Pastel de Miel y Almendras Crujientes
Pastel de miel y almendras crujientes
El aroma tentador de un pastel recién horneado es una experiencia que nos hace sentir como en casa. Esta receta de pastel de miel y almendras crujientes aporta un toque de dulzura natural y una textura crujiente, perfecta para disfrutarla junto a una taza de té o café. ¡Prepárate para descubrir cómo transformar ingredientes simples en un delicioso postre que impresionará a todos!
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de horneado: 55 minutos
Tiempo total: 1 hora y 15 minutos
Porciones: 10
Ingredientes:
- 100 g de mantequilla, a temperatura ambiente
- 100 g de miel + 4 cucharadas (para el glaseado)
- 50 g de azúcar vainillado
- 1 cucharadita de canela molida
- Ralladura y jugo de 1 naranja
- 200 g de harina
- 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 100 ml de leche
- 2 huevos + 3 claras de huevo
- 60 g de copos de almendra
Historia de la receta:
El pastel tiene orígenes antiguos y ha evolucionado a lo largo del tiempo en numerosas variaciones. Esta receta de miel y almendras está inspirada en tradiciones culinarias que valoran los ingredientes naturales, aportando un sabor extra a cada comida. La miel, un endulzante natural, no solo mejora el sabor, sino que también ofrece beneficios nutricionales, siendo una fuente de antioxidantes.
Paso a paso:
1. Precalentar el horno:
Comienza precalentando el horno a 180°C. Este paso es esencial, ya que un horno bien caliente ayudará al pastel a subir de manera uniforme.
2. Preparar el molde:
Engrasa cuidadosamente un molde para pan con un poco de mantequilla y espolvorea con harina. Esto evitará que el pastel se pegue y facilitará su extracción después de hornear.
3. Mezclar los ingredientes húmedos:
En un tazón grande, agrega la mantequilla a temperatura ambiente, 100 g de miel, el azúcar vainillado, la canela molida, la ralladura y el jugo de naranja. Bate estos ingredientes con una batidora eléctrica hasta obtener una mezcla cremosa y homogénea. Los sabores comenzarán a fusionarse y deleitarán tus sentidos.
4. Combinar los ingredientes secos:
En otro tazón, combina la harina con el bicarbonato de sodio, el polvo de hornear y la canela restante. Esta mezcla asegurará una textura aireada y esponjosa para tu pastel.
5. Unificar las mezclas:
Agrega gradualmente la mezcla de harina a la mezcla de mantequilla, mezclando suavemente con una espátula o usando la batidora a baja velocidad. Luego incorpora la leche, mezclando hasta obtener una pasta homogénea.
6. Batir las claras de huevo:
En otro tazón, separa las 3 claras de huevo y bátelas con una batidora hasta obtener picos firmes. Este paso es esencial para asegurar una textura aireada para el pastel.
7. Unificar los huevos:
Agrega un huevo entero y la yema de otro huevo a la mezcla de mantequilla, mezclando bien para incorporarlos. Luego, incorpora cuidadosamente las claras batidas utilizando una espátula. El secreto aquí es hacer movimientos suaves de arriba hacia abajo para mantener el aire en las claras, esencial para una textura esponjosa.
8. Verter en el molde:
Vierte la mezcla en el molde preparado, asegurándote de nivelarla. Ahora es el momento de espolvorear los copos de almendra por encima, que añadirán una nota crujiente y un aroma delicioso.
9. Hornear:
Coloca el molde en el horno precalentado y hornea durante 55 minutos. Prueba el pastel en el último cuarto de hora insertando un palillo en el centro; si sale limpio, el pastel está listo.
10. Glaseado:
Después de que el pastel esté horneado, retíralo del horno y úntalo con las 2 cucharadas de miel, seguido de una pizca de sal. Vuelve a ponerlo en el horno durante 5 minutos más para obtener un glaseado brillante y delicioso.
11. Enfriar y servir:
Después de 5 minutos, retira el pastel del horno, rocíalo con las 2 cucharadas de miel restantes y déjalo enfriar en el molde durante 10 minutos. Luego puedes transferirlo a una rejilla para que se enfríe completamente.
Consejos útiles:
- Si deseas un pastel más húmedo, puedes agregar unas cucharadas de yogur a la mezcla.
- Experimenta con sabores añadiendo nueces picadas o chocolate para un sabor extra.
- Puedes sustituir las almendras por nueces de pecán o avellanas, según tus preferencias.
Beneficios nutricionales:
Este pastel de miel y almendras es rico en antioxidantes, proteínas y grasas saludables, con un contenido calórico moderado. La miel aporta dulzura natural, mientras que las almendras contribuyen a la salud del corazón. Cada porción ofrece una deliciosa combinación de nutrientes, perfecta para un postre equilibrado.
Combinaciones ideales:
Este pastel combina maravillosamente con una taza de té Earl Grey o un café aromático. Además, puedes servirlo junto a helado de vainilla o con una salsa de frutas frescas para un postre elegante.
Preguntas frecuentes:
- ¿Puedo usar otro endulzante en lugar de miel? Sí, pero es posible que debas ajustar las cantidades de líquido en la receta.
- ¿Cómo puedo mantener el pastel fresco? Puedes guardarlo en un recipiente hermético a temperatura ambiente durante unos días. También puedes congelarlo para disfrutarlo más tarde.
- ¿Se puede adaptar la receta para que sea sin gluten? Sí, reemplazando la harina de trigo con una combinación de harina de almendra y harina de arroz.
Ahora que tienes toda la información necesaria, ¡es hora de tomar los ingredientes y disfrutar de un momento de cocina lleno de sabor! Tu pastel de miel y almendras crujientes seguramente se convertirá en un favorito en tu familia. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 100 g de mantequilla, a temperatura ambiente 100 g de miel + 4 cucharadas 50 g de azúcar vainillado 1 cucharadita de canela molida ralladura y jugo de 1 naranja 200 g de harina 1 cucharadita de bicarbonato de sodio 1 cucharadita de levadura en polvo 100 ml de leche 2 huevos + 3 claras de huevo 60 g de copos de almendra