de carne de cerdo picada 3 rebanadas de pan empapadas en leche o una papa más grande 1 cabeza pequeña de ajo 1 cebolla pequeña 1 huevo sal pimienta tomillo aceite para freír 4 cucharadas de harina 2 manojos de eneldo 2 manojos de perejil Salsa 1 cucharada de aceite de la fritura 500 ml de jugo de tomate 1 vaso de vino blanco 1 cucharadita de azúcar sal pimienta 6 hojas de laurel
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