Calabaza enlatada para el invierno
Calabaza conservada para el invierno: una receta llena de sabor
Cada año, el otoño trae cosechas abundantes y aromas tentadores, y la calabaza es una de las estrellas de esta temporada. Utilizada a lo largo del tiempo en diversos platos dulces y salados, la calabaza es una maravilla culinaria, llena de nutrientes y con un sabor dulce, perfecta para conservar y disfrutar durante el invierno. Con esta receta, aprenderás a preparar calabaza conservada, una delicia que se puede usar en pasteles, tartas, strudels y más.
Tiempo de preparación: 30 minutos
Tiempo de cocción: 40-50 minutos
Total: aproximadamente 1 hora y 20 minutos
Número de porciones: 3 frascos (2 frascos de 800 g y 1 frasco de 400 g)
Ingredientes:
- 2 kg de calabaza pelada y sin semillas
- 700 g de azúcar (o al gusto)
- 200-300 ml de agua (si es necesario)
Utensilios necesarios:
- Rallador grande
- Una olla grande
- Frascos de 800 g y 400 g (preferiblemente esterilizados)
- Tapas para frascos
- Toalla limpia
- Baño de vapor (para esterilizar frascos)
Pasos de preparación:
1. Preparación de la calabaza: Comienza pelando y quitando las semillas de la calabaza. Es importante elegir una calabaza fresca y bien madura para lograr un sabor intenso. Usa un rallador grande para rallarla, asegurándote de obtener una consistencia uniforme.
2. Cocción de la calabaza: En una olla grande, añade la calabaza rallada y el azúcar. Mezcla bien para combinar los ingredientes. Luego, vierte 200-300 ml de agua, si es necesario, para evitar que se pegue. Hierve la calabaza a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que esté suave y el azúcar se disuelva por completo.
3. Verificación de la consistencia: Es esencial que la calabaza esté bien cocida. Si el jugo que suelta la calabaza disminuye y la calabaza no está lo suficientemente suave, añade un poco más de agua y continúa hirviendo. Este proceso puede tardar entre 30 y 40 minutos.
4. Enfriamiento: Una vez que la calabaza esté bien cocida, retírala del fuego y déjala enfriar un poco. Este es un paso importante, ya que facilitará el manejo posterior.
5. Envasado en frascos: Llena los frascos con la calabaza cocida, dejando un pequeño espacio en la parte superior. Cúbrelos con las tapas correspondientes.
6. Esterilización: Coloca una toalla limpia en el fondo de una olla grande. Pon los frascos sobre la toalla y llena la olla con agua hasta casi el borde de los frascos (el agua debe estar a la misma temperatura que la de los frascos). Hierve los frascos en un baño de vapor durante 30-40 minutos para esterilizarlos.
7. Enfriamiento final: Después de la esterilización, deja enfriar los frascos en la olla. Una vez que estén completamente fríos, puedes almacenarlos en un lugar fresco y oscuro, listos para usar durante el invierno.
Consejos útiles:
- Conservación de sabores: Si lo prefieres, puedes añadir una cucharadita de canela en polvo o una pizca de jengibre para intensificar el sabor de la calabaza. Estas especias no solo mejoran el sabor, sino que también aportan beneficios adicionales para la salud.
- Para un extra de sabor: Antes de usar la calabaza conservada, puedes mezclarla con un poco de mantequilla y canela, encontrando así una deliciosa manera de servirla como guarnición con platos de carne o usarla en pasteles.
Beneficios nutricionales:
La calabaza es una excelente fuente de vitaminas y minerales, siendo rica en vitaminas A, C, fibra y antioxidantes. Contribuye a mejorar la salud ocular, fortalecer el sistema inmunológico y mantener la salud digestiva.
Preguntas frecuentes:
- ¿Se puede usar la calabaza en otras recetas?
¡Absolutamente! La calabaza conservada es versátil y se puede utilizar en pasteles, tartas, pancakes, galletas o incluso sopas.
- ¿Cuánto tiempo se pueden conservar los frascos?
Si se esterilizan correctamente, los frascos se pueden conservar hasta un año, pero es mejor consumirlos lo antes posible para disfrutar de los sabores frescos.
- ¿Puedo usar calabaza conservada en recetas saladas?
¡Por supuesto! La calabaza se puede añadir a sopas, guisos o incluso platos de curry, proporcionando una nota dulce y una textura agradable.
Una nota personal:
Para mí, preparar calabaza conservada es una tradición familiar. Recuerdo cómo mi abuela me contaba sobre sus recetas favoritas de invierno, y esta receta se ha transmitido de generación en generación. Cada frasco de calabaza conservada que abro me recuerda esos momentos cálidos pasados en la cocina, y el aroma de la calabaza caramelizada llena mi corazón de alegría.
En conclusión, conservar la calabaza no solo es una forma práctica de mantener el sabor de la temporada, sino también una oportunidad para crear recuerdos y añadir un toque de magia a tus recetas de invierno. Así que, ¡no dudes en probar esta receta simple y deliciosa!
Ingredientes: 2 kg de calabaza pelada y sin semillas; 700 g de azúcar (o al gusto); 200-300 ml de agua (si es necesario). 2 tarros de 800 g y uno de 400 g.
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