Pastel de fresa con mousse
El pastel de fresas y merengue es un postre que combina la dulzura de las frutas frescas con la textura aireada y ligeramente crujiente del merengue, creando una experiencia culinaria inolvidable. Este platillo no es solo un simple pastel, sino una verdadera celebración de sabores, perfecta para cualquier ocasión, desde una reunión entre amigos hasta una comida festiva. Además, es una receta simple y rápida, ideal para aquellos que quieren impresionar sin pasar horas en la cocina.
Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de horneado: 40 minutos
Tiempo total: 1 hora
Número de porciones: 12
Ingredientes:
- 300 g de harina
- 150 g de mantequilla o margarina, cortada en cubos
- 1 taza de suero de leche
- 4 huevos
- 1 paquete de polvo para hornear
- Una pizca de sal
- 200 g de azúcar
- 1-2 paquetes de azúcar vainillado
- 2 tazas de fresas, en rodajas
Historia de la receta:
El pastel de fresas y merengue tiene sus orígenes en la tradición culinaria de utilizar frutas de temporada en deliciosos postres. Las fresas, con su sabor fresco y dulce, siempre han sido un ingrediente favorito en la elaboración de pasteles, aportando un toque de color y una explosión de sabor. El merengue, con su textura ligeramente crujiente, añade un contraste agradable, transformando el postre en una verdadera obra de arte.
Paso a paso para un pastel perfecto:
1. Preparar los ingredientes:
Asegúrate de tener todos los ingredientes a temperatura ambiente. Esto ayudará a lograr una textura uniforme. Las fresas deben estar frescas y firmes, y la mantequilla debe estar blanda para incorporarse fácilmente a la masa.
2. Batir los huevos con el azúcar:
En un tazón grande, agrega 200 g de azúcar y el azúcar vainillado, junto con las yemas de los 4 huevos. Usa una batidora eléctrica para batir los ingredientes juntos hasta que se conviertan en una mezcla cremosa y de color claro. Este paso es esencial para incorporar aire a la masa, asegurando así un pastel esponjoso.
3. Agregar la mantequilla:
Incorpora la mantequilla cortada en cubos a la mezcla de huevos y azúcar. Continúa batiendo hasta que la mantequilla esté completamente incorporada y la mezcla se vuelva homogénea.
4. Combinar los ingredientes húmedos con los secos:
Agrega el suero de leche, mezclando continuamente. En otro tazón, combina la harina con el polvo para hornear y una pizca de sal. Incorpora gradualmente la mezcla de harina en la mezcla húmeda, mezclando suavemente con una espátula o con la batidora a baja velocidad. Esto ayudará a evitar la formación de grumos.
5. Preparar el molde:
Forra una bandeja de hornear con papel pergamino para evitar que el pastel se pegue. Vierte la masa en la bandeja y nivela la superficie con una espátula. Asegúrate de que la masa esté distribuida uniformemente.
6. Agregar las fresas:
Coloca las rodajas de fresas sobre la masa, espolvoreándolas uniformemente. Se hornearán y liberarán su jugo, enriqueciendo el sabor del pastel.
7. Hornear:
Precalienta el horno a 180°C (350°F). Coloca el pastel en el horno y déjalo hornear durante aproximadamente 40 minutos. El pastel está listo cuando se vuelve dorado y un palillo insertado en el medio sale limpio.
8. Preparar el merengue:
Mientras el pastel se hornea, prepara el merengue. Bate las 4 claras de huevo con una batidora hasta que formen espuma. Agrega gradualmente 3-4 cucharadas de azúcar, continuando a batir hasta obtener un merengue firme y brillante. Este paso es crucial: un merengue bien batido le dará al pastel una textura ligera y aireada.
9. Finalizar el pastel:
Cuando el pastel esté casi listo, sácalo del horno y cúbrelo con el merengue. Luego, vuelve a poner el pastel en el horno durante unos minutos, solo para dorar ligeramente el merengue. Sabrás que está listo cuando el merengue se vuelva ligeramente dorado.
10. Enfriar y servir:
Una vez que el pastel esté horneado y el merengue haya adquirido un color agradable, sácalo del horno y déjalo enfriar en la bandeja. Después de que se haya enfriado completamente, puedes cortarlo en porciones y servirlo con una bola de helado de vainilla o una cucharada de crema para un extra de cremosidad.
Consejos útiles:
- Si deseas un pastel más aromático, puedes agregar unas gotas de extracto de almendra a la masa.
- Reemplaza las fresas con otras frutas de temporada, como frambuesas o arándanos, para crear variaciones de la misma receta.
- Asegúrate de que el merengue no se deje en el horno demasiado tiempo, ya que puede secarse. Un dorado ligero es todo lo que necesitas.
Beneficios nutricionales:
El pastel de fresas y merengue no solo es delicioso, sino también lleno de nutrientes. Las fresas son ricas en vitamina C y antioxidantes, contribuyendo a un sistema inmunológico saludable. Además, los huevos aportan proteínas esenciales, y la mantequilla o margarina añaden grasas saludables necesarias para una dieta equilibrada.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo usar harina integral?
¡Por supuesto! La harina integral puede agregar una textura interesante y un sabor más profundo al pastel.
2. ¿Cómo puedo saber si el pastel está listo?
Verifica con un palillo. Si sale limpio del medio del pastel, está listo.
3. ¿Puedo congelar el pastel?
Sí, el pastel se puede congelar, pero se recomienda consumirlo fresco para disfrutar de sus texturas ideales.
4. ¿Con qué bebidas combina?
Este pastel combina perfectamente con un té frío de frutas o con limonada fresca. Si prefieres algo más fuerte, una copa de vino blanco semiseco acentuará los sabores de las fresas.
Así que te invito a probar esta deliciosa receta de pastel de fresas y merengue. Con cada bocado, descubrirás una mezcla perfecta de texturas y sabores que te hará volver a ella una y otra vez. Prepara este pastel no solo para consentirte, sino también para llevar sonrisas a los rostros de tus seres queridos. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 300g de harina, 1 taza de suero de leche, 150g de mantequilla o margarina, 4 huevos, 1 paquete de levadura en polvo, una pizca de sal, 200g de azúcar, 1-2 paquetes de azúcar vainillado, 2 tazas de fresas en rodajas.