Pastel Inteligente
Para preparar un pastel delicioso y esponjoso, comenzamos derritiendo la mantequilla a fuego lento, asegurándonos de que se derrita uniformemente sin quemarse. Una vez derretida, la dejamos enfriar, ya que es importante que la mantequilla esté a una temperatura moderada para no coagular los huevos. Mientras la mantequilla se enfría, nos ocupamos de los huevos: separamos las claras de las yemas con cuidado, asegurándonos de que no entre ninguna yema en las claras para lograr una espuma firme y aireada.
En un tazón grande, mezclamos las yemas con el azúcar utilizando una batidora eléctrica hasta que la mezcla se vuelva cremosa y de un amarillo pálido, casi blanquecina. Este proceso incorporará aire en la mezcla, lo que ayudará a que el pastel sea más esponjoso. Una vez que hayamos logrado la consistencia deseada, agregamos la mantequilla derretida y enfriada, homogeneizando la mezcla con una espátula o con la batidora a baja velocidad. Continuamos incorporando la leche gradualmente, mezclando constantemente para evitar grumos. El siguiente paso es agregar la cáscara de limón rallada y la esencia de vainilla para aportar un aroma agradable y fresco al pastel.
Por separado, batimos las claras con una pizca de sal hasta obtener una espuma firme que forme picos firmes. Este paso es crucial, ya que la espuma de claras le dará al pastel una textura aireada. Agregamos las claras a la mezcla de yemas, cucharada a cucharada, mezclando suavemente con una espátula, utilizando movimientos amplios y circulares para no perder el aire incorporado.
Después de incorporar completamente las claras, comenzamos a agregar la harina, tamizada en lluvia, mezclando suavemente hasta que esté bien incorporada en la masa. Esta técnica evitará la formación de grumos y asegurará una textura uniforme. Vertemos la masa obtenida en un molde alto forrado con papel de hornear y la colocamos en el horno precalentado a 150-160 grados Celsius. Se horneará durante aproximadamente una hora, hasta que el pastel esté bien dorado en la superficie.
Después de hornear, es esencial dejar enfriar el pastel en el horno con la puerta entreabierta para evitar que se agriete de repente. Luego, lo transferimos al refrigerador durante al menos 3-4 horas, pero lo ideal sería dejarlo toda la noche para desarrollar sus sabores. Antes de servir, espolvoreamos el pastel con azúcar en polvo y lo cortamos con un cuchillo bien afilado para obtener porciones perfectas. Este pastel es ideal para cualquier ocasión y seguramente impresionará a todos. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 8 huevos, 250 g de azúcar, 250 g de harina, 1 l de leche, 1 paquete de mantequilla, esencia de vainilla, cáscara de limón rallada