Hígado en salsa aromática
Hígados de pollo en salsa aromática – una receta deliciosa y sabrosa
Los hígados de pollo son una maravillosa opción para una comida rápida y llena de sabor. Esta receta de hígados de pollo en salsa aromática no solo combina ingredientes simples, sino que también ofrece un sabor rico y reconfortante. Ya seas un profesional de la cocina o un principiante apasionado, esta receta te ayudará a crear un plato que seguramente impresionará.
Tiempo total de preparación: 40 minutos
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de cocción: 30 minutos
Número de porciones: 4
Ingredientes:
- 500 g de hígados de pollo (frescos, preferiblemente)
- 1 cebolla grande
- 300 ml de jugo de tomate (preferiblemente de tomates frescos)
- 200 ml de agua
- 50 ml de vino blanco seco
- 3-4 hojas de salvia fresca
- Una ramita de romero fresco
- Aceite de oliva
- Sal y pimienta, al gusto
Un poco de historia:
Los hígados se han consumido durante siglos, siendo considerados una fuente rica de proteínas y nutrientes esenciales. Esta receta simple y deliciosa ha evolucionado a lo largo del tiempo, adaptándose a diversas culturas culinarias. Hoy en día, es un plato apreciado por su sabor intenso y su textura delicada.
Paso a paso:
1. Preparación de los hígados: Comienza lavando bien los hígados de pollo bajo un chorro de agua fría. Asegúrate de eliminar cualquier impureza. Luego, déjalos escurrir en un colador o sobre una toalla de papel para eliminar el exceso de agua.
2. Picando la cebolla: Pela la cebolla y córtala en juliana (tiras finas). Esto añadirá dulzura y sabor a la salsa.
3. Sofreír la cebolla: En una sartén profunda, añade 2-3 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Cuando el aceite esté caliente, agrega la cebolla picada. Sofríe la cebolla durante unos 5-7 minutos hasta que esté suave y translúcida. Aquí puedes añadir una pizca de sal para acelerar el proceso de ablandamiento.
4. Agregar los hígados: Una vez que la cebolla esté sofrita, añade los hígados a la sartén. Saltéalos con una espátula durante 5-6 minutos hasta que cambien de color y se vuelvan opacos. Es importante no cocinarlos demasiado para que mantengan su jugosidad.
5. Desglasar con vino: Vierte el vino blanco sobre los hígados y deja que hierva durante 3-4 minutos. El vino ayudará a revelar los sabores y le dará un toque elegante al plato.
6. Agregar el jugo de tomate: Después de que el alcohol se haya evaporado, añade el jugo de tomate y el agua. Mezcla bien todos los ingredientes y deja hervir a fuego medio-bajo durante 15-20 minutos. La salsa se reducirá, volviéndose más concentrada y sabrosa. Durante este tiempo, también puedes añadir las hojas de salvia y la ramita de romero para infusionar el aroma.
7. Ajustar el condimento: Al final del tiempo de cocción, prueba la salsa y ajusta la sal y la pimienta a tu gusto. Aquí puedes ajustar la intensidad de los sabores añadiendo más salvia o romero si deseas un sabor más pronunciado.
8. Servir: Los hígados de pollo en salsa aromática se sirven calientes, acompañados de una generosa porción de polenta. Esto complementa perfectamente el plato, y la combinación resultará inolvidable. Puedes añadir una ensalada verde fresca para un contraste agradable y fresco.
Consejos útiles:
- Opta por hígados frescos, ya que tienen una mejor textura y un sabor más intenso. Si no puedes encontrar hígados frescos, también puedes usar los congelados, pero asegúrate de que estén completamente descongelados antes de usarlos.
- Los hígados también se pueden marinar previamente en vino y hierbas para intensificar el sabor.
- Si prefieres una salsa más picante, puedes añadir un pimiento picante finamente picado durante la cocción.
Beneficios nutricionales:
Los hígados de pollo son una excelente fuente de proteínas, vitaminas (especialmente B12) y minerales como hierro y zinc. Ayudan a mantener la salud del sistema inmunológico y se recomiendan en dietas para quienes desean aumentar la masa muscular.
Preguntas frecuentes:
1. ¿Puedo reemplazar los hígados de pollo por otros?
Sí, puedes usar hígados de pavo o pato, pero el tiempo de cocción puede variar.
2. ¿Cómo puedo almacenar los hígados sobrantes?
Los hígados se pueden almacenar en el refrigerador en un recipiente hermético durante 2-3 días.
3. ¿Qué vino puedes usar?
Un vino blanco seco es ideal, pero también puedes experimentar con un vino tinto para un sabor más intenso.
Combinaciones y variaciones:
Los hígados de pollo en salsa aromática combinan perfectamente con un vaso de vino blanco o incluso con una cerveza rubia. También puedes intentar servirlos con puré de patatas o verduras a la parrilla para un almuerzo o cena variada.
Ahora que tienes toda la información necesaria, ¡solo te queda empezar a cocinar! Los hígados de pollo en salsa aromática seguramente te encantarán, y tu familia y amigos apreciarán esta deliciosa receta. ¡Buen provecho!
Ingredientes: 500 g de hígado de pollo, 1 cebolla, 300 ml de jugo de tomate, 1 vaso de agua (200 ml), 1 tacita de vino blanco (aproximadamente 50 ml), 3-4 hojas de salvia, romero, sal, pimienta
Etiquetas: hígado