Pasteles de queso y comino

Aperitivos: Pasteles de queso y comino - Petruta H. | Descubre recetas simples, sabrosas y fáciles para la familia | Recipia
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Galletas de Queso y Comino – Una Delicia Nostálgica

Tiempo de preparación: 20 minutos
Tiempo de horneado: 15 minutos
Tiempo total: 35 minutos
Número de porciones: 24 galletas

¿Quién no recuerda el sabor de la infancia, el olor tentador de los muffins recién horneados o los bocadillos sabrosos que nos acompañaron en cada fiesta? Las galletas de queso y comino son esos manjares que traen una sonrisa a cualquiera, perfectas para un desayuno rápido, un tentempié en la oficina o incluso un aperitivo en una comida festiva. Esta receta tiene una historia especial para mí, transmitida por mi madre, quien las preparó por primera vez hace 36 años en el bautizo de mi hermana. Desde entonces, estas galletas se han convertido en un símbolo de convivencia y alegría alrededor de la mesa.

Los ingredientes básicos son simples, pero su combinación crea un sabor asombroso, y la textura crujiente te hará volver a por más. ¡Comencemos nuestro viaje culinario!

Ingredientes necesarios:

- 400 g de harina
- 400 g de queso rallado
- 200 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
- 6 cucharadas de crema agria
- 2 yemas de huevo (para untar las galletas)
- 1 cucharada de sal
- 1 cucharada de semillas de comino (opcional, pero recomendado)

Paso 1: Preparación de la masa

En un tazón grande, combina la harina y la sal. Asegúrate de mezclar bien para que la sal se distribuya uniformemente. Esto ayudará a realzar el sabor de las galletas.

Luego, añade la mantequilla a temperatura ambiente. Usa tus dedos para trabajarla con la harina hasta que la mezcla tenga una textura de migajas finas. Esta técnica es esencial para lograr una textura hojaldrada.

¡Ahora es el momento de añadir el queso rallado! Elige un queso de calidad, ya que influirá en el sabor final. Mezcla bien, asegurándote de que el queso se distribuya uniformemente en la masa. Agrega la crema agria y continúa amasando hasta que la masa sea homogénea y espesa. Es importante no amasar en exceso, ya que esto hará que la masa sea demasiado elástica.

Paso 2: Formar las galletas

Sobre una superficie de trabajo ligeramente enharinada, extiende la masa con un rodillo hasta que tenga aproximadamente 5 mm de grosor. Usa un cuchillo o cortador para cortar la masa en tiras largas. Cada tira debe tener aproximadamente 1 cm de ancho.

En este punto, puedes elegir hacer las galletas con comino o sin él. Si decides usar comino, espolvoréalo sobre las tiras de masa antes de hornear. También puedes añadir un poco de queso rallado por encima para un extra de sabor.

Paso 3: Hornear las galletas

Precalienta el horno a 180 grados Celsius. Coloca las tiras de masa en una bandeja de horno forrada con papel pergamino, asegurándote de dejar un poco de espacio entre ellas. Bate las dos yemas de huevo y unta cada galleta para lograr un acabado dorado y brillante.

Hornea las galletas en el horno precalentado durante 10-15 minutos, o hasta que se tornen doradas y crujientes. Es importante vigilarlas en los últimos minutos de horneado, ya que pueden quemarse rápidamente.

Paso 4: Servir y almacenar

Una vez que las galletas estén horneadas, retíralas del horno y déjalas enfriar un poco sobre una rejilla. Estas galletas son deliciosas tanto calientes como a temperatura ambiente. Puedes servirlas con un dip de yogur con ajo o una crema de queso, y para un toque de frescura, añade algunas rodajas de pepino.

Consejos prácticos:

1. Elección de ingredientes: Usa un queso curado para un sabor más intenso. Si lo deseas, puedes experimentar con otros tipos de queso, como feta o mozzarella, para crear galletas con diferentes sabores.

2. Variaciones de especias: En lugar de comino, puedes usar semillas de sésamo, semillas de amapola o incluso orégano para dar un giro original a tus galletas.

3. Almacenamiento de las galletas: Si no las consumes de inmediato, guarda las galletas en un recipiente hermético. Pueden mantenerse frescas durante unos días, pero son mejores si se consumen dentro de las primeras 48 horas.

Beneficios nutricionales:

Las galletas de queso son una buena fuente de proteínas y calcio gracias al queso. La mantequilla proporciona grasas esenciales, y la crema agria añade un extra de sabor. Es importante consumirlas con moderación, considerando el contenido calórico. Una porción de galletas (aproximadamente 2-3 galletas) contiene alrededor de 150-200 calorías, dependiendo de los ingredientes utilizados.

Preguntas frecuentes:

1. ¿Puedo usar otros tipos de harina? Sí, puedes experimentar con harina integral o sin gluten, pero la textura y el sabor pueden variar.

2. ¿Cómo puedo hacer las galletas más saludables? Puedes reducir la cantidad de mantequilla utilizando un yogur griego más denso en lugar de crema agria o mantequilla, manteniendo al mismo tiempo el delicioso sabor.

Combinaciones y sugerencias de servicio:

Las galletas de queso y comino combinan maravillosamente con un vaso de vino blanco o una cerveza artesanal fría. También se pueden servir junto a una ensalada verde fresca para añadir un toque de frescura a tu comida.

Concluyo esta receta con una nota personal: en cada comida familiar, estas galletas siempre son tema de conversación, recordándonos los hermosos momentos pasados juntos. Te invito a probarlas y compartirlas con tus seres queridos para crear tus propios recuerdos inolvidables alrededor de la mesa. ¡Feliz cocina!

 Ingredientes: 400 g de harina, 400 g de queso rallado, 200 g de mantequilla, 6 cucharadas de crema agria, 2 yemas de huevo para engrasar los pasteles, 1 cucharada de sal, 1 cucharada de comino (opcional)

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