Tarta de verano con crema de queso
Tarta de Verano con Crema de Queso: El Capricho Perfecto para los Días Calurosos
¿Quién no adora una tarta de frutas frescas en los cálidos días de verano? Esta tarta de verano con crema de queso, fácil de preparar y llena de sabores, es la elección ideal para celebrar momentos especiales junto a tus seres queridos. Es una receta que aporta un toque de felicidad y frescura en cada porción, perfecta para satisfacer el antojo de algo dulce sin ser excesivamente empalagosa.
Tiempo de Preparación: 30 minutos
Tiempo de Cocción: 25 minutos
Tiempo Total: 55 minutos
Número de Porciones: 8-10
Ingredientes necesarios:
*Para la Base:*
- 400 g de harina
- 250 g de mantequilla fría, cortada en cubos
- 1 yema de huevo
- 1 pizca de sal
*Para la Crema:*
- 400 g de mascarpone
- 200 ml de nata (ideal 36% de grasa)
- 150 g de azúcar glas
- El zumo de medio limón
*Para Decorar:*
- Frutas frescas (ej: fresas, arándanos, frambuesas, duraznos)
- 20 g de gelatina en polvo, neutra
- 200 ml de agua
- 2 cucharadas de azúcar
Preparación de la Base:
1. Precalentar el horno: Comienza precalentando el horno a 200°C. Este paso asegurará que la tarta se cocine de manera uniforme y obtenga una base dorada y crujiente.
2. Preparar la masa: En un bol grande, mezcla la harina con la sal. Haz un hueco en el centro de la mezcla de harina y añade la mantequilla fría cortada en cubos y la yema de huevo. Usando la punta de los dedos o un procesador de alimentos, incorpora la mantequilla en la harina hasta obtener una textura arenosa. Es importante trabajar rápido para no dejar que la mantequilla se derrita.
3. Formar la masa: Una vez que tengas una mezcla homogénea, forma una bola y envuélvela en film transparente. Déjala reposar en el frigorífico durante 15-20 minutos. Este paso ayuda a obtener una base más quebradiza.
4. Extender la masa: En una superficie espolvoreada con harina, extiende la masa en una lámina de aproximadamente 0,3 cm de grosor. También puedes usar papel de hornear para facilitar el traslado a la bandeja. Coloca la masa en el molde para tarta, asegurándote de presionar bien los bordes.
5. Cocer la base: Mientras tanto, usa un tenedor para pinchar la masa, evitando así que se formen burbujas. Cúbrela con papel de hornear y añade legumbres o maíz para mantenerla en su lugar. Hornea durante 15 minutos, luego retira el papel y hornea 5-10 minutos más hasta que esté dorada. Déjala enfriar en el molde.
Preparación de la Crema:
1. Mezclar los ingredientes: En un bol, mezcla el queso mascarpone con el azúcar glas y el zumo de limón. Añade el zumo de limón poco a poco, ya que ayuda a estabilizar la crema, pero demasiado puede hacer que se corte.
2. Montar la nata: Por separado, bate la nata hasta que esté firme. Es esencial no batirla en exceso, ya que puede convertirse en mantequilla. Una vez que la nata esté lista, incorpórala con cuidado a la crema de mascarpone y mezcla suavemente con una espátula.
3. Rellenar la tarta: Vierte la crema de mascarpone sobre la base enfriada, nivelándola uniformemente. Esto formará una capa rica y cremosa que contrastará perfectamente con las frutas frescas.
Decoración y Finalización:
1. Preparar las frutas: Lava las frutas y córtalas en rodajas, o si son pequeñas, puedes dejarlas enteras. Elige la combinación que prefieras para añadir un aspecto vibrante y atractivo a tu tarta.
2. Preparar la gelatina: Hierve 200 ml de agua con 2 cucharadas de azúcar hasta que se disuelva completamente. Añade la gelatina hidratada y mezcla bien hasta que se disuelva por completo. Deja que la mezcla se enfríe un poco, luego viértela con cuidado sobre las frutas colocadas sobre la crema.
3. Enfriar: Cubre la tarta con film transparente y déjala en el frigorífico durante al menos 2 horas, o hasta que la gelatina esté completamente cuajada. Esto permitirá que los sabores se integren y hará que la tarta sea más fácil de cortar.
Servicio y Recomendaciones:
La tarta de verano con crema de queso es deliciosa servida sola, pero también puedes añadir un chorrito de salsa de caramelo o chocolate para un capricho adicional. Combina perfectamente con una limonada fría o un té de frutas, convirtiéndose en un postre ideal para una tarde fresca o una fiesta en el jardín.
Consejos Prácticos:
- Puedes experimentar con diferentes tipos de queso, como ricotta o mascarpone con sabores, para añadir un toque personal.
- Si deseas una versión vegana, puedes usar tofu o un queso vegano en lugar de mascarpone.
- Asegúrate de que todos los ingredientes estén a temperatura ambiente para obtener una crema homogénea.
Preguntas Frecuentes:
- ¿Por qué debo usar mantequilla fría? La mantequilla fría ayuda a obtener una textura quebradiza en la base, ya que se derrite durante la cocción y crea aireación.
- ¿Qué frutas puedo usar? Cada fruta aporta un sabor único. Puedes usar fresas, arándanos, frambuesas, kiwi o duraznos, dependiendo de tus preferencias y la temporada.
- ¿Cómo puedo mantener la tarta fresca? Se recomienda guardarla en el frigorífico, cubierta con film transparente, y consumirla en un máximo de 2-3 días.
Beneficios Nutricionales:
Esta tarta es una excelente fuente de vitaminas gracias a las frutas frescas, y el queso mascarpone aporta calcio y proteínas. Además, con un contenido moderado de azúcar, es una opción más saludable en comparación con otros postres muy dulces.
Conclusión:
La tarta de verano con crema de queso no es solo un postre, sino una experiencia culinaria que aporta alegría y frescura. Usa esta receta como guía y no dudes en dejar tu huella personal en ella. Ya sea con tus frutas favoritas o un toque de sabor exótico, ¡esta tarta se convertirá sin duda en un favorito de tu familia!
Ingredientes: Base: 400 g de harina 250 g de mantequilla 1 yema de huevo 1 pizca de sal Crema: 400 g de mascarpone 200 ml de nata montada 150 g de azúcar glas el jugo de medio limón Decoración: frutas 20 g de gelatina en gránulos, blanca 200 ml de agua 2 cucharadas de azúcar
Etiquetas: mascarpone nata montada fruta pastel