Cacahuetes caramelizados
El agua y el azúcar se hierven juntos hasta alcanzar los 118°C, momento en el que se alcanza la etapa conocida como 'petit boul'. Este es un paso esencial en la preparación de diversas golosinas, dándoles esa textura perfecta y elasticidad. Cuando el jarabe forma una burbuja suave y plana, estamos en el camino correcto. Es importante usar un termómetro de cocina para controlar la temperatura con precisión, ya que cada grado cuenta. En esta etapa, el azúcar comienza a cristalizarse y el jarabe se vuelve más espeso, lo que influirá en el resultado final.
Una vez que hayas alcanzado la temperatura deseada, es momento de retirar la olla del fuego y agregar los ingredientes adicionales necesarios para tu receta. Puedes optar por infusionar el jarabe con sabores interesantes: vainilla, limón o incluso un poco de ron para darle un toque distintivo. Estos sabores mejorarán considerablemente el sabor final de la preparación.
Después de agregar los sabores, es aconsejable usar una batidora eléctrica para batir el jarabe. Este paso ayuda a incorporar aire, lo que dará como resultado una textura más ligera y esponjosa. Sigue batiendo hasta que el jarabe espese y adquiera un tono más claro, señal de que ha alcanzado la etapa deseada.
Luego, debes tener cuidado con la forma en que viertes el jarabe en los moldes. Asegúrate de que estén bien preparados, ya sea que uses moldes de silicona o moldes clásicos forrados con papel para hornear. Verter el jarabe debe hacerse con cuidado para evitar salpicaduras. Al dejarlo enfriar a temperatura ambiente, notarás cómo se endurece gradualmente y los sabores se intensifican.
Una vez que se haya enfriado por completo, puedes cortar el dulce en porciones adecuadas. Y si deseas agregar un toque de creatividad, puedes cubrirlos con chocolate derretido o espolvorearlos con nueces molidas. Estos detalles finales transformarán la receta en un verdadero deleite para los sentidos. Disfruta de cada pieza, saboreando la combinación perfecta de texturas y sabores, resultado de tu trabajo. Esta es una receta que no solo deleitará tus papilas gustativas, sino que también se convertirá en un tema de conversación entre tus amigos y familiares.
Ingredientes: 120 g de avellanas, 30 g de azúcar, 15 g de agua, 4 g de mantequilla